Cuatro organizaciones religiosas piden un trabajo decente y el fin de la precariedad

Julia Yébenes Ciudad Real
Un momento de la lectura del manifiesto contra la precariedad laboral / J. Jurado

Un momento de la lectura del manifiesto contra la precariedad laboral / J. Jurado

Una treintena de personas protagonizaron una concentración en la Plaza de la Constitución y leyeron el Manifiesto para la Jornada Mundial por el Trabajo Decente 2017. Posteriormente, participaron en una Eucaristía presidida por el obispo, Gerardo Melgar

Una treintena de personas de cuatro organizaciones eclesiales de la Diócesis de Ciudad Real participaron este viernes en la iniciativa ‘Iglesia por el Trabajo Decente’ para pedir el fin de la pecariedad laboral, “que se presenta bajo las formas de la contratación temporal, a tiempo parcial y el empleo autónomo ficticio”.

En una concentración celebrada de la Plaza de la Constitución de la capital reclamaron un trabajo digno y leyeron el Manifiesto elaborado para conmemorar la Jornada Mundial por el Trabajo Decente 2017, establecido para este 7 de octubre por la Organización Internacional del Trabajo (OIT).

Julio Ruiz, militante de la HOC y responsable del área de Compromiso, recordó que la Iglesia Española se sumó desde hace años a esta celebración y recogió este concepto de trabajo decente en sus enseñanzas “para difundirlo y relanzarlo”, a través del magisterio de los papas Juan Pablo II, Benedicto XVI y Francisco.

El trabajo decente “es un trabajo digno, con un salario suficiente para el sostenimiento de las personas y las familias, que se ejerce en libertad, sin coacciones, que posibilita la libertad de asociacionismo sindical, responde a la vocación humana sin ser forzado y facilita la conciliación familiar”, explicó Ruiz.

En el acto de este viernes, también presentaron en un panel experiencias y situaciones de personas afectadas por esta realidad, para poner de manifiesto la importancia de disfrutar de un trabajo como complemento al crecimiento personal y no como como un vínculo hacia la pobreza.

Julia Ruiz se dirige a los participantes en la concentración / J. Jurado

Julia Ruiz se dirige a los participantes en la concentración / J. Jurado

“El empleo precario afecta principalmente a las personas más vulnerables, que corren riesgo de
discriminación, pobreza y exclusión (personas con capacidad funcional diversa; personas con un origen étnico, religión o creencia minoritaria; personas jóvenes y mujeres)”, recoge el manifiesto.

Ruiz recordó que previamente a la celebración de este 7 de octubre han desarrollado una campaña de difusión en el ámbito de la Diócesis ciudarrealeña, con el envío de la declaración a todas la parroquias y organizaciones ciudadanas para pedir la adhesión y el apoyo a la estrategia

La concentración, en la que extendieron una pancarta que se leía ‘Por el trabajo decente’, fue organizada por la Hermandad Obrera de Acción Católica (HOAC), la Juventud Obrera Cristiana (JOC), Cáritas Diocesana y Conferencia Española de Religiosos (Confer).

Eucaristía

Posteriormente, participaron en una Eucaristía presidida por el obispo, Gerardo Melgar, en la Parroquia de Santa María de la Merced, en la que estuvo presente esta realidad y preocupación eclesial por la centralidad del trabajo en la vida de las personas y de sus familias.