El ICEX prevé para 2018 un nuevo récord en las exportaciones regionales y provinciales

Julia Yébenes Ciudad Real
Las exportaciones agroalimentarias representa un tercio del total / Elena Rosa

Las exportaciones agroalimentarias representa un tercio del total / Elena Rosa

“Si fuimos optimistas el año pasado, con menos crecimiento, este año, con más expansión, Castilla-La Mancha seguirá creciendo en sus resultados en comercio exterior”, subraya PEdro ANtonio Moerjón, director territorial del ICEX

2018 será un buen año para las exportaciones regionales, que cerraron 2017 con cifras históricas en ingresos, 7.056 millones de euros, y un incremento del 9,3%, al igual que Ciudad Real consolidó su liderazgo con un 14,7% y 2.072 millones, por encima del crecimiento del 8,9% registrado a nivel nacional.

Según el director territorial del ICEX ‘España Exportación e Inversiones’, Pedro Antonio Morejón, en el presente ejercicio la economía europea, “que está tirando de nuestras exportaciones”, y la de otros continentes “más consolidada”, seguirán comprando productos y servicios castellano-manchegos y “creceremos más que en 2017”.

Por zonas geográficas y según los datos que maneja Morejón, Europa “continuará comportándose muy bien, a pesar de la leve recesión de Alemania el año pasado”, así como el área americana, de norte y sur, “mantendrá su nivel de compras, que es excepcional”, sobre todo por el dinamismo de las economías de Brasil y Argentina.

En el caso de Asia, países como Corea, China, o Japón “funcionan muy bien”, mientras que en África “será más difícil”.

Morejón se muestra optimista y asegura que “todos los síntomas” apuntan a que “las grandes áreas industriales volverán a tirar de nuestras exportaciones en 2018” y, por tanto, batirán de nuevo “un récord histórico”.

“Si fuimos optimistas el año pasado, con menos crecimiento, este año, con más expansión, Castilla-La Mancha seguirá creciendo en sus resultados en comercio exterior”, subraya.

La tendencia de este negocio en los últimos años, a juicio de Morejón, así lo pone de manifiesto, dado que en 2016 cuando “prácticamente la totalidad de las potencias del mundo estaban paralizadas”, y países como Japón, China, Corea, EEUU, y Europa apenas alcanzaron valores positivos en sus ventas exteriores, Castilla-La Mancha incrementó el valor de sus operaciones en el extranjero en un 7,5%.

De la misma manera, la recuperación económica de estos grandes estados llegó en 2017 y en los mercados hubo una “brutal competencia”, que no fue óbice para que las empresas de Castilla-La Mancha siguieran exportando en un “escenario mucho más difícil”.

Así, el experto destaca que la crisis haya sido una oportunidad para el tejido exportador de la región, “que para sobrevivir encontró el refugio fuera, y finalmente han hallado un gran nicho de mercado”

Más el sector tecnológico

Por sectores, el responsable regional del órgano dependiente del Ministerio de Economía, asegura que no es el agroalimentario el que vende más productos en el extranjero, sino el tecnológico e industrial.

“Se ha roto el tópico, y el sector agroalimentario representa un tercio de las exportaciones”, como en el caso de Ciudad Real, con un 28% de sus ventas en ingresos por el vino, “tras un gran empujón, muy importante, que ha ayudado a que las cifras de la región se multipliquen”.

Morejón destaca la “diversificación” de la cartera autonómica de ventas al exterior, con un  tejido exportador “que ha madurado”, tras alcanzar “un crecimiento más equilibrado”

En cifras, de las 5.500 empresas castellano-manchegas que venden en otros países, 1.200 son agroalimentarias, mientras que otras 3.500 tiene perfil industrial y tecnológico, además de las de consumo.

Uno de los factores que influyen en esta tendencia multiplicadora es la ubicación de provincias castellano-manchegas como Toledo o Guadalajara, muy cercanas a Madrid, que se están convirtiendo en sede de firmas de productos tecnológicos, además de otras empresas de “intangibles”, es decir, de diseño de infraestructuras o de servicios en las que “no importa donde estés trabajando”.

En este sentido, “el español” es uno de los servicios que “se vende y se compra, y forma parte del comercio internacional”, sostiene Morejón.

Explica que en provincias como en Toledo “se empieza a notar” este negocio con colectivos de profesionales, como por ejemplo “el Colegio de Enfermería de Nueva York que vienen esta capital a aprender español durante un periodo de inmersión lingüística y cuando vuelven a su país demandan los productos y los alimentos españoles”.

Esta novedosa línea “es un vector muy interesante que refuerza la venta de productos, y que se nota poco a poco”.

“Es otra arma, y lo que en economía llamamos pasar del círculo viscoso al círculo virtuoso”, apunta.

Brexit

En cuanto a los efectos para las empresas de la región de la salida del Reino Unido de la Unión Europea (Brexit), el experto en comercio exterior destaca “la devaluación de la libra”, que “ha encarecido los productos que compraban desde el país”.

En concreto, ha tenido efectos en el vino, al ser un mercado consumir y centro de distribución mundial de la industria, aunque “seguimos exportando el mismo vino”, a pesar de que importan menos.

Respecto a los mejores clientes para los productos de la región, destaca EEUU, “un país con la economía en letras mayúsculas” que a pesar de sus barreras sanitarias, legales y jurídicas, ha tenido un 60% de crecimiento en las compras a  Castilla-La Mancha, al igual que México y Canadá, mientras que en 2017 Alemania “fue el que peor, con una caída del 0,7% y del 5% en Ciudad Real, tras subir en 2016”.