“Hemos dejado la menor deuda de la democracia y el trabajo hecho al que venga, que espero ser yo”

Jesús Martín, candidato del PSOE a la Alcaldía de Valdepeñas - J. C.

Jesús Martín, candidato del PSOE a la Alcaldía de Valdepeñas - J. C.

Jesús Martín, candidato del PSOE a la Alcaldía de Valdepeñas, opta este 26 de mayo a su quinta reelección. Se presenta de nuevo comprometido con su municipio y sus vecinos reconociendo que “a mí me hizo Valdepeñas, por lo tanto si yo tengo una deuda con lo público, la tengo con Valdepeñas”. Destaca que el municipio ya está dotado de todas las infraestructuras que un ayuntamiento puede poner a disposición del ciudadano y que ahora toca optimizarlas. Su mayor reto es que su “pueblo no se ponga a rezar cuando se oye un trueno” y espera finalizar el Plan de Tormentas la próxima legislatura.

Pregunta.- Repite para optar a su quinta legislatura como alcalde, ¿por qué otros cuatro años más?

Respuesta.- Siendo sincero, esta vuelta no quería darla. Son muchos años, no hay por qué ocultarlo, ni omitirlo. Además me siento tremendamente orgulloso de ellos y es cierto que en alguna medida pensé en quedarme en el Senado y poco menos que finiquitar mi vida política por ahí. Pero un día como cualquier otro te levantas, sales a la calle, se están acercando las elecciones y la gente te dice: “oye no te irás, a ver si nos vas a dejar tirados, a ver si vas a cambiar el Ayuntamiento por el Senado”. Entonces llegas al Ayuntamiento, te sientas en el despacho y te das cuenta que tú eres eso que han hecho de ti esos mismos y esas mismas valdepeñeros y valdepeñeras que te piden que no les dejes tirado.

A fin de cuentas esto ha sido mi vida, yo me he entregado mi pueblo, al que quiero por encima de todas las cosas y pensé que si en un momento determinado repetir supusiera un esfuerzo, era un esfuerzo que tenía que devolver en pro de lo mucho que he recibido. Así es que aquel mismo día, que no fue muy divergente de otros, fue el que decidí dar el paso adelante y volver a presentarme, y aquí estoy.

 

P.- ¿Qué mantiene del Jesús Martín que obtuvo la Alcaldía en 2003?

R.- El impulso y la ambición de querer colocar mi ciudad por encima de otras si se puede, con todo el respeto hacia las demás. Soy exactamente el mismo, posiblemente ahora con más ansias, porque veo que queda menos tiempo. Tengo el impulso, las ganas y ese levantarte todos los días con las pilas puestas, saber que con tu trabajo estás ayudando a la gente de alguna manera o haciendo una ciudad mejor.

Pero obviamente después de cuatro legislaturas hay diferencias. Este Jesús Martín es mucho más prudente, aunque igualmente ambicioso. Al mismo tiempo tiene mucho más sentido de la realidad de las cosas, con lo cual se frustra menos cuando fracasa. Y es que es obvio que con la reforma de la Ley de las administraciones locales a los alcaldes y a los ayuntamientos nos han dejado muy cercenados, por no decir capados, y por lo tanto nuestra capacidad de gestión está limitada al rigor presupuestario que ponen otros. Aunque tengas superávit como el Ayuntamiento de Valdepeñas no lo puedes reinvertir en servicios que tú sabes que podrías optimizar o ampliar. Entonces todo eso te frustra, pero al mismo tiempo todo eso te hace ser prudente a la hora de planificarte ambiciones que sabes que no vas a poder superar por imponderables de la ley.

En ese sentido digamos que el que nació cuando inició la andadura quería ser alcalde y el que quiere seguir siendo el que alcalde es, pues ahora sabe hasta dónde puede llegar. Lo cual es una cosa buena porque a veces los políticos mentimos, pero no por intención, sino por desconocimiento. Creemos que podemos llegar a hacer no sé qué que luego la realidad te tumba. Y eso es mi caso no va a ocurrir, por eso nuestro programa electoral viene con cien medidas que se van a poder cumplir una por una y si fuera posible haremos otras cien más. Mientras tanto veo otros programas electorales con proyectos muy muy ambiciosos que escapan a las competencias municipales y no creo que lo digan con una intención de mentir, lo hacen sencillamente desde un desconocimiento de la Ley, de la realidad y de lo que es gestionar un ayuntamiento.

 

Tengo el impulso, las ganas y ese levantarte todos los días con las pilas puestas, saber que con tu trabajo estás ayudando a la gente de alguna manera o haciendo una ciudad mejor.

 

P.- Estas son las elecciones municipales de Valdepeñas con mayor número de candidaturas. ¿Cómo ve esta novedad, le perjudica, le beneficia…?

R.- Yo tengo un principio, lo que pasa es que dicho desde mi perspectiva no tiene ningún valor. Primero hay que asumir una realidad y es que la sociedad española de hoy, y por mor valdepeñera, no es la sociedad de hace cincuenta años ni la del bipartidismo. Hoy hay toda una panoplia de ciudadanos y ciudadanas que tienen divergentes intereses que no tienen a lo mejor nada que ver entre sí, que diversifican mucho la manera de ver el mundo, de cómo quieren vivir en comunidad. Y por lo tanto los partidos políticos que han salido y que se presentan en el caso de Valdepeñas responden impepinablemente al reflejo de lo que la sociedad valdepeñera es hoy.

