“Con la reforma del Estatuto se busca blindar los servicios, una sociedad con más identidad, más consolidada”

J. M. Izquierdo Ciudad Real
Cristina Maestre espera una clarificación del PP sobre las temas que afectan a la región en su conjunto /Clara Manzano

Cristina Maestre espera una clarificación del PP sobre las temas que afectan a la región en su conjunto /Clara Manzano

Cristina Maestre es también vicesecretaria y portavoz del PSOE de Castilla-La Mancha desde 2012. Tras la puesta en marcha por el Gobierno regional de los contactos para reformar el Estatuto de Autonomía dice que le objetivo es asentar la identidad de la región mediante la consolidación de los derechos de los ciudadanos.

 PREGUNTA.- El Gobierno regional ha lanzado la propuesta de reforma del Estatuto de Autonomía, ¿cuál es el objetivo?

RESPUESTA.- Lejos de caer en la tentación de aprovechar la mayoría tan amplia que tenemos en las Cortes, el afán del presidente Page es buscar el mayor consenso posible. Con esa premisa, trabajaremos para buscar puntos de encuentro con el resto de partidos, aún sin necesitarlos. Queremos y creemos que tenemos que promover un Estatuto que sea consensuado con todos, que nazca de la unión y de la visión de futuro. Se trata de blindar los servicios sociales, una sociedad más fuete, más consolidada, más protegida y mejorar los derechos de los ciudadanos. Mejorar la identidad de nuestra región partiendo de la consolidación de esos derechos. Era uno de los puntos que iba en nuestro programa electoral. Queremos impedir que, gobierne quien gobierne, se usurpen esos derechos, porque aquí eso ha pasado.

P.- ¿Es el momento oportuno, en las Cortes, el PSOE tiene mayoría absoluta, pero en el Congreso, para su ratificación, hay un numeroso número de partidos que apoyan al actual Gobierno, que no sé si todos van a estar por la labor?

R.- Para conseguir esto que acabo de decir vamos a buscar la fuerza y el consenso de todo un Parlamento. Que es pequeñito, pero que está nutrido de diferentes ideologías y esperemos que, en esa foto, sean capaces de ponerse y decir “sí estamos hombro con hombro, renegamos del pasado, no vamos a cometer los mismos errores y ahora sí vamos a apoyar esa pilar social que defiende el Estatuto”.

P.- Antes de la reforma de la ley electoral de la etapa de Cospedal, el último intento de cambiar el estatuto de una manera más profundamente fue en la etapa de Barreda como presidente y el tema del agua fue el escollo que lo echó a pique. ¿Ahora se puede reconducir este tema? Las posiciones entre PSOE y PP siguen estando muy distantes.

R.- Eso va a lastrar la posibilidad de incorporarlo, pero tampoco es una de las cuestiones en las que nos vayamos a volcar a priori. Habrá que ver qué dice el PP, que es el principal partido de la oposición, no lo sabemos. En otras regiones, los partidos dicen muy claro lo que quieren para su tierra. Aquí, cuando se llevan el agua para otra tierra, cuando aquí la necesitamos para beber, incluso, vemos que el PP está instalado en una tibieza que es insultante.

P.- ¿Eso tiene arreglo?

R.- Intentamos sentarnos a una mesa, sin apriorismos, sin exigencias, pero con una prioridad de decir claramente que no podemos seguir consintiendo el expolio del río Tajo. No es solo una cuestión de recursos básicos que necesitamos, sino también por una cuestión medioambiental. El PP, de una manera sistemática, evita ese debate y eso va a impedir que encontremos puntos en común en el Estatuto, salvo que nos dé una sorpresa.

P.- Además de hablar con otros sectores sociales no representados en el Parlamento, en esta ocasión, en las Cortes, hay un tercer partido, Ciudadanos, ¿en qué puede repercutir este hecho en la negociación para que ya no sea solo el choque PSOE-PP?

