La integración y la convivencia, una mercancía para exportar

El cónsul rumano en Ciudad Real, Valerian Liviu Popa, inauguró la exposición sobre el arte popular que culmina un curso de pintura

J. Y.
Ciudad Real

La integración y la convivencia entre ciudadanos de distintas culturas como emblema de entendimiento y tolerancia.

Este es el mensaje que destacó este jueves Valerian Liviu Popa, cónsul de Rumanía en Ciudad Real, durante la inauguración de la exposición ‘Etnografía y folklore rumano’ en la sede diplomática capitalina.

Popa agradeció el acogimiento de las instituciones locales y provinciales a la comunidad rumana en unos momentos de crisis “no sólo económica, sino moral, en los que se olvidan cosas como la familia y la amistad”. Por ello, apostó por la convivencia y la integración “como una mercancía para exportar”

Previamente, en rumano, había asegurado que el intercambio cultural es clave para “el avance de las sociedades”, por lo que aprovechó la presencia del concejal de Juventud, Carlos Gutiérrez, para entregarle un diploma de reconocimiento.

La presidenta de la Asociación Hispano-Rumana de Castilla-La Mancha, Mercedes Fernández, incidió en la idea de hermanamiento de pueblos a través de iniciativas culturales como el curso de pintura al óleo que, organizado por esta organización, se ha celebrado en su cuarta edición en el mes de julio y que ha culminado con la exposición que podrá verse también se septiembre en un espacio del antiguo casino ciudarrealeño.

Fernández subrayó la participación en las clases de pintura de niños españoles que han podido acercarse a los procesos de  creación de artistas rumanos.

Formación

Precisamente, Ionel Balta, profesor del curso, repasó los temas que han centrado las cuatro ediciones de la formación, desde que se iniciara hace cuatro años en torno a la figura de Dalí.

El creador rumano Sabin Balasa fue estudiado al año siguiente, para analizar la pintura iconográfica y bizantina sobre vidrio al año siguiente, la cual, según Balta, tiene una relación mental inversa en su proceso de elaboración. Agregó que este año han sido las tradiciones el objeto de creación. Pero además de los aspectos técnicos, aseguró que implementa actitudes y comportamientos “para desarrollar la imaginación y la fantasía” de los jóvenes y los niños.

La exposición

La exposición reúne un conjunto de llamativas imágenes sobre la cultura y las tradiciones rumanas.

Como fruto de la cuarta edición del curso de pintura, la muestra contiene obras representativas de las costumbres y tradiciones de Rumanía, así como unas reproducciones de Nicolas Grigorescu, un relevante nombre de la corriente realista de este país.

Después de evocar a Don Quijote y sus aventuras estrambóticas por la España del siglo XVI, los alumnos de este curso han viajado en los castillos de terror y los monasterios rumanos, con el fin de incidir en los orígenes realistas de esta tendencia pictórica.
De esta manera, pueden verse  estamas naturales y otras de actividades más arcaicas de las familias de esta exrepública rusa.

El curso de pintura se inició en 2009 con reproducciones de Dalí, y siguió en 2010 en torno a la obra de Sabin Balasa y de La Mancha, así como en 2011 se centró en los paisajes turísticos de Rumanía. Tras un año sin convocatoria, el eje de este año ha sido la etnografía.