“La digitalización no es una opción, es obligatoria y necesaria”

Noemí Velasco Ciudad Real
La industria textil de Ciudad Real es uno de los sectores que más esfuerzos han puesto en la transformación digital / Clara Manzano

La industria textil de Ciudad Real es uno de los sectores que más esfuerzos han puesto en la transformación digital / Clara Manzano

Sectores tradicionales como el mueble, la cuchillería y la industria textil han emprendido la transformación digital. La intención es ir más allá del e-commerce, utilizar aplicaciones y ofrecer soluciones personalizadas

La digitalización aparece entre los grandes “retos de la globalización”, que tienen que asumir las empresas de Castilla-La Mancha y de todo el mundo. Va más allá del comercio electrónico, implica a la logística y supone automatización.

El presidente de Vodafone España, Francisco Román, alertó hace un mes en la segunda edición del Digital Business Summit celebrado en Toledo que “solo el 19 por ciento” de las empresas españolas tienen planes de transformación digital.

Las cifras son aún menos halagüeñas en Castilla-La Mancha, donde según el II Estudio Industria Digital para la feria eShow Barcelona, “el 52 por ciento de los responsables de las pymes considera que sólo se ha transformado digitalmente menos del 10 por ciento de las empresas de la región”.

Más optimista fue el estudio presentado en 2016 por la Confederación Regional de Empresarios de Castilla-La Mancha, Cecam Ceoe-Cepyme, que estimó que el 42% de las empresas de la región estaban digitalizadas, un punto por debajo de la media nacional.

El director de Empresas, Competitividad e Internacionalización de Castilla-La Mancha, Javier Rosell, hace referencia a la “brecha digital” que existe entre las empresas de la región con más de diez trabajadores y las que tienen menos, aunque destaca los esfuerzos de sectores tradicionales por incorporar las Tecnologías de la Información y la Comunicación (TIC) como la industria del mueble o la textil.

Rosell destaca que “las empresas de Castilla-La Mancha tienen que asumir los “retos de la globalización”, que pasan por la “digitalización y la innovación”. Si hace tan solo unos años las empresas vieron como un reto la internacionalización, el director general expresa que “ahora la salida al comercio exterior no es una cuestión a debate, como no lo debe de ser la reconversión digital”. “La digitalización no es una opción, es obligatoria y necesaria”, añade.

Más competividad y promoción del talento digital

Con la intención de dar “soluciones regionales a los problemas globales”, el Plan Adelante 2016-2019 impulsado por el Gobierno de Emiliano García-Page contempla dos objetivos relacionados con la digitalización, marcados por la dotación de infraestructuras y la conectividad. Javier Rosell señala que el Plan Adelante incluye “el fomento de la competitividad empresarial a través del comercio electrónico y la extensión de las herramientas digitales en todos los eslabones de la producción” y “la promoción del talento digital”.

Para la mayor parte de las pymes castellano-manchegas, según los datos de eShow Barcelona a partir de las encuestas realizadas a 415 empresas de la región, el principal problema de la digitalización es la falta de profesionales especializados.

En la misma línea, el Gobierno regional pretende trabajar en el “fomento del talento digital”, ligado a la idea de aprovechar el “retorno del talento joven”, estudiantes con carreras tecnológicas que salieron al exterior y que hoy tienen una amplia experiencia en temas de digitalización. El 81% de las empresas rubrican que la reconversión debe de ser un motivo de generación de empleo, sin olvidar la “reconversión de perfiles”.

La digitalización tiene que ir más allá del e-commerce

Con respecto a la mejora de la competitividad, el Plan Adelante contempla una línea de financiación para la aplicación de las TIC en industrias manufactureras y en apoyo al e-commerce (comercio electrónico), además de para el desarrollo de la llamada industria 4.0 (industria inteligente o ciberindustria del futuro).

Javier Rosell explica que “la digitalización tiene que ser en toda la cadena de valor”, también en la parte de packaging (paquetería), internacionalización y logística. Aquí es donde reside la gran brecha digital entre las pequeñas y grandes empresas, ya que las primeras hasta ahora sólo han avanzado dentro del e-commerce.

El director general recalca que la Consejería trata de crear “sinergias” entre pymes y grandes compañías con el fin de trabajar de la mano y que Castilla-La Mancha, “que es un referente de producción, también lo sea en la era digital”.

Los sectores tradicionales asumen la transformación digital

De momento, la Junta estima que “la situación de las empresas castellano-manchegas en el ámbito de la digitalización es similar a la media nacional” y admite que “queda mucho trabajo por recorrer”. Asimismo, el director general destaca el gran esfuerzo emprendido en la actualidad por “sectores tradicionales a la hora de incorporar las TIC” y que demuestran que puede haber luz en el camino.

Sectores como “el mueble, el textil o la cuchillería” están muy interesados en la transformación digital, lo que permitirá, según avanza Javier Rosell, “incluir las TICs en puntos de venta a través de la utilización de tabletas, crear soluciones personalizadas de forma instantánea o reducir el estocaje a través de aplicaciones”.