El Ayuntamiento de Herencia recurrirá, por ambigua, la sentencia de las placas franquistas en el Convento de las Mercedes

Lanza Herencia
Fachada del convento sin las placas

Fachada del convento sin las placas

La sentencia determina que el acuerdo de la Junta de Gobierno Local del día 7 de marzo de 2016 por el que se ordenaba retirar las placas conforme a las inscripciones que en aquella fecha tenían --a instancias de la Asociación de la Memoria Histórica-- es ajustada a derecho y, de hecho, se ha realizado en otros edificios religiosos como la catedral de Cuenca

El Ayuntamiento de Herencia va a recurrir la sentencia del Juzgado de Contencioso-Administrativo número 1 de Ciudad Real que le ordena reponer las placas franquistas en las que aparecen nombres de personas muertas durante la Guerra Civil adosadas a ambos lados de la entrada principal del Convento de Nuestra Señora de las Mercedes de Herencia, a los que acompañaban frases de exaltación al régimen franquista típicas de este tipo de elementos que se encuentran distribuidos por todo el territorio nacional.

Según la información a la que ha tenido acceso Europa Press, la ambigüedad de la sentencia, que en más de una ocasión reconoce que la actuación respondió al cumplimiento de la Ley de Memoria Histórica, es uno de los motivos principales que llevarán al consistorio herenciano a presentar un recurso de apelación.

La resolución del tribunal, recogida por Europa Press, estima solo parcialmente el recurso presentado por algunos de los familiares cuyos nombres aparecen en las placas y la Orden de la Merced, ya que reconoce como legal el acuerdo original que motivó la retirada de las placas aunque finalmente ordene su reposición modificada.

En concreto, la sentencia determina que el acuerdo de la Junta de Gobierno Local del día 7 de marzo de 2016 por el que se ordenaba retirar las placas conforme a las inscripciones que en aquella fecha tenían –a instancias de la Asociación de la Memoria Histórica– es ajustada a derecho y, de hecho, se ha realizado en otros edificios religiosos como la catedral de Cuenca.

ACTUACIÓN MUNICIPAL “NO DESCABELLADA”
“La actuación del Ayuntamiento no es tan descabellada como la ven los demandantes, dado que los recursos se basan fundamentalmente en una circunstancia ocurrida en fecha posterior a la resolución impugnada. Se trata de un hecho atípico y de solución dudosa, lo que va a implicar que no se impongan las costas a ninguna de las partes”, llega a determinar la sentencia.

El acuerdo que anula es el posterior, el de 28 de marzo de 2016, que desestimó los recursos de la Orden de los Mercedarios en la que pedía que no se retiraran las placas porque se habían quitado de ellas las frases “caídos por Dios, por España y su revolución nacional sindicalista”, así como el nombre de “José Antonio Primo de Rivera” que forman parte evidentemente de la fraseología del bando vencedor en la Guerra Civil y la posterior dictadura.

No obstante, el Ayuntamiento ya argumentó que la retirada de algunas letras de las placas no está contemplada en la Ley de Memoria Histórica. “Además de placas no dejan de ser un documento histórico, reflejo de una época de desgraciado odio fratricida”, y recuerdan que el Consistorio “no avala la destrucción de tales monumentos, sino simplemente su retirada, que por sí solo sirve de exaltación de uno solo de los bandos contendientes en la Guerra Civil”.

ELIMINAR ANTES LAS NUEVAS FRASES
Sin embargo, se ha determinado que, tras la supresión de las inscripciones, se deben reponer en el lugar donde se encontraban, tras solicitar y obtener la pertinente autorización de la Viceconsejería de Cultura –por tratarse de un inmueble perteneciente al patrimonio cultural de la Comunidad de Castilla-La Mancha–, hecho de difícil cumplimiento por existir en el expediente informes previos de Patrimonio, en los que se insta a la rehabilitación original de la fachada.

Además, esa reposición se llevaría a cabo siempre que se eliminen las frases que el juez dice que han añadido los recurrentes de ‘Amarás al prójimo como a ti mismo’ en la placa izquierda y ‘Perdonad y seréis perdonados’ en la placa derecha, cuando en realidad no fueron añadidas a las placas en ningún momento.