Control de calidad

Tiempos un poco revueltos y estamos en la misma posición. Te vas de vacaciones y parece que abandonas la rutina y te metes en otra, pero todo sigue igual, para que hablar y en este caso escribir. Todo lo que nos rodea nos produce una proyección estimular, de alguna manera nos refleja y nos proporciona total información de las características de las cosas con las que interactuamos.

Tiempos un poco revueltos y estamos en la misma posición. Te vas de vacaciones y parece que abandonas la rutina y te metes en otra, pero todo sigue igual, para que hablar y en este caso escribir. Todo lo que nos rodea nos produce una proyección estimular, de alguna manera nos refleja y nos proporciona total información de las características de las cosas con las que interactuamos. Lo mismo ocurre con los seres humanos y los animales, recibimos una información muy importante que nos aporta aspectos de la realidad. De la misma manera que nuestra casa es un espejo de nuestra manera de ser y de vivir, también las personas que nos rodean, y la calidad y el tipo de relación que mantenemos con ellas, son el retrato más fiel que podemos obtener de nosotros mismos, y también de los demás. Pareja, familia, amigos, son importantes porque, a través de ellos, nos estamos definiendo continuamente. El tiempo, o más bien, la certeza de su carácter limitado, nos vuelven selectivos, a la hora de vivir en esa especie de temporalidad, a veces, poco percibida. Solamente la sensación de velocidad no controlada nos prepara para estar alerta. Paralelamente nos hace ser cada vez más sensibles a la interacción con las personas que queremos. Somos más sensibles a los amores y a los desamores. Por eso merece la pena echar una mirada a quienes nos rodean, para decidir a quién y cómo deseamos entregar o seguir apostando fuerte y nuestro tiempo, a quién recuperar del famoso malentendido u olvido por dejadez, a quién apartar de nuestra vida, por la gran toxicidad emocional que nos ha producido. Respecto a todo este asunto hay varias cosas que debemos tener en cuenta. El mejor control de calidad es rodearte de personas que te superan o que son mejores que tú, de las cuales se puede aprender más que de las que tenemos la sensación que es todo lo contrario. Ese tipo de aportación es más que edificante cuando tienes la sensación que te queda mucho por hacer y aprender. Esa sensación de superación que te hace ser más fuerte y un sabio consejo que puedes acoplar a tu estructura de aprendizaje. Y otra cosa es la sinceridad, ir de frente por la vida sin tener miedo, sabiendo lo que haces. La amabilidad, la buena relación y la capacidad, eso sí, para detectar personas que no nos convienen te ayudaran a reforzarte. Y siempre tener en cuenta el efecto espejo, dado que este sistema nos devolverá casi siempre esa misma respuesta. En caso contrario no avanzaremos en calidad de relación y siempre estaremos a la defensiva e infelices. Y es más que probable.