Siete de cada diez linces liberados en la Sierra Morena Oriental sobreviven

Aníbal B. C. Ciudad Real
Imagen de archivo de la suelta de un lince/ Carlos Serrano

Imagen de archivo de la suelta de un lince/ Carlos Serrano

El refugio de fauna "Chico Mendes", ubicado en el municipio ciudadrealeño de Castellar de Santiago ha sido el lugar elegido para liberar a "Oretana", una hembra nacida en el centro de cría en cautividad de La Olivilla de Santa Elena (Jaén)

El 70 por ciento de los linces ibéricos liberados en los últimos años en el área de reintroducción de Sierra Morena Oriental, en la provincia de Ciudad Real, logra sobrevivir, lo que es considerado por los técnicos como un buen dato de cara a garantizar la recuperación de la especie.

Así lo han asegurado fuentes de la Consejería de Agricultura, Medio Ambiente y Desarrollo Rural, durante la suelta del último ejemplar del lince ibérico que se liberará en 2018 en este territorio de Castilla-La Mancha.

El refugio de fauna “Chico Mendes”, ubicado en el municipio ciudadrealeño de Castellar de Santiago ha sido el lugar elegido para liberar a “Oretana”, una hembra nacida en el centro de cría en cautividad de La Olivilla de Santa Elena (Jaén).

Con la suelta de “Oretana” son cinco los ejemplares de lince ibérico liberados en la provincia de Ciudad Real, después de que en las últimas semanas se liberara también a “Omiri” y “Ocelada”, “Opio” y “Oveja”.

Gracias al proyecto Life+Iberlince, dirigido por la Junta de Comunidades de Castilla-La Mancha, se han liberado en la provincia de Ciudad Real 35 linces ibéricos, la mitad de los que se han liberado en toda la comunidad autónoma.

Fruto de estas liberaciones, que comenzaron en el año 2014, se ha logrado consolidar una población estable de lince ibérico en Sierra Morena Oriental, donde han nacido 17 cachorros en estado salvaje.

El proyecto Life+Iberlince ha logrado los objetivos que se había propuesto inicialmente, al haber conseguido que hubiera en la zona de reintroducción, al menos seis, hembras territoriales.

Estos objetivos, han señalado estas fuentes, se ha conseguido con el respaldo y el apoyo de los propietarios, gestores y arrendatarios de los terrenos públicos y privados.

Y una muestra de ello, han indicado, es que en la actualidad hay suscritos convenios de colaboración con 22 fincas cinegéticas, sumando casi 37.000 hectáreas, donde se han realizado mejoras de hábitat para la caza menor y por ende para el lince ibérico.

Junto a ello, han indicado, se ha logrado el apoyo social de los habitantes de la zona, teniendo una gran acogida el proyecto y sus acciones.

En definitiva, han comentado, se puede afirmar que “se ha iniciado la recuperación del lince ibérico en la provincia, posibilitando las conexiones con las poblaciones más cercanas presentes en Jaén”.

Todo esto, han subrayado, “producirá un aumento de la variabilidad genética que contribuirá a fortalecer la especie para su conservación”.

Los socios que han participado activamente en el desarrollado del proyecto en Castilla-La Mancha han sido la Consejería de Agricultura, Medio Ambiente y Desarrollo Rural, WWF, Aproca y la empresa FOMECAM.