La sinagoga judía de Villa-Real, transformada en convento de dominicos tras los sucesos en contra de los hebreos en 1391

José María Golderos Vicario* Ciudad Real
Compás de Santo Domingo en 1950

Compás de Santo Domingo en 1950

La procesión popular del Rosario de la Aurora en el siglo XVIII nació  en Ciudad Real,  por devoción popular, creándose la Hermandad de La Aurora con una fiesta todos los años a María Santísima con sermón, pólvora y música, cuyos gastos arrojaban 300 reales

Los dominicos de Villa-Real, establecieron sobre la Sinagoga judía, convertida tras los sucesos de 1391, en su oratorio y convento, bajo la advocación de San Juan Bautista. Según conocemos, fue donada  a Gonzalo de Soto, maestresala del rey Enrique III, quien más tarde, en 1398, fue enajenada por de Soto al vecino Juan Rodríguez de Villa-Real, tesorero mayor del mismo rey, en diez mil maravedíes, que a su vez, en enero de 1399 hacía donación de la dicha Sinagoga, más unas casas aledañas, al prior de los dominicos, fray García de Sevilla, quien lo cedió condicionado a convertirlo en iglesia de la Orden Dominica en nuestra Villa, con el compromiso de cumplir ciertas memorias de los fundadores, a quienes los frailes concedieron el derecho a seis sepulturas anexas al altar mayor, en memoria del matrimonio donante. Creemos que los esposos serían de origen judío, para congraciarse con la ciudad.

Así, fue adaptada por los frailes para el culto cristiano.  Su espacio interior era capaz, con sus tres naves y numerosas capillas  dedicadas a la advocación de Santa Catalina y Santa Rosa, Nuestra Señora de la Sentencia, la cofradía de Nuestra Señora del Rosario y otras.

La procesión popular del Rosario de la Aurora en el siglo XVIII nació  en Ciudad Real,  por devoción popular, creándose la Hermandad de La Aurora con una fiesta todos los años a María Santísima con sermón, pólvora y música, cuyos gastos arrojaban 300 reales. También, una imagen de Nuestro Padre Jesús Nazareno, posesionaba la comunidad dominica el Jueves Santo, y según tradición popular se atribuía a Martínez Montañés. En el informe de los bienes que desaparecieron en la iglesia parroquial de San Pedro durante Guerra Civil, donde fue a parar esta imagen, aseguraban que era de la escuela de Juan de Mesa, discípulo de Montañés. La Hermandad en torno a este Nazareno fue fundada en 1725.  En otra de sus capillas se exponía el famoso “Cristo de los Tarugos” o de “las Estaquillas”, y entorno a esta imagen se constituyó también una hermandad, y en las ejecuciones llevadas a cabo por la Santa Hermandad, siempre quedaba presente  dicho Cristo.

El Concejo de Ciudad Real había cedido en 1407, al convento, la entonces llamada calle de la Barrera, posteriormente denominada Compás de Santo Domingo, a la que se abría la puerta de la iglesia. La escritura de la donación de dicha calle es un documento auténtico y fehaciente, que daba solemne testimonio del sitio que ocupó la Sinagoga. y del destino que tuvo, con las siguientes palabras: “Sepan quantos esta carta vieren como Nos el Concejo e Corregidor e Alcaldes e Rexidores e Caballeros e Escuderos e Procurador e Jurados e Omes Buenos de la Villa de Villa-Real, estando todos juntos á una concordia e una Boluntad a Campana repicada en el Cimenterio de la Iglesia de San Pedro de esta Villa-Real… nuevamente fundado en la Iglesia consagrada que antes fuera Sinagoga Mayor de los Judios que agora dicen de San Juan Bautista, etc…”  Años después de su fundación, el convento recibiría al dominico San Vicente Ferrer, que llegó Villa Real el 12 junio de 1411 procedente de Alcaraz, estando en nuestra ciudad hasta el día 14 de junio por su marcha a Toledo.

