Una Iglesia más próxima al mundo digital, que se ofrezca y proponga itinerarios de crecimiento y maduración en la fe

A. Ruiz Ciudad Real
Agentes de Pastoral Juvenil de toda la provincia asisten al encuentro / J. Jurado

Agentes de Pastoral Juvenil de toda la provincia asisten al encuentro / J. Jurado

Un centenar de personas participan en las Jornadas de Formación para Agentes de Pastoral Juvenil que acoge el Seminario

El Seminario alberga este sábado la celebración de las Jornadas de Formación para Agentes de Pastoral Juvenil, en la que participan un centenar de personas que trabajan con jóvenes en la Diócesis de Ciudad Real, quienes analizan las distintas líneas propuestas por el Sínodo ‘Los jóvenes, la fe y el discernimiento vocacional’.

En el encuentro, se trabajan tres líneas que salen del Sínodo que convocó el Papa Francisco. “Una es el primer anuncio, cómo acercar a Jesucristo a los jóvenes de hoy en día; en segundo lugar, cómo ofrecerles ese acompañamiento y ayudarles mejor; y, por último, cómo poder ofrecerles formación que les haga mejores personas, cristianos en su vida”, comentó José Felipe Fernández, delegado diocesano de Pastoral Juvenil.

Respecto a la primera línea de cómo acercarse a los jóvenes en el mundo actual, se habló de la necesidad de que la Iglesia “se acerque mucho más al mundo digital” y a lo que el joven necesita, indicó Fernández, que recordó que “el Papa dice que la Iglesia tiene que ser un lugar en el que el joven se sienta a gusto y en sus problemas encuentre una ayuda y apoyo”.

Analizan el documento final que salió del Sínodo convocado por el Papa Francisco sobre 'Los jóvenes, la fe y el discernimiento vocacional' / J. Jurado

Analizan el documento final que salió del Sínodo convocado por el Papa Francisco sobre 'Los jóvenes, la fe y el discernimiento vocacional' / J. Jurado

La segunda línea, “una vez que el joven se ha acercado”, tiene que ver con “cómo podemos ofrecerle nuestra ayuda”, un acompañamiento para el que deben formarse “todos los miembros de la Iglesia”, tanto sacerdotes como las personas que colaboran, para poder apoyarles y ofrecerles una palabra de ánimo ante sus problemas, fragilidades y situaciones complicadas, apreció Fernández, que resaltó, en este sentido, la importancia de “saber escuchar y ofrecerte”.

En cuanto a la tercera línea, se analizan los itinerarios de crecimiento y maduración que puede ofrecer la Iglesia para ayudar a los jóvenes en su crecimiento y en dar respuesta a los objetivos de intentar ser felices y realizarse en la vida, a través de, por ejemplo, la catequesis, una formación más práctica y el testimonio de los cristianos que muestran que seguir a Jesucristo es “bueno, te hace feliz y te ayuda en el día a día”.