Denuncian la situación “límite” del juzgado de violencia sobre la mujer de Ciudad Real

B.R./ Lanza Ciudad Real
Juzgado de instrucción número 5 de Ciudad Real, con competencias en Violencia sobre la Mujer / J.Jurado

Juzgado de instrucción número 5 de Ciudad Real, con competencias en Violencia sobre la Mujer / J.Jurado

La junta de personal de justicia reclama que se cree un juzgado exclusivo, algo que Ciudad Real lleva pidiendo desde que se aprobó la Ley Integral en 2004

La junta de personal de justicia denuncia de nuevo la situación “límite” del juzgado de primera instancia de instrucción número 5 de Ciudad Real, especializado en violencia sobre la mujer, pero no exclusivo. La plantilla “es claramente insuficiente para asumir asuntos tan inmediatosy compatibilizarlos con los ordinarios”, explican en un comunicado en el que piden por enésima vez se cree un juzgado exclusivo, como en otras provincias o comunidades autónomas.

La creación de este juzgado exclusivo (en Castilla-La Mancha solo hay uno en Albacete) empieza a ser una necesidad acuciante en Ciudad Real capital, aunque se reclama prácticamente desde la entrada en vigor en 2004 de la Ley Integral de Violencia sobre la Mujer.

Las competencias que surgieron en 2005 a consecuencia de la entrada en vigor de la ley ha supuesto un aumento de funciones que sigue sin ser asumido por la plantilla actual, “que consta solamente de dos gestores y dos tramitadores”.

A la junta de personal la dotación de personal le parece insuficiente, puesto que los funcionarios, al no estar liberados de otros asuntos, deben compatibilizar la entrada de denuncias “normales” con las específicas de violencia de género.

Una guardia permanente gratuita

La situación, que se ha denunciado muchas veces, da lugar a que durante la jornada laboral ordinaria el juzgado funcione “como un servicio de guardia permanente, cubierto de forma gratuita, lo que paraliza el resto de los asuntos”, explica Ricardo Rosales, presidente de la junta de personal.

La junta recalca que las funcionarias destinadas ahora en ese juzgado sufren episodios de ansiedad y temen que afecte a los procedimientos, debido a la “presión exacerbada con el que deben trabajar y a los extenuantes horarios que afrontan”.

Por otro lado, denuncian que les resulta imposible conciliar la vida familiar y laboral ya que por la  urgencia de los asuntos nunca saben a qué hora termina su jornada de trabajo. De ahí que estos destinos no resulten atractivos y haya tanto cambio de personal.

Carencias formativas

La inestabilidad de la plantilla se une a las carencias formativas específicas en la materia de “igualdad y no discriminación por razón de sexo y sobre violencia de género”, que preveía la nueva Ley y a la falta de una retribución acorde a las nuevas circunstancias. Por ello, la junta de personal reclama “la imperiosa necesidad de crear juzgados especializados y exclusivos de esta materia”, con el consecuente aumento de plantilla ya no sólo en la capital sino en todos los partidos judiciales de la provincia.

Penosidad laboral

También reclaman un plan de formación continua, con complementos retributivos que incentiven la penosidad del puesto, con el fin de buscar soluciones efectivas a los problemas que viven los trabajadores de dichas oficinas judiciales.