El machismo no puede imperar en la ciencia. El falso regalo del punto a las académicas de la UCLM

María José Romero Ródenas*
Instituto Regional de Investigación Cientifica Aplicada (IRICA) / Elena Rosa

Instituto Regional de Investigación Cientifica Aplicada (IRICA) / Elena Rosa

La acción positiva se legitima no en función de la persona beneficiaría, sino en función de su pertenencia a un grupo poblacional discriminado, en este caso, nosotras las mujeres

El pasado 19 de junio de 2019 se publicó la convocatoria de contratos predoctorales para PFI en el marco del Plan Propio de I+D+i y donde se señala expresamente que “recibirán 1 punto aquellas solicitudes en las que la directora de tesis sea mujer”. Un punto sobre 100 ha sido objeto de denuncia mediática efectuada por un sindicato en la UCLM, que nos ha permitido reflexionar sobre por qué las académicas seguimos viviendo en un sistema machista y patriarcal.

El Libro Blanco sobre la situación de las mujeres en la ciencia nos recuerda que la Estrategia del Espacio Europeo de Investigación (en adelante EEEI) adoptada en 2010 señala como objetivo para el año 2030 que la mitad de todo el personal científico, en todas las disciplinas y en todos los niveles del sistema científico en Europa, y por tanto en España, sean mujeres. Nos quedan tan solo 11 años y tantísimos obstáculos para conseguir este objetivo. La inmensa mayoría de las instituciones científicas europeas y españolas implementan medidas de acción positiva para eliminar la brecha de género. Y esta ha sido la finalidad de la convocatoria UCLM que ha servido a algunos medios de comunicación para reproducir un discurso machista y ensalzar cierto patriarcado académico todavía imperante.

Eliminar la brecha de género en la ciencia es inaplazable, e imperante. Tan importante en la gobernanza de una universidad es la atención de políticas que conlleven a la estabilidad presupuestaria y sostenibilidad financiera como la aplicación de medidas de acción positiva, que nos lleven hacia la equidad de género. No otra cosa pretende la medida de otorgar el punto señalado, hacer hincapié en las diferencias existentes entre las personas y sus diferentes posiciones en la dirección de tesis doctorales y las que se tiene en cuenta a la hora de abordar las estrategias para alcanzar una igualdad de oportunidades. Es decir, la UCLM pretende alcanzar la igualdad, manteniendo el reconocimiento de la diferencia (Ferrajoli).

El TC y el TJUE aceptan las medidas de acción positiva -cuya definición se encuentra en el art. 11 de la Ley Orgánica de Igualdad (que no hace sino trasponer el contenido de las Directivas 2002/73/CE y 2004/113/CE- a favor de las mujeres declarando legítima su aplicación para compensar la brecha de género patente. En la UCLM un 45% de las personas susceptibles de dirigir tesis somos mujeres, pero solo accedemos a dirigir tesis en las convocatorias UCLM el 20% (dato de 2018), frente al 28% en 2017.

La acción positiva se legitima no en función de la persona beneficiaría, sino en función de su pertenencia a un grupo poblacional discriminado, en este caso, nosotras las mujeres. Esta visión que comparte la UCLM la asumen todas las convocatorias de los proyectos de I+D regionales otorgándonos 2 puntos a las mujeres que lideremos proyectos I+D. Estos felices 2 puntos en 2017 han supuesto un incremento del 12% en proyectos de investigación dirigidos por mujeres, acortando la brecha de género existente, pasando de 29 a 43 científicas como IP en Castilla-La Mancha.

El Programa FEDER 2014-2020 establece como criterio básico para ser seleccionadas la incorporación de la perspectiva de género y el principio de igualdad de oportunidades a fin de contribuir a la reducción de la brecha de género y a la prevención de posibles brechas de género futuras o, cuando esto no sea posible, deberá justificar al menos que la acción en concreto no contribuye a profundizar en una brecha de género preexistente”. Y esta línea incide el reciente Plan Estatal de I+D+i reconociéndonos hasta 10 puntos a los proyectos liderados por mujeres, ahora bien, vinculados a la existencia de políticas de igualdad de género en la universidad tales como: medidas de conciliación de la vida personal, laboral y familiar desde la corresponsabilidad institucional dirigidas específicamente a eliminar barreras de género en el acceso y promoción en la carrera investigadora; que haya presencia equilibrada de mujeres y hombres en el consejo de dirección; existencia de un un plan estratégico para la igualdad de género; haber adoptado medidas para fomentar la integración del análisis de sexo/género en el contenido de la investigación siempre que sea relevante para evitar sesgos de género cuando el impacto de los resultados y aplicaciones de la investigación que se realiza en la entidad pueda incidir directa o indirectamente sobre las personas…”

La falsa noticia tan difundida no nos puede hacer mirar en la dirección equivocada, ni su gran impacto en los medios debe interpretarse sino como una muestra de la ignorancia de los comunicadores sociales ante la evidente brecha de género en la ciencia. Una percepción que ciertamente puede encontrar justificación en el hecho de que todavía la UCLM no disponga del obligado Plan de Igualdad. Ello tiene consecuencias y sobre todo nos impide entender que la vida y sus circunstancias y escenarios se pueden transformar en busca de sociedades donde ponderen ante todo, la igualdad, la equidad y la justicia social. No le faltan razones a Marcela Lagarde al señalar “En la construcción de la democracia genérica, una manera de concebir la “Perspectiva de Género” es comprenderla como una herramienta científica, política, ideológica y cultural, que puede permitir la superación de la intolerancia a la diversidad humana, de todas las manifestaciones del sexismo, del dominio, la opresión y la explotación en que se cultiva la desigualdad social”. La Perspectiva de Género es la respuesta más acertada y democrática que hoy se perfecciona para llevar la opresión machista y el patriarcado a su final histórico. Sin mujeres no hay ciencia y sin democracia no hay ciencia. A las mujeres en la UCLM no se nos regalan los méritos, necesitamos un Plan de Igualdad para reducir/combatir la brecha de género que comienza en muchas ocasiones cuando decidimos ser madres. Ser madre no es incompatible con ser científica y viceversa.

*Mª José Romero Ródenas es catedrática de Derecho del Trabajo y Seguridad Social en la UCLM y directora del Aula de Igualdad y Género ‘Lola Martínez’ de la UCLM