Rosa Romero preside la Comisión de Sanidad en la que Illa dice que el pico máximo de la ocupación de las UCIs llegará en abril

lanzadigital Madrid
Salvador Illa y Rosa Romero, en el centro / Lanza

Salvador Illa y Rosa Romero, en el centro / Lanza

Ha transmitido el pésame y solidaridad con las familias de todos los fallecidos, y ha tenido palabras de agradecimiento para los sanitarios, efectivos de las fuerzas y cuerpos del Estado, trabajadores de servicios especiales, residencias de mayores, de tiendas de alimentación, o transportistas

La diputada nacional del PP por la provincia de Ciudad Real, Rosa Romero, ha presidido este jueves la Comisión de Sanidad y Consumo del Congreso de los Diputados, en la que ha comparecido el ministro de Sanidad, Salvador Illa.

Como presidenta de este órgano ha iniciado la sesión reconociendo las “circunstancias especiales por la pandemia que asola a España y al mundo”, así como ha transmitido el pésame y solidaridad con las familias de todos los fallecidos. También ha tenido palabras de agradecimiento para los sanitarios, efectivos de las fuerzas y cuerpos del Estado, trabajadores de servicios especiales, residencias de mayores, de tiendas de alimentación, o transportistas. “Son nuestros héroes”, ha indicado.

Y además ha agradecido la labor a los trabajadores del Congreso “que hacen posible que siga funcionando y que sigamos ejerciendo nuestra función y responsabilidad”.

Con el coronavirus como protagonista, Illa ha comentado que el pico máximo de la ocupación de las unidades de cuidados intensivos (UCIs) en España, como consecuencia del elevado número de personas afectadas por el coronavirus, podría llegar en los primeros días de abril.

A lo largo de su intervención, el ministro ha hecho un repaso por las principales medidas que el Gobierno ha adoptado desde el pasado día 7 de enero, cuando se identificó al nuevo coronavirus, hasta el día 12 de marzo cuando se declaró el estado de alarma en España, así como las ordenes e iniciativas que se han ido aprobando en estos días.

Unas medidas que, tal y como ha defendido Illa en la Cámara Baja, parece que están «ralentizando» la transmisión de nuevos casos de Covid-19 en España o, incluso, «iniciando la reducción» de la curva de incidencia, por lo que ha pronosticado que, de confirmarse estas hipótesis España podría estar aproximándose a su «máximo» de afectados por el nuevo coronavirus, es decir, «al pico de la curva».

En la actualidad, España ya ha registrado 56.188 casos de coronavirus, 4.089 personas han muerto, 3.679 han necesitado ingresar en la UCI y 7.015 se han curado. «A pesar del fuerte incremento del número de casos que hemos observado en este mes de marzo, según los análisis de los expertos, y con todas las precauciones, los datos de los últimos días indican un cambio de tendencia, con incrementos menores a los observados en los periodos anteriores», ha informado.

Dicho esto, el ministro de Sanidad ha reiterado que estos datos también evidencian que, posiblemente, los casos hospitalizados y los ingresados en las UCIs llegarán a su «máximo» unos días después de que descienda la curva epidémica. «Según las diferentes estimaciones, esta ocupación podría llegar a su máximo nivel en los primeros días de abril, aunque será de forma escalonada en las diferentes comunidades autónomas, ya que la evolución del virus es distinta en cada una de ellas», ha recalcado.

Por todo ello, el ministro ha defendido la labor que «desde el principio» ha realizado el Gobierno en la lucha contra el coronavirus, asegurando que su principal prioridad, además de detener la expansión del virus, es reforzar el Sistema Nacional de Salud para hacer frente a un momento de «gran exigencia y tensión» como el que está provocando la pandemia, una «batalla sin cuartel» a la que se están enfrentando todos los países.

Medidas drásticas

En este sentido, el ministro ha aseverado a la Comisión de Sanidad de que, si se atiende al número de casos, España ha aplicado las medidas «más drásticas de distanciamiento» y el estado de alarma, y lo ha hecho «antes» que el resto de países del entorno.

«Hemos movilizado y coordinado todos los recursos económicos y sanitarios, públicos y privados, civiles y militares, para la protección de nuestros ciudadanos», ha añadido, para recordar que se han movilizado 200.000 millones de euros para proteger el bienestar de las familias, apoyar a los trabajadores, empresas y autónomos; se han desplegado 2.900 militares en 135 municipios; y se han repartido más de seis millones de mascarillas entre las comunidades autónomas, entre otras medidas.

Por otra parte, Illa ha destacado el papel que están jugando los investigadores españoles en los trabajos de investigación de tratamientos y vacunas para el nuevo coronavirus, subrayando la selección del Instituto de Salud Carlos III (ISCIII) para participar en uno de los proyectos europeos de la convocatoria ‘express’ de Horizonte 2020, que la Comisión Europea lanzó en enero para investigar el nuevo coronavirus.*

Además, prosigue, España ha conseguido estar entre los 4 países europeos que participa en el ensayo clínico de remdesivir, tratamiento antiviral en fase de experimentación; y la Agencia Española de Medicamentos y Productos Sanitarios ha habilitado un programa de acceso a este medicamento mediante uso compasivo en hospitales españoles y ha autorizado tres ensayos clínicos.

Uno de ellos es, tal y como ha argumentado, el ensayo*mundial de la Organización Mundial de la salud (OMS), organismo que este jueves anunciará su inicio. Este y otros ensayos que hemos puesto en marcha son necesarios para generar conocimiento y con ello encontrar el mejor tratamiento para los pacientes.

Finalmente, el ministro de Sanidad ha informado a los grupos parlamentarios del apoyo que el Gobierno ha dado a la investigación científica para hallar una vacuna, movilizando 30 millones de euros para el Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC) y el Instituto de Salud Carlos III.

«Hemos actuado desde el primer momento en que tuvimos conocimiento del virus, siempre guiados por cuatro principios fundamentales. El seguimiento diario y exhaustivo de la evolución del coronavirus; decisiones basadas en criterios técnicos; el trabajo codo con codo con los organismos internacionales y las comunidades autónomas. Y una total transparencia informativa», ha zanjado.