Una guía propone visitar Las Tablas de Daimiel y pernoctar en el Parador Almagro

Aníbal B. C. Ciudad Real
Imagen de las Tablas de Daimiel el pasado 18 de marzo / C. Manzano

Imagen de las Tablas de Daimiel el pasado 18 de marzo / C. Manzano

La nueva guía Tablas de Daimiel-Parador de Almagro pone en valor la posibilidad que tienen los turistas de poder dormir cerca de un humedal prácticamente único en Europa.

El Ministerio para la Transición Ecológica y el Ministerio de Industria, Comercio y Turismo han presentado este jueves la nueva guía de experiencias que propone a los turistas poder visitar el Parque Nacional de Las Tablas de Daimiel, disfrutando de una estancia en el Parador de Almagro.

Las guías, que están disponibles de forma on-line, proponen maridar una visita a este espacio único del centro peninsular, alojándose en un espacio singular como el parador de Almagro, ubicado en el que fuera primer convento franciscano de la localidad manchega.

La nueva guía Tablas de Daimiel-Parador de Almagro pone en valor la posibilidad que tienen los turistas de poder dormir cerca de un humedal prácticamente único en Europa.

Y recuerda que el Parque Nacional de las Tablas de Daimiel, en Ciudad Real, es uno de los ecosistemas más valiosos de toda Europa que merece la pena ser conocido por su gran valor ecológico, y por la “belleza serena” que supone pasear por sus pasarelas de madera, observando una gran variedad de aves, donde el visitante se debe dejar llevar “por los colores del lugar”.

La guía propone adentrarse en el laberinto de agua e islas de las Tablas de Daimiel y descubrir parajes como Prado Ancho, los meandros del Guadiana donde están la Laguna Permanente o la Isla del Pan y su bosque de tarayes, paisajes que, recuerda la guía, “son tremendamente fotogénicos”.

Además, también se pone en valor el hecho de que son más de 200 especies de aves las que pueblan este humedal a lo largo del año y miles de ellas las que han hecho de las Tablas de Daimiel su lugar de reposo en las rutas migradoras y pasan allí el invierno.

Un paseo por las diferentes rutas que existen de uso público lleva a poder encontrarse con especies de aves como el emblemático pato colorado, la garza imperial, el somormujo lavanco, el zampullín común, el zampullín cuellinegro o martinetes, todo dependiendo de la época en la que se visite el parque.

Junto a ello, el turista que opte por “maridar” esta visita con su estancia en el Parador de Almagro, recuerda en la guía, podrá disfrutar también de una ciudad histórica como Almagro que “encandila por sus calles y casas manchegas muy bien conservadas, por sus bellas iglesias y conventos y por un aire cervantino único”.

Pasar la noche en un antiguo convento del siglo XVI, del que se han conservado la sacristía, la sala capitular, la escalera y una pequeña bodega, es considerado “una oportunidad también única” para cualquier turista.