Sabemos del convento que fue abandonado por los frailes con motivo de la desamortización de Mendizabal en 1820. Con la marcha de los frailes de Ciudad Real, varios de sus bienes pasarían al Convento de sus hermanas las Dominicas de la calle Altagracia, y su valiosa sillería, en 1821, a la parroquia de Torralba de Calatrava, estando realizada en madera tallada de rico nogal. Este autor advirtió en el sitio dicho de Torralba un  resto de la sillería Dominica, y otro resto quedaría en la parroquia de San Pedro de Ciudad Real. Supongo continuarán allí ambas.

Una vez los frailes abandonaron el convento, prosiguió abierto al culto y estaba al cargo del sacerdote Juan Espejo, que incorporó a su casa en 1823 tras su compra. La imagen de Nuestro Padre Jesús Nazareno siguió recibiendo culto en la iglesia conventual hasta el año 1836. A partir de esa fecha y por el abandono municipal, entre otras causas, el convento Dominico de Ciudad Real, tras cuatro siglos de historia fue reducido a escombros siendo utilizados sus materiales para levantar en el siglo XIX los  sillares de la Plaza de Toros y el Teatro de la Amistad, luego Teatro Cervantes, que se edificó en la calle Toledo, frente al palacio de la Diputación y luego Correos.

Dovela

Dovela

Piedra original (dovela) de 32×30 cm. y 11 cm. de grueso (en cuña), fue hallada en la calle Delicias en 1992, procedente de la vieja Sinagoga levantada sobre el mismo solar de la calle Libertad. Posiblemente en el siglo XIII

Parece que los claustros de este convento contaban con numerosas efigies y esculturas, según nos relataba Delgado Merchán, que había visto la demolición del convento. Además, algunas referencias más nos señalan, que un maestro de obras, en alarde de bárbara impiedad se apoderó de todas las  imágenes las llevó a una calera de su propiedad para utilizarlas de combustible. Tras el punitivo hecho, los ciudarrealeños por toda protesta bautizaron al valiente personaje con el apodo de “el tío quema santos.

Puerta de la sinagoga judía

Puerta de la sinagoga judía

Puerta de la Sinagoga judía en Ciudad Real y en su antigua ubicación de la calle Libertad. Se conserva en el Museo Provincial  de Ciudad Real

Los vecinos de Ciudad Real desde el siglo XIX, fueron hasta la actualidad, invalidados en conservar su historia y restos de su valioso patrimonio monumental. Vendido el solar donde durante cuatrocientos años permaneció el convento de dominicos de nuestra ciudad donde que estuvo la iglesia del convento (antes Sinagoga). En 1992, se retiraron gran parte de los valiosos e históricos materiales de construcción, y el autor que esto escribe fotografió el sitio, y halló un fragmento de piedra, posiblemente resto de un arco procedente de la Sinagoga, abandonado en la calzada de la calle Delicias, el cual afortunadamente recuperé.

En efecto, por casualidad, hallé la piedra o resto, que me indicaba algo de lo que fue el templo mosaico que estuvo encuadrado entre una manzana de calles.

Compás de Santo Domingo en 1950

Compás de Santo Domingo en 1950

Este es el sitio, tal como se hallaba en 1950, el Compás de Santo Domingo, donde se levantó el monasterio de los dominicos de nuestra ciudad, que con anterioridad había sido Sinagoga Mayor. El convento e iglesia comprendía las calles Compás, Libertad, Peña, Delicias y Mata. Datos de Bernabéu, publicado  en el diario “El Pueblo Manchego” de Ciudad Real, el 6 de marzo de 1922.

El arco de dicha portada, que estaba a la vista era una clave, como el de la Iglesia de San Pedro, frente a la cárcel que fue de la Santa Hermandad. No obstante, mi opinión es otra, pues creo que debió ser apuntado o sea ojival tal como tiene un festón o labor muy pulcramente hecho, figurando puntas de diamante. Por los muchos privilegios que desde su fundación en Villa Real, tuvo este pueblo tan querido  por Alfonso X, donde se cuenta desde el siglo XIII, que una gran parte de su vecindario pertenecía a la raza judaica, siendo esta aljama una que más contribución pagaba, según señala el padrón de Huete.

* Miembro de Número de la Real Asociación Española de Cronistas Oficiales