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CCOO y UGT pactan tres años de subidas salariales del 2% en el convenio del campo de Ciudad Real

Ciudad Real ya tiene convenio del campo. Lo acaban de cerrar los sindicatos mayoritarios CCOO y UGT con la patronal agraria Asaja que han pactado una subida salarial del 2% para los trabajadores en los años 2018, 2019 y 2020.

El acuerdo, que se alcanzó el lunes y fue ratificado ayer martes por la patronal, incluye también cláusula de revisión salarial con arreglo al IPC de cada año y tendrá carácter retroactivo, es decir, se podrán reclamar las subidas salariales desde el 1 de enero de este año.

Por primera vez –esta es una de las novedades- se suscribe para un periodo de tres años (venimos de convenios anuales), y en el haber cuenta con que por primera vez en 2020 no habrá salarios en el sector por debajo del mínimo interprofesional (850 euros), como ocurre ahora (un peón cualificado percibe entre 730 y 750 euros mensuales).

El acuerdo, que se hará público este miércoles, deja un sabor “agridulce” en los sindicatos que reconocen su incapacidad para lograr los mil euros que se habían marcado como objetivo como mínimo para 2020.

Dentro de lo que marca el AENC

“Estamos dentro de lo que marca el Acuerdo Estatal para la Negociación Colectiva (AENC) que la plataforma sindical unitaria quiere impulsar en todos los acuerdos laborales de la provincia, pero no hemos sido capaces de incorporar los mil euros de salario base, eso hubiera implicado una subida del 16% que nos hubiera alejado del acuerdo”, explica David Vera, secretario de la Federación de Industria de Comisiones Obreras.

El convenio tampoco recoge que el empleador facilite el alojamiento a los temporeros, algo a lo que no renuncian lo sindicatos, y que seguirán intentando negociar con las administraciones públicas para que acondicionen albergues en los meses en los que son necesarios.

A unos 13.000 trabajadores en campaña

El convenio del campo afecta a entre 13 y 14.000 trabajadores en campaña de recolección (más o menos desde abril a enero con la aceituna) y a unos 8.000 fuera de esa temporada, y es un sector complicado en el que impera la temporalidad. Quienes trabajan en una finca cobran más pero a costa de echar muchísimas horas, mientras que los jornaleros cobran entre 30 o 40 euros al día por jornadas de hasta doce horas.

Las conversaciones siguen rotas en vinícolas

En vinícolas, el otro gran sector laboral junto con el campo y el metal en la provincia, las conversaciones siguen rotas desde julio. Los sindicatos harán esta semana un nuevo intento de negociación. “No descartamos nada”, dice David Vera, que apela a los bodegueros, “todas esas buenas cifras exportadoras deben quedar reflejadas en las condiciones de los trabajadores”.