El Museo AVAN descubre el fascinante mundo de la réplica de piezas en museos

Aníbal B.C. Viso del Marqués
Un hombre observa la exposición

Un hombre observa la exposición

El Museo de Ciencias Naturales de Viso del Marqués acoge hasta el día 15 de octubre una original y fascinante exposición temporal, en la que propone poner a prueba la intuición del visitante a la hora de distinguir si las piezas que se exhiben en museos son originales o no.

Bajo el título ‘¿Original o réplica?’, la Asociación Viseña Amigos de la Naturaleza (AVAN) y el Instituto Geológico y Minero de España (IGME), han organizado esta muestra que invita a conocer el trabajo patentado por un grupo de especialistas españoles en 2008 que permite obtener réplicas exactas de fósiles, rocas, minerales y animales con una calidad tan fidedigna que resulta casi imposible que sea percibida por quienes la observan en un museo.

El descubridor del método, el geólogo y restaurador del IGME, Eleuterio Baeza Chico, que es uno de los comisarios de la muestra, ha explicado que esta exposición muestra lo que fue una novedad mundial a la hora de realizar réplicas exactas de piezas de enorme valor patrimonial.

Baeza, natural de Viso del Marqués y desde julio de 2018 presidente de la asociación AVAN, ha explicado que la realización de réplicas nace de la obligación de conservar el carácter único de la pieza, facilitando con estas copias su difusión, exhibición, su uso didáctico e incluso su estudio científico, preservando la conservación de los originales.

Las réplicas, ha comentado, transmiten con precisión las características del volumen, color y textura del original, al menos desde una perspectiva puramente visual, sin que eso, ha dicho, “suponga un engaño para el visitante a un museo, que en todo momento debe estar informado de que lo que está viendo es una réplica y no un original”.

Eleuterio Baeza, a la izquierda de la imagen

Eleuterio Baeza, a la izquierda de la imagen

Generar réplicas

En esta exposición, ha dicho Eleuterio Baeza, se descubre “cómo una innovadora idea que tuvimos hace años nos permite generar réplicas formadas por varios materiales y en distintas fases, lo que permite obtener copias idénticas de cualquier ejemplar”.

“El visitante al museo tendrá ante sí un reto, intentar descubrir qué piezas de esta exposición son auténticas y cuáles son copias perfectas”, y para ello, ha dicho, se le propone analizar, comparar y después que tenga la posibilidad de cotejar sus aciertos”.

Baeza ha recordado que la realización de réplicas siempre tiene el mismo objetivo: la conservación de los originales, que suelen ser valiosos y susceptibles de deteriorarse con el uso.

“Una vez preservado el original, las copias se utilizan para su exposición, estudio científico, usos didácticos, intercambios entre instituciones o comercialización”.

Parecido extremo con el original

Desde el punto de vista museográfico, la réplica debe guardar un parecido extremo con el original por lo que se refiere al aspecto externo, aunque su densidad no sea la misma.

En relación al interés científico, ha comentado, el uso de copias permite a los investigadores el estudio sin preocuparse de deteriorar el ejemplar, siempre y cuando no se produzca dilatación o contracción en los materiales utilizados en el molde y la réplica.

El uso de réplicas en el ámbito científico está especialmente indicado en el caso de piezas que por su escasez o por su excelente grado de conservación sean consideradas excepcionales.

 Técnica de moldeo con elastómeros

Baeza ha explicado que la técnica de moldeo con elastómeros es la empleada para realizar estas réplicas, que a veces exige más de una treintena de pasos ineludibles hasta conseguir el prototipo o máster y supone una gran responsabilidad con el original.

Los moldes deben ser hechos por profesionales que lleven a cabo pruebas previas, porque, ha indicado, “no todas las piezas pueden ser replicadas con este método, aunque sí la inmensa mayoría”.