Habitualmente los datos y los números sirven para explicar muchas de las cosas que suceden. Atendiendo a las cifras de la última Encuesta de Ocupación de Alojamientos de Turismo Rural elaborada por el Instituto Nacional de Estadística en junio de 2022, se concluye que el verano rural manchego ha batido récord de pernoctaciones, concerca de 63.000 pernoctaciones, un 19,6 % más respecto a junio de 2021, a falta de un mes para dar por concluido el periodo vacacional.
Estos datos siguen la línea de una idea que durante los años de pandemia se puso de manifiesto y es que la gente está cada vez más dispuesta a apostar por el turismo de interior en detrimento de la combinación que en verano venía siendo habitual de sol, arena y playa.
En 2020, primer verano de pandemia, se vendió la idea de la que ruralidad y el turismo de interior eran destinos más seguros y en cierto modo, todo aquello sólo atendió al número de casos de positivos por covid en poblaciones pequeñas.
Ahora, que parece que la normalidad se ha asentado en la sociedad, se deben poner en valor otras características como que las casas rurales brindan mayor tranquilidad con espacios desmasificados y en muchos casos aislados completamente, así como entornos naturales; porque existe una verdad universal que casi nadie confiesa y que las fotos de Instagram esconden detrás de las sonrisas de dentaduras perfectas, las playas llenas de gente, con perdón, son un coñazo.
Según el Observatorio de Turismo Rural, las principales motivaciones este año para elegir destinos rurales en vacaciones son la naturaleza (40%), la desconexión (23,8%) y la posibilidad de socializar con amigos y familia (14,1%).
Las casas rurales de la provincia al completo
En la provincia de Ciudad Real se encuentran algunos de los alojamientos rurales con mayor demanda de todo el territorio nacional y con algunas de las mejores recomendaciones en los portales de turismo.
Para conocer su situación Lanza habla con ellas.
Una de ellas es Casa Rural Hidalgo, situada en el casco urbano de Corral Calatrava, a 17 kilómetros de Ciudad Real; o lo que es lo mismo, a unos cuantos minutos de una de las estaciones de trenes que conecta toda España.
Se trata de una casa del siglo XIX totalmente reformada y acondicionada con todo lujo de detalles, donde sus dos piscinas o su barbacoa, resultan algunos de sus principales atractivos. Su directora, Reyes Hidalgo señala que desde el mes de mayo la ocupación ha sido plena; una situación que se prolongará hasta el final de verano, como le ha venido sucediendo en anteriores ocasiones.
“No hemos notado grandes cambios respecto a otros años, porque en esta época del año tenemos habitualmente un 100% de ocupación”.
En Granátula de Calatrava, Casa Rural Crisalva y El Capricho de Andrea, atraviesan por una ocupación similar a su homóloga, con tres días en agosto donde todavía hay ocasión de reservar, “concretamente los días 16, 17 y 18 de agosto tenemos disponible; el resto del mes lo tenemos todo reservado, como ya nos ha ocurrido en julio y junio”.
Su directora, Felicitas Carneros, señala que “después de la pandemia lo que sí hemos notado es un mayor número de llamadas para preguntar para alojarse, pero el nivel de ocupación ha sido siempre el 100%”.
Habitualmente, explica, “para poder tener la casa en verano, se tiene que reservar con un par de meses de antelación, porque es cierto que la demanda es muy alta en esta época”. Entre los atractivos de una zona como Granátula está la cercanía a Almagro, a 10 kilómetros, el Castillo de los Calatravos a 10 kilómetros o la de las Tablas de Daimiel a las que se llega en apenas veinte minutos de coche.
En este recorrido por diferentes casas rurales, este reportaje llega a Inés Casa Rural, en pleno centro de Almodóvar del Campo; una casa rural solariega dirigida por José Luis Izquierdo.
“Aquí también tenemos la ocupación al completo”, nos dice casi a modo de saludo. Su ubicación hace que el tipo de cliente vaya variando a lo largo del año. “Dependiendo de la época el cliente va cambiando. Tenemos desde trabajadores de empresas que se alojan aquí de forma puntual para ciertos trabajos a familias que viene a pasar el fin de semana”.
Los atractivos naturales del Valle de Alcudia, la posibilidad de disfrutar del deporte y de la gastronomía en la zona y su cercanía a otras poblaciones como Puertollano, son sus grandes potenciales.
Así que, si todavía le quedan vacaciones, y si tiene suerte de encontrar un hueco, hacer una escapa rural será siempre un acierto y si no me creen, atiendan a los números y las estadísticas, porque ésas nunca mienten.