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La comunidad educativa de Manzanares estuvo de celebración

La espera significó un suplicio, pero los Reyes Magos llegaron para la comunidad educativa de Manzanares este 2017 con antelación. La apertura del Colegio Divina Pastora ha sido la noticia del año tras las reivindicaciones, concentraciones, promesas, manifiestos e incumplimientos. El reclamo era la sustitución de las “obsoletas” instalaciones del antiguo colegio del barrio ferroviario en esta región que todavía imparte algunas clases en “barracones”.

El Gobierno de Emiliano García-Page respondió al grito de los alumnos, que apenas apreciaban la calefacción en el invierno porque las puertas no encajaban, que hacían sumas y aprendían ciencias naturales en aulas pequeñísimas y que lavaban sus manos tras una buena sesión de témperas en baños ennegrecidos. “No engañéis más, queremos el Cole Divina Pastora ya”, exclamaban desde 2009 los pequeños.

La Junta cumplió con un buen “rapapolvo” de por medio. Más de 300 personas, entre los que estuvieron todos los grupos políticos, salieron a la calle en noviembre de 2015 tras conocer que las obras estarían paralizadas hasta la aprobación de los Presupuestos Generales de Castilla-La Mancha para 2016, por la “falta de fondos”, a pesar de que María Dolores de Cospedal anunció la adjudicación de un millón de euros a unas semanas de las elecciones.

La apertura del curso llegó en septiembre de este año para 150 niños, pero el colegio tiene capacidad para 270 alumnos. Desde entonces, la celebración ha sido continua, como muestran las imágenes publicadas por el ampa del colegio en las redes sociales: partidos amistosos con otros centros en la pista, jornadas de baile en el salón multiusos y murales en los pasillos por la semana del deporte.

Sinergias en la encrucijada

Por lo demás, Manzanares, como punto de paso de empresarios, camioneros, autoridades públicas, economistas, viajeros y turistas, ha sabido aglutinar este 2017 las “sinergias” necesarias para asegurar un futuro próspero. El anuncio de la ampliación del polígono industrial del Sector 5 del Plan de Ordenamiento Municipal (POM) y de la implantación de nueve proyectos de energías fotovoltaicas han coincidido en la “encrucijada”.

Junto a la renovación de la red de agua, que promete ser la gran obra de la segunda mitad de la legislatura, el Ayuntamiento de Manzanares ha anunciado que sumará al polígono más de medio millón de metros cuadrados según las necesidades. El objetivo no es otro que reducir la tasa de desempleo, que ronda el 15 por ciento.

Como reitera el alcalde, Julián Nieva, cada vez que puede: “Manzanares es una ciudad industrial, de servicios, agroalimentaria, pronto de energías renovables” y aspira a ser logística. Por su parte, la construcción de la “mayor planta fotovoltaica de Europa” supondrá una buena lluvia de euros, 320 millones sin necesidad de confiar la suerte en la Lotería de Navidad.

El movimiento cultural y las aguas fecales

El turismo es otra de las bazas de Manzanares y, en este sentido, ha destacado la recuperación del casco histórico a través del plan de accesibilidad, que ha llegado a 20.000 metros cuadrados. Además, en la Plaza de la Constitución, la fachada de la Casa Josito luce como nueva, los andamios cubren el edificio del Ayuntamiento y está anunciada la apertura de la nueva exposición permanente dedicada a la Edad de Plata de la cultura española y del Molino Grande del Azuer.

Proyectos como “Manzanares, ciudad de museos” pueden resultar muy interesantes para dinamizar el comercio local, ya que otra de las notas a destacar este 2017 ha sido la intensa actividad cultural y la confluencia de personalidades de prestigio internacional. El historiador Santos Juliá, el economista Gonzalo Bernardos o la coordinadora de Médicos Sin Fronteras, Paula Farias, han enriquecido el debate social y atraído a personas de toda la provincia.

Manzanares también ha cerrado este año pasajes duros de su historia moderna con el fin del proceso judicial abierto por la Plataforma de Afectados por la Legionela y ha vivido movimientos políticos como el paso dado por Rebeca Sánchez-Maroto al frente del PP. Mientras que Julián Nieva revalidaba su cargo como secretario general del PSOE y las bodegas presentaban sus vinos jóvenes, la sociedad ha debatido en las últimas semanas sobre el “presunto fraude” cometido por Membrilla para derivar parte de las aguas fecales y saltar así un contador con el consiguiente perjuicio para los bolsillos de los manzanareños, además de sobre el anuncio de la ampliación de la residencia de ancianos Los Jardines.