‘El Quijote en la calle’ recibe el reconocimiento de expertos cervantinos en Venecia: “el público se puso en pie”

Julia Yébenes Ciudad Real
Pilar Serrano (2d), en el congreso de Venecia / Lanza

Pilar Serrano (2d), en el congreso de Venecia / Lanza

La escritora Pilar Serrano de Menchén presentó el espectáculo en el XIV Coloquio Internacional de la Asociación de Cervantistas (CIAC) celebrado recientemente

Pilar Serrano de Menchén, poetisa e historiadora de Argamasilla de Alba, no puede estar más orgullosa de su paso en Venecia por el XIV Coloquio Internacional de la Asociación de Cervantistas (CIAC) celebrado recientemente bajo el lema ‘Admiración del mundo’.

Al parecer, el centenar de estudiosos y amantes de la obra cervantina dio un cariñoso reconocimiento, “incluso se pusieron en pie”, al proyecto ‘El Quijote en la Calle’, el espectáculo que desde hace dos décadas acoge la localidad y que se ha convertido en un referente cultural nacional e internacional.

El montaje se ha sumado al particular legado quijotesco que atesora Argamasilla de Alba, al albergar la Casa de Medrano, un espacio que albergó por un tiempo la estancia de Cervantes como presidiario, y en la que se supone inició la redacción de la universal novela ‘El Ingenioso Hidalgo Don Quijote de La Mancha’.

Serrano está “muy satisfecha” de haber encabezado en tierras italianas a los 7.000 habitantes de una población que “está presente en las citas donde se analiza a Cervantes y su obra”.

En el congreso, la literata habló del proyecto que hace 20 años inició la compañía ‘Tiquitoc Teatro’ para recuperar la tradición quijotesca y cervantina de la localidad, y que desde sus inicios fue concebido como un espectáculo colectivo de gran calado. En sus veinte ediciones han participado 800 personas, y cuenta con el apoyo “incondicional” de todas y cada una de las asociaciones y colectivos del pueblo, encabezados por el Ayuntamiento.

Con guión de la propia Serrano, también directora del grupo teatral, cada año dan vida a diferentes escenas del Quijote, y consiguen ahormar una propuesta de gran valor artístico que atrae a varios miles de personas.

Herencia cultural

‘El Quijote en la Calle’ recoge la herencia cultural de las representaciones que se hacían hace más de un siglo en la localidad en torno a esta obra, y que el Consistorio argamasillero quiso recuperar en el año 2000. “Hay estampas de 1905” con montajes similares, recuerda Serrano, a la vez que destaca la excelencia colaborativa y la implicación del tejido social, que ponen de manifiesto el compromiso de todos los habitantes, “niños, jóvenes y mayores”, con su patrimonio literario.

Son montajes “espectaculares”, reitera la escritora, por el nivel de detalles que recogen, como los cuidados vestuarios de la época, la ambientación a través diversas técnicas, como las pirotécnicas (para hacer humo), la incorporación de animales, la reproducción de elementos escenográficos (de barcos a tirolinas), o la participación de cuerpos de seguridad como los bomberos o la Guardia Civil, entre otras decisivas aportaciones. Y todas son “gratuitas”.

“Cada año, subraya Serrano, es una aventura para todos”, sobre todo para el actor José Luis Fernández, el Quijote de los montajes, que en cada aventura luce su armadura a medida diseñada para él por Vicente Hilario.

La música en directo es otra de las joyas del proyecto, con las actuaciones de la banda de música, dirigida por Carlos López Perona, que a lo largo de los años han ido incorporando nuevas composiciones de Ferrer Ferrán.

Tampoco falta la presencia de corales, coros y rondallas de la población, que “también son muy importantes”.

Distintas aventuras

En conjunto, los argamasilleros han dado vida a distintas aventuras del Quijote como la que se enfrenta a los leones que viajaban en una carreta, la visita que hace junto a su escudero al puerto de Barcelona, la de los cueros de vino que cree gigantes, la de los molinos de viento, la del personaje de la princesa Micomicona inventado por el cura, el barbero y Dorotea como artimaña para que vuelva al pueblo, o las bodas de Camacho, “una representación muy especial” en la que invitaron al público “a torreznillos”.

También se han atrevido con los sucesos en la cueva de Montesinos, o con la escena del desencantamiento y resurrección de Altisidora, la entronización de Sancho como gobernador de Barataria, y hasta “el Quijote de Avellaneda”.

La guionista que, según confiesa, está “dando vueltas” a la trama del montaje de 2020, destaca la “vistosidad y verdad” que reúnen las representaciones de una hora y veinte, concebidas con la  influencia “bucólica” propia de las novelas pastoriles.

Todo este legado contó con éxito Serrano en Venecia en el cónclave para debatir sobre el teatro y los viajes relacionados con el Quijote.

En el foro destacó, según la escritora, la ponencia de María Fernández Ferreiro, de la Universidad de Oviedo, que precisamente se refirió del espectáculo de Argamasilla con su ponencia el ‘Quijote teatral y popular: el Quijote en la calle de Argamasilla de Alba’.