La O.S. Verum triunfa en Tomelloso con una Navidad de Cine

Francisco Navarro Tomelloso
La OS Verum obtuvo un rotundo éxito

La OS Verum obtuvo un rotundo éxito

¿Qué sería de este mundo si no hubiera música? Pues, uno está seguro, de que la vida sería insoportable. Necesariamente habría que inventarla. ¿Sería Tomelloso lo mismo sin la Orquesta Sinfónica Verum? Decididamente no. Por ello hay que agradecer el empeño de la familia López Montero por ofrecernos veladas como la de anoche a cargo de la orquesta que patrocinan.

Y es que el Teatro Municipal (en el que no cabía un alfiler) vivió una noche mágica en la que la Orquesta Sinfónica Verum, su director Miguel Romea y los cantantes Paco Arrojo y Julia Möler, fueron capaces de crear “el espíritu de la belleza” con el XI Concierto Benéfico al que llamaron “Navidad de Cine”.  Hubo diversión a raudales, música soberbia, complicidad, muchos aplausos para los músicos y caras de felicidad a la salida de un concierto que fue todo un éxito.

Y es que el Concierto Benéfico de la OS Sinfónica Verum es el evento cultural de la Navidad de Tomelloso. Once años de música y generosidad para aliviar la carga con la que algunos tienen que vivir. En esta ocasión la entrada del recital va a ir íntegramente a Fundación Kirira, en su lucha contra la mutilación genital femenina; Manos Unidas de Tomelloso, para su proyecto en India, la parroquia Nuestra Señora de los Ángeles y Puerto Rico. El director gerente de Bodegas y Viñedos Verum, tuvo un recuerdo para Eugenio Serrano, fallecido este mismo jueves, colaborador de El Periódico y autor de las primera crónicas periodísticas de la orquesta.

El concierto arrancó con un grande de la música, John Williams. No solo de cine, incluso creemos que la mejor música que se compone en la actualidad es la de las bandas sonoras del séptimo arte. Comenzó con tres piezas de Harry Potter y la piedra filosofal, soberbiamente interpretados. La melancolía de los temas del film del aprendiz de  mago dio paso a la marcialidad de la Guerra de las Galaxias. Cuatro archiconocidos números, en la que los que quedó patente el sinfonismo del que hace gala Romea.

Y si, como dijo Miguel Romea, todo lo anterior, habrá sido un soberbio concierto, el espectáculo continuó. Y lo hizo con la magia de Disney. Y es que, como dice el programa de mano, las películas de Disney van perfectamente acompañadas de música.

La mitad Disney comenzó con una obertura de los clásicos de la factoría en la que Romea dirigió en alguno de los pasajes al respetable que daba palmas con ahínco. De pocahontas interpretaron “Colors of wind”, cantada con la soberbia voz de Julia Möler. La Bella y la Bestia, con Paco Arrojo y Julia Möler, cantando. Continuamos con el “Quiero ser como tú” del Libro de la Selva, magnifica la orquesta y magnífico el cantante Arrojo. Notre Dame y Aladdin fueron las siguientes películas interpretadas por las Verum (con el público completamente entregado desde hacía mucho tiempo y Romea vehemente y simpático presentaba cada uno de los números).

El programa continuó con Piratas del Caribe y la Orquesta Sinfónica Verún, según dijo su director, pagó una deuda contraída el año pasado interpretando “Let it go” de Frozen. Y cuando parecía que la se había alcanzado el clímax, quía, Romea puso la guinda al pastel, un magnífico broche de oro con cuatro de las piezas más conocidas del Rey León. Las más de 700 personas que abarrotaban el Teatro Municipal dedicaron una ovación de gala a la Orquesta Sinfónica Verum que repitió el “Quiero ser como tú”. Y a fe que consiguieron ofrecernos una bella velada llena de emociones.