Acusan de “abuso sexual” a un joven que mantuvo relaciones completas con una niña de 12 años

Belén Rodríguez Ciudad Real
El juicio por este caso se celebrará el 5 de septiembre / Elena Rosa

El juicio por este caso se celebrará el 5 de septiembre / Elena Rosa

La fiscalía pide 10 años de cárcel para el acusado, vecino de Manzanares, que según el escrito provisional no empleó violencia. El caso es anterior a la reforma del Código Penal de 2015 que elevó a 16 años la edad mínima de consentimiento sexual

La Audiencia Provincial de Ciudad Real retomará en septiembre la agenda de juicios tras el parón estival con un polémico presunto caso de abuso sexual en Membrilla, de marzo de 2015.

La víctima, una niña de 12 años, fue obligada a mantener relaciones sexuales completas con un adulto de 31 años, A.C.P., de Manzanares, que remató el encuentro sexual con un “ya no eres virgen”, según considera probado la propia fiscalía provincial, que sin embargo califica el delito de “abuso sexual”, no de agresión, porque no hubo violencia.

10 años de cárcel

Por estos hechos A.C.P. se enfrenta a 10 años de cárcel como autor de un delito de abusos sexuales recogido en el artículo 183 del Código Penal (apartados 1 y 3). El caso es anterior a la reforma del Código Penal de 2015 que elevó a 16 años, en vez de a 13, la edad legal para consentir una relación sexual.

No estaba preparada para tener esa relación

La menor, de la que la fiscal dice “no estaba preparada evolutivamente para tener una relación sexual completa”, y otra hermana de 14 años, se encontraron con el acusado en Manzanares la tarde del 3 de marzo de 2015. El adulto las invitó a ir a la finca de un amigo, en el camino de las Cuevas de Membrilla, y las chicas se fueron caminando hasta allí.

Estuvieron esperando horas al acusado que llegó sobre las once de la noche. Una vez en la casa de la finca, el adulto empezó a besar y desnudar a la más pequeña de cintura para abajo, “que no manifestó oposición para ello”, dice textualmente el escrito de calificación de los hechos probados.

Le pidió que parase

La menor se empezó a incomodar cuando el adulto se puso un preservativo y la penetró, entonces le pidió que parase porque le hacía daño, pero él siguió adelante hasta que eyaculó. Tampoco hizo caso a las advertencias de la hermana, que también le pidió que la dejara.

La madre de las niñas denunció lo ocurrido el 1 de mayo de ese año y un mes después la Audiencia Provincial dictó una orden de alejamiento de la menor, a la que A.C.P. no puede aproximarse a menos de doscientos metros.

La fiscalía reclama también una indemnización de 10.000 euros. El caso se juzgará el 5 de septiembre ante la sección primera de la Audiencia.