33 muertos convierten a 2017 en un “año terrible” para el lince ibérico

B.R./Lanza Madrid / Ciudad Real

Este puente del Pilar ha muerto en una trampa ilegal un ejemplar en los Montes de Toledo que hace el número 33 en España en lo que va de eño, seis de ellos en Castilla-La Mancha. En Ciudad Real el último deceso fue por atropello en la A-4 en julio

La organización ecologista WWF lamenta que a falta de más de dos meses para que finalice el año 2017, ya se considere un “año terrible” para el lince ibérico, con un total de 33 ejemplares muertos, el último durante este puente del Pilar en una trampa ilegal en los Montes de Toledo (San Pablo de los Montes, Toledo).

No obstante la mayoría de las muertes de esta especie en lo que va de año han sido por atropellos, que han acabado con la vida de 21 linces. Varios de ellos en la provincia de Ciudad Real, una de las zonas de reintroducción. En la provincia el último atropello de un ejemplar de lince ocurrió en el mes de julio en Valdepeñas,  en la Autovía de Andalucía a su paso por Valdepeñas, y ha habido más casos este año.

Los ecologistas también destacan las muertes por furtivismo, con al menos cinco ejemplares muertos.

Para la organización la cifra, si bien no representa una amenaza para el proceso de recuperación de la especie que sigue creciendo, es “inaceptable” pues supone “ralentizar” los esfuerzos realizados para sacar al lince ibérico de la categoría “en peligro crítico” de extinción (se consiguió el año pasado).

Que Fomento actúe con urgencia

Para revertir esta situación, WWF ha asegurado que denunciará los hechos ante el Ministerio de Fomento para que actúe de forma urgente y ponga en marcha las obras previstas en las carreteras. Asimismo, la organización solicita la colaboración de la ciudadanía para que el Seprona pueda encontrar y llevar ante la justicia a los culpables de estos hechos.

El último censo del lince ibérico (2016) arroja unas cifras de 475 linces y WWF espera que el total de este año supere los 500. Sin embargo, el alto número de linces muertos está disparando las alarmas de WWF, que ha lamentado que los atropellos sigan siendo la primera causa de mortalidad no natural del lince ibérico.

Campaña ‘Ni un lince atropellado’

La mayoría de estos atropellos ocurren en varios puntos negros ya señalados por la organización en la campaña ‘Ni un lince más atropellado’. En concreto, de los 12 linces muertos por atropello en Andalucía, 8 han tenido lugar en tres puntos situados en la A-4, la N-420 y la A-301, siendo las dos primeras carreteras de competencia estatal. Lo mismo ocurre en Castilla-La Mancha, donde han sido atropellados 7 linces, 3 de ellos en la misma carretera.

Por ello, WWF ha reprochado al Ministerio de Fomento que todavía no haya puesto en marcha las obras prometidas a pesar de contar con financiación por parte de las autoridades ambientales europeas y naciones. A nivel regional, la organización también ha pedido a las Consejerías correspondientes de Andalucía y Castilla-La Mancha que incrementen sus esfuerzos para arreglar las carreteras y construyan los pasos de fauna necesarios.

Por otro lado, el furtivismo y la colocación de trampas ilegales son la segunda causa de muerte no natural, que ha acabado con la vida de, al menos, cinco ejemplares este año. WWF ha asegurado que espera que el Seprona investigue a fondo estas muertes y que cuente con el apoyo de toda la población para encontrar a los culpables.

Según el Responsable del Programa de Especies de WWF España, Luis Suarez, “la recuperación del lince puede verse ralentizada por estas muertes causadas de forma directa por el ser humano”, y ha añadido que “es urgente poner fin a estos problemas para poder afrontar los verdaderos retos del futuro de la especie, como son la conservación del conejo y la conectividad entre poblaciones dispersas”.