Pago Florentino 2016, como Medalla de Oro de las Pequeñas DO, participa en una cata con otros ganadores

Julia Yébenes Ciudad Real
Imagen de los vinos de Castilla La Mancha participantes en la cata / Lanza

Imagen de los vinos de Castilla La Mancha participantes en la cata / Lanza

La bodega de Malagón forma parte del grupo Arzuaga Navarro (acogido a Rivera del Duero), y elabora vinos cien por cien variedad de uva cencibel, cuyos caldos pasan estancias medias del 80% en barrica de roble francés y del 20% en roble americano.

El vino Pago Florentino 2016, de la bodega del mismo nombre ubicada en Malagón, una de las Medallas de Oro del Concurso Nacional de Vinos de Pequeñas DO’s, celebrado el pasado mes de junio, participó recientemente en una cata, junto a otros caldos ganadores del certamen.

Pago Florentino fue la única de las bodegas que estuvo presente en la cata con la categoría Vino de Pago, la más alta condición en cuanto a las exigencias sobre la procedencia de la uva a la hora de elaborar los vinos.

La bodega de Malagón forma parte del grupo Arzuaga Navarro (acogido a Rivera del Duero), y elabora vinos cien por cien variedad de uva cencibel, cuyos caldos pasan estancias medias del 80% en barrica de roble francés y del 20% en roble americano.

El enólogo de la industria, Adolfo González Lázaro, explica que en el proceso transformador buscan “que predomine la variedad sobre la madera”, y que los vinos “sean afrutados, frescos (cuentan con entre 13,5 y 14 grados de alcohol) y fáciles de beber”.

Pago Florentino cuenta con un viñedo propio alrededor de la bodega, con 58 hectáreas de cencibel, variedad única con la que diseñan sus 150.000 botellas de media por campaña, aunque están realizando pruebas para “acoplar” syrah y petit verdot.

Es un producto que podría asemejerse a un crianza, incluso a un reserva, y como producción dentro de los dos millones y medio de botellas del grupo se vende al mercado nacional en torno a cerca del 60%, mientras que el resto llega a clientes internacionales de Europa, América del Sur -principalmente México y Puerto Rico-, Rusia o China.

González destaca la calidad de unos vinos que son cuidados desde que la uva está en la viña, con producciones siempre por debajo de los 4.000 o 5.000 kilos por hectárea.

Cata

La cata en la que participó el Pago Florentino 2016 reunió a unas 200 personas, entre ellas Isabel Mijares, química, enóloga y una de las mujeres más influyentes del sector del vino, Rosa Román, presidenta en España de La Chaine des Rotisseurs, una de las
sociedades gastronómicas más prestigiosas del mundo, o Carlos Mateu, director de la web www.catadelvino.com la web, un nombre referente para la sumillería nacional.

Se presentaron siete de los vinos ganadores de alguna medalla de la tercera edición del concurso de las Pequeñas DOs, entre ellos los vinos castellano manchegos, Capricho Divino 2018, de Bodegas Vega Tolosa, adscrita a la Pequeña DO Manchuela, Solmayor Tinto 2018 de Bodegas Soledad, de la Pequeña DO Uclés, y Pago Florentino 2016, vino perteneciente a la categoría más alta de la pirámide de calidad de
los vinos españoles como son los Vinos de Pago y elaborado en la localidad de Malagón.