R.- Tenemos la esperanza de que puedan ejercer un papel muy importante. De momento tiene buena pinta. ¿Por qué? Porque, ahora, el PP tiene una presión clara y es que hay un partido de centro-derecha que, en muchas ocasiones, puede ser capaz de ponerle la cara colorada. Cuando el PP se pone de perfil, en asuntos en los que no se quiere definir, ya hay otro partido que se puede atrever a mojarse e, incluso, llevarle un poco arrastras.

P-. El pacto PSOE-Cs en tres ayuntamientos de capitales de provincia y en otra veintena de ayuntamientos, ¿en qué puede ayudar en esta situación?

R.- Puede ayudar en hacerles poner los pies en la tierra. Los mensajes están muy bien cuando se dicen desde la distancia o desde las grandes ciudades, pero, como decimos los políticos con frecuencia, la política municipal te hace pisar el terreno, mirar a la gente a la cara, también los gobiernos autonómicos o el nacional. Pero la política del día a día es la mejor escuela para hacerte entender que lo que muchas veces pones en el papel no es tan fácil de hacer y, otros veces, lo que no quieres poner en el papel se vuelve en contra de los ciudadanos a los que quieres beneficiar. La posibilidad de tener gobiernos con Cs en alianzas o que gobiernen ellos sin necesidad de que esté el PSOE les va a ayudar a ampliar el foco de visión de lo que es la política en Castilla-La Mancha y conocer las necesidades de los ciudadanos de la región.

 

Maestre dice que las mayorías absolutas de las goza el PSOE en la región no son óbice para relajarse como partido /Clara Manzano

Maestre dice que las mayorías absolutas de las goza el PSOE en la región no son óbice para relajarse como partido /Clara Manzano

P.- El PSOE tiene mayoría absoluta en las Cortes, gobierna las cinco diputaciones, también en principales poblaciones, por ejemplo en la provincia de Ciudad Real, el pacto con Cs les dio más pueblos, ¿esto qué es la calma chicha total, a qué obliga?

R.- Obliga a seguir trabajando, incluso, con más fuerza. Habrá quien piense que, porque tenemos esas mayorías absolutas tan grandes, esa cobertura institucional tan importante, nos podríamos relajar. Pero, no, eso no es óbice para no relajarse, al contrario, es lo que nos alimenta. Si tenemos estas grandes mayorías es porque los ciudadanos nos han apoyado y si lo han hecho es porque nunca hemos perdido de vista los motivos por los que los ciudadanos nos han puesto en esa posición. Esa es nuestra  máxima, nunca dejar de pulsar el terreno, de tocar los problemas de la gente, de mirarles a la cara. De intentar siempre resolver sus problemas, aunque no siempre es fácil y explicarles porque no se pueden hacer, a veces, ciertas cosas.

P.- La situación de estabilidad total a nivel orgánico y a nivel institucional, ¿hace complicado plantearse algún cambio, alguna evolución que se considere necesaria?

R.- No, al revés. La fortaleza es como cuando uno poda una planta para que se haga más fuerte. Además de pisar el terreno y estar pendiente de los problemas de la gente, una de nuestras potencias ha sido la renovación. Hemos hablado de numerosos municipios que están gobernando por hombres y mujeres muy jóvenes, de menos de 40 años, que han sabido tomar el testigo de sus predecesores, que les han enseñado mucho y que han sabido promover esa regeneración. Tenemos muchos ayuntamientos con jóvenes que han cogido el testigo de gente anterior y eso es una seña del partido y una de las recetas para que el partido sea apoyado por nuestros ciudadanos.

P.- Aunque falta mucho, la actual situación es una garantía para las próximas elecciones autonómicas y municipales…

R.- No, no. La garantía es el trabajo, el trabajo y el trabajo, la cercanía y la sensibilidad. Creo que tenemos que tener siempre el radar muy activado para saber identificar bien los problemas que nos trasmiten los ciudadanos, saber discernir dónde hay que intervenir de forma prioritaria y estar pendiente de forma permanente de esas necesidades. La fórmula no es decir solo que hemos sacado un buen resultado, el beneplácito de los ciudadanos se consigue trabajando  y cumpliendo con las exigencias.