Las parroquias solaneras reabren al público con el ‘freno de mano’

Javier Ruiz La Solana
Misa durante la 'Fase 1' en La Solana / Lanza

Misa durante la 'Fase 1' en La Solana / Lanza

En la parroquia de Santa Catalina el aforo está reducido a 160 personas, que equivalen a un tercio, mientras que en San Juan Bautista a 50 y en Santa María a 70. Los sacerdotes se desinfectan las manos tres veces a lo largo de la liturgia y la comunión se recibe en las manos

Las parroquias de La Solana han iniciado el culto al público con un tercio de aforo y distintas medidas de seguridad. El párroco de San Juan Bautista, Jesús Navarro, manifiesta que la reapertura llega, por un lado con “mucha alegría”, y por otro, con enorme trabajo para atender todas las medidas sanitarias, aunque todo con bastante tranquilidad “pues la ciudadanía está siendo muy respetuosa”. Un reencuentro con los fieles emocionante que ha conllevado varios cambios en la liturgia.

Entre algunas de las medidas indicadas por el obispo para la diócesis de Ciudad Real destacan que, a las celebraciones se permite la asistencia grupal, pero no masiva, sin superar el tercio del aforo. En Santa Catalina corresponden 160 personas, en San Juan Bautista 50 personas y en Santa María 70 personas.

En todos ellos, según detalla Navarro, solo puede haber 2 personas por banco respetando la distancia de seguridad, en el altar solo los sacerdotes, y no pueden subir a leer lecturas o hacer peticiones. Los sacerdotes se desinfectan las manos tres veces a lo largo de la liturgia, la comunión se recibe en las manos, y en la paz se sustituye cualquier gesto en el que haya contacto por una reverencia.

La dispensa del precepto dominical

Otras restricciones pasan por no tocar o besar las imágenes; la subida a Jesús estará cerrada durante este tiempo. Se puede venerar la imagen desde el templo y están a la espera para seguir las distintas fases y criterios de prevención.

En cuanto a los entierros y funerales se siguen los mismos criterios que en la misa, más la supresión del pésame. Jesús Navarro recuerda que, el obispo mantiene la dispensa del precepto dominical, “por lo que no es obligatorio ir a misa”, y recomiendan a las personas mayores, enfermas o situación de riesgo que valoren la conveniencia de no salir de sus domicilios.

Además, para tener más información y ayuda, se ha formado un equipo de voluntarios denominado ‘Voluntarios de orden’, que se encuentran en todas las iglesias dando indicaciones y proporcionando mascarillas o gel a los asistentes.

Horarios especiales para las misas de entierro

Asimismo, el párroco recuerda que todas las personas que han fallecido durante estos meses de pandemia por Covid-19, tendrán una misa de funeral .“Será la misa de entierro que no tuvieron en su día, la única diferencia es que no va a estar el cuerpo presente”, explica el sacerdote, de hecho se han establecido unos horarios especiales con el objetivo de que esa persona tenga su misa exclusiva.

En este caso por la mañana sería a las 12, y por la tarde a las 18.30 horas. Navarro hace hincapié en que, todos los sacerdotes están totalmente disponibles en las diferentes parroquias para aclarar dudas, para cualquier necesidad espiritual y consejos que necesiten.