Los regantes de la Torre no se resignan a recibir “solo” 10 hm3 este año: “Vamos a la ruina”

Belén Rodríguez Ciudad Real
Embalse de la Torre de Abraham el pasado octubre / B.R.

Embalse de la Torre de Abraham el pasado octubre / B.R.

La junta de explotación en la que se han propuesto las cantidades a derivar para esta campaña deja muy descontenta a la comunidad de Torre de Abraham, que no entiende que con más agua este año puedan regar en proporción menos que en 2020

Los regantes del embalse de la Torre de Abraham no podrán cultivar maíz (o muy poco) por segundo año consecutivo. Tampoco habrá hortícolas en los campos de cultivo dependientes de los pantanos de Gasset y El Vicario, en la comarca de Ciudad Real. Con las reservas al 30% en el Alto Guadiana,  la Confederación Hidrográfica  plantea ajustes en el riego asociado a aguas superficiales que en el caso de la Torre limita uno de sus principales cultivos.

10 hectómetros cúbicos, ellos quieren 17

“La Confederación propone concedernos 10 hectómetros cúbicos de agua [el año pasado utilizaron 8,3, cuando lo normal son unos 30], esa cantidad no nos vale, vamos a la ruina directa”, afirma María del Mar Rodríguez, presidenta de los regantes de Torre de Abraham, tras participar este miércoles en la reunión de la junta de explotación de la zona oriental del río de cara a planificar la campaña  2021.

Los comuneros piensan “luchar con todos los medios a nuestro alcance”, apostilla Rodríguez, ante lo que consideran una propuesta muy rigurosa. “No entendemos que el años pasado, con el pantano peor,  regáramos más en proporción cuando ahora en el conjunto de la Torre-Gasset estamos mucho mejor”, y solicitan 17 hectómetros cúbicos.

5 hm3 «para tirarlos al río»

Los regantes de la Torre, que presentarán un escrito de protesta para defenderlo en la comisión de desembalse del 14 de abril (cuando se autorizan las dotaciones definitivas), dicen respetar el consumo humano “eso lo primero, por supuesto”, pero no entienden que la CHG pretenda reservar 5 hectómetros cúbicos para caudal ecológico, “y tirarlos al río”. “Si nosotros podemos regar bien el río Bullaque tiene agua en verano, esto es así, y cuando nosotros no podemos regar el río se seca”, argumenta Rodríguez.

Los setecientos comuneros con concesión para regar 5.590 hectáreas tendrán que ajustar el agua disponible a los cultivos de maíz (solo quien tenga mucha tierra podrá cultivar algo), cereal, cebada y avena. También cultivan leñosos, pistacho, almendro, olivo y nogal.

La Torre embalsa 33,4 hm3, más que en 2020

La CHG, que ya anunció que la campaña de este verano tampoco podría ser normal, se aferra a los pobres números. El pantano de la Torre de Abraham, al norte de la provincia, embalsa esta primavera 33,4 hectómetros cúbicos, unos quince más que el año pasado, pero sigue estando a menos del 20% de su capacidad en una semana en la que las reservas se mantienen, pero es posible que a partir de ahora empiecen a menguar.

En el Gasset la dotación de agua para riego que propone la Confederación es solo para leñosos (no hortícolas) y  la misma que el año pasado; 260.000 metros cúbicos,  0,26 hm3. A esta zona están adscritos 300 agricultores, “todo lo que sean recortes son fastidiosos”, explica Cesáreo Salcedo, el presidente de la comunidad de regantes. Estos comuneros han arrancado de la Confederación el compromiso de permitir una dotación de agua a una explotación ganadera de entre 5 y 6 hectáreas que les dé de beber al ganado (la comunidad pedía un hectómetro cúbico), a cambio de no solicitar más agua.

El riego en el área de El Vicario, con el embalse a un bajísimo nivel  también será mínimo este verano, a falta de la aprobación definitiva de las concesiones. Solo en el entorno del pantano de Peñarroya, al cien por cien de su capacidad, el año será normal.

10% menos para riego con aguas subterráneas

En cuanto a la campaña de aguas subterráneas, en la que se fijó una restricción del 10% respecto a los derechos ya limitados por su situación de sobreexplotación en  diciembre, el presidente de la Confederación Hidrográfica explicó hace unas semanas a Lanza que no ha habido mejoría en los niveles piezométricos de las masas de agua. “Los indicadores de escasez de marzo mantienen los mismos escenarios del mes de diciembre”.

Abastecimiento humano garantizado

El abastecimiento humano está garantizado un año más, con la salvedad del Campo de Calatrava que ha tenido que recurrir a pozos de emergencia ante la imposibilidad de que el pantano de la Vega del Jabalón pueda abastecer a estas poblaciones, como hizo hasta el verano pasado.