Sánchez defiende la memoria de las víctimas de los GAL, ETA y Grapo en el acto de destrucción de armas de terroristas

Lanza Madrid
Pedro Sánchez con las armas preparadas para ser inutilizadas

Pedro Sánchez con las armas preparadas para ser inutilizadas

La ceremonia se celebra sin representación de partidos de la oposición ni expresidentes y entre reproches de las víctimas

El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, ha defendido este jueves la memoria de las víctimas de del GAL, ETA, el Grapo y del yihadismo en un acto simbólico de destrucción de más de 1.300 armas incautadas a organizaciones terroristas celebrado en el Colegio de Guardias Jóvenes Duque de Ahumada de Valdemoro (Madrid) que no ha contado, pese a estar invitados, con la asistencia de los líderes de la oposición ni los expresidentes del Ejecutivo.

En un acto donde se ha utilizado una apisonadora para escenificar la destrucción de armas como «grandísimo símbolo» de la victoria del Estado de Derecho, Sánchez ha subrayado la importancia de «seguir defendiendo la memoria» de las víctimas del terrorismo, algo que hay que «proclamar bien alto», según ha dicho, citando a continuación a ETA, GAL, Grapo, Daesh y organizaciones de ultraderecha.

Sánchez ha recordado que «aún queda por arrojar luz» sobre crímenes de ETA en un discurso que ha servido de cierre de un acto, el primero de estas características que se celebra en Europa, que ha buscado «reforzar la derrota» del terrorismo al proceder a la eliminación de armas que cuentan con la autorización previa de los tribunales. Al mismo han acudido representantes de todos los cuerpos policiales, entre ellos el mayor de los Mossos d’Esquadra, Josep Lluis Trapero.

DIÁLOGO CON TRAPERO Y LA AVT

Dentro de los corrillos habituales en este tipo de ceremonias -la de este jueves, cumpliendo el protocolo del Covid-19– se ha visto al presidente del Gobierno y al ministro del Interior, Fernando Grande-Marlaska, hablando con Trapero. Al final del discurso, la representación de la Asociación Víctimas del Terrorismo se ha dirigido a Sánchez para recriminarle el acercamiento de presos de ETA.

Además de las asociaciones de víctimas -con la ausencia de Covite y Dignidad y Justicia–, han asistido representantes del Poder Judicial como la fiscal general del Estado, Dolores Delgado, y miembros del Gobierno como el titular del Interior, Fernando Grande-Marlaska, y varios ministros, todos ellos de la parte socialista del Gobierno: Margarita Robles (Defensa), Arancha González Laya (Exteriores), Juan Carlos Campo (Justicia), Isabel Celaá (Educación) y Miquel Iceta (Política Territorial).

«Se levanta acta de la derrota de las balas frente a los votos», ha asegurado Sánchez, aludiendo al exministro del Interior del PSOE Alfredo Pérez Rubalcaba. También se ha referido a la «tendencia humana a orillar los recuerdos dolorosos», con especial mención a los jóvenes por los estudios recientes que indican que muchos no saben quién fue Miguel Ángel Blanco. «Las víctimas por desgracia seguirán siendo víctimas de esta sinrazón», ha dicho.

En este sentido, Sánchez ha llamado a «no cambiar el pasado» reivindicando la «derrota» de bandas terroristas como ETA. «No contaban con la firmeza y resistencia ciudadanas», ha advertido, apostando por «luchar contra la desmemoria y acabar con el miedo para seguir construyendo el camino de la paz». «La memoria no pertenece a los terroristas», ha dicho antes de mostrar su apoyo al Centro Memorial de las Víctimas del Terrorismo.

CENTRO MEMORIAL

El director de la Fundación del Centro Memorial de las Víctimas del Terrorismo, Florencio Domínguez, ha abierto el acto tras un minuto de silencio y el descubrimiento por parte de policías de todos los cuerpos de la lona que cubría las tres filas de armas, «un elemento de carga simbólica», ha dicho, porque se utilizan para «cuestionar el monopolio de la violencia» en un Estado de Derecho y para intentar establecer un «poder paralelo al de las instituciones».

Domínguez, un experto con varias publicaciones en esta materia, ha reivindicado el acto de este jueves impulsado por el Centro Memorial -que abrirá su nueva sede en Vitoria en próximas fechas– al entender que la destrucción de armas se debe hacer de forma pública ante «testigos cualificados», citando a las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado y también a las víctimas.

Además, ha recordado que los terroristas en Europa suelen acabar con su actividad criminal con un «final difuso» por agotamiento o por la presión policial, pero evitando la entrega o incautación de las armas. «Es la imagen de su derrota, que quieren evitar a cualquier precio», ha sostenido.

Domínguez ha abogado por seguir «deslegitimando» a los terroristas mientras se reivindica la memoria de las víctimas, así como su «sacrificio y ejemplo». «Reivindicamos la superioridad del Estado frente a quienes recurren a la violencia», ha concluido.