La democracia necesita hacer de la palabra una herramienta para el encuentro, no un arma para el enfrentamiento. Y en ese sentido pues ahora se dialoga más, se habla más y demás. ¿Cómo va a redundar en una administración como ésta? Bueno, no lo sé. Veremos. Hay que esperar a abrir las urnas. Pero el principio que quería comentar es que, desde mi perspectiva por la experiencia que tengo, es obvio es que una administración, un ayuntamiento del tamaño de Valdepeñas y similares, como mejor se gobierna a pesar de sus errores, es con una mayoría absoluta.

He visto compañeros en esta legislatura que coaligados con otras fuerzas políticas, por aquello de que el alcalde no sé luzca, lejos de ayudar a la ciudad a crecer, lo que hacen es diezmar sus propias posibilidades, pero claro, te lo dice un alcalde que ha tenido cuatro mayorías absolutas. También te diré que tengo la percepción de que como esto se ha movido en los últimos años, a todos, incluidos los que estamos, nos falta una cultura democrática para hacer de la palabra una herramienta para el encuentro y la suma. Además en la ansiedad de llegar del que no está gobernando, pues utiliza la palabra o a veces ese voto para romper. En eso estamos, con esto hay que trabajar y todas las fuerzas políticas son respetables, porque entiendo que todos los candidatos, con mayor o peor conocimiento de lo que hablan, lo que quieren es lo mejor para el pueblo desde su forma de ver el pueblo.

 

P.- ¿Qué haría si vence pero sin mayoría absoluta?

R.- Soy una persona que ante los problemas, si los hubiere, los soluciono cuando llegan. No alcanzar una mayoría no sería un problema, pero hoy es un escenario que no contemplo.

 

P.- ¿Qué destacaría de su candidatura, con bastantes caras nuevas?

R.- La candidatura con la que el PSOE se presenta en Valdepeñas tiene una ventaja sobre el conjunto de las otras seis, que es obvia, es su base con gran conocimiento de la Administración. Es una lista renovada. Si tenemos la mayoría natural en once, más de la mitad de la lista son nuevos, pero hay un corpus muy sólido, con mucha experiencia, llámese Francisco Delgado, Vanessa Irla, Manuel Martínez López-Alcorocho, Paqui Madrid… Son compañeros que repiten y que tienen la ventaja de saber cómo trabaja la administración. Por lo tanto mi candidatura, la candidatura del PSOE, no es que se vaya a poner a trabajar al día siguiente de trabajar, es que va a continuar trabajando y va a enseñar de primera mano a los que se incorporan, mientras que el resto de las listas, salvo alguna excepción que de una concejala que entró sustituyendo a otra y otra que no aguantó la legislatura en la oposición, no tienen absolutamente ninguna experiencia en la gestión pública.

El tener experiencia es muy importante porque si gobernará otro partido hasta que lleguen y se enteren significa un año o dos perdidos, porque la administración ahora es muy compleja, los políticos necesitan una experiencia profesional para saber lo que son cuestiones como una retención de crédito, lo que es un concurso público, hasta qué cuantía puede llegar, cuál es el manejo administrativo para generar un crédito, para aprobarlo, para ofertarlo, para adjudicarlo, es muy complejo.

Ya veremos lo que dicen las urnas, pero veo que podría incluso ser complicado debatir con algunos grupos que no han estado nunca en el Ayuntamiento, que no conocen las administración local, que no saben cómo se gestiona lo público, y a lo mejor vamos a crear debates estériles, porque partiendo de su ambición y de su ingenuidad creen que las cosas son como ellos las ven, y en realidad las cosas son como la ley dice que hay que verlas.

En conclusión, nos presentamos con una lista para seguir trabajando, no para empezar a trabajar.

Jesús Martín, candidato del PSOE a la Alcaldía de Valdepeñas - J. C.

Jesús Martín, candidato del PSOE a la Alcaldía de Valdepeñas - J. C.

P.- Daría para mucho, pero podría hacer un breve balance de sus últimos cuatro años de gestión.

R.- Los cuatro años en Valdepeñas han ido muy bien. Podrían haber ido regular, porque a veces el hombre propone y Dios dispone. Nosotros nos presentamos con 75 medidas y ahora hemos rendido cuentas a través de un boletín (por cierto no entiendo por qué se molestan otras fuerzas en decir que con dinero público, cuando se ha editado con dinero del partido). Aquellas 75 medidas se han convertido en más de 400.

Hemos incorporado al Ayuntamiento infraestructuras nuevas, llámese el parking de caravanas, el parque canino, la urbanización de calles como Constitución, llámese la recuperación del antiguo Centro Cultural, llámese las bodega A7… estaríamos aquí todo el día diciendo…

En el conjunto quizás lo mejor, vino de que no hay mal que por bien no venga. Yo me opuse, incluso desde el Senado, a la ley de equilibrio presupuestario aplicada a los ayuntamientos que daban superávit y constreñía la capacidad de gestión de los propios alcaldes e invadía su autonomía. Pero lo mejor de todo eso es que por esa ley que no nos permite gastar los superávit, el Ayuntamiento de Valdepeñas hoy es el ayuntamiento que menos deuda ha tenido en la historia de la democracia de Valdepeñas.

 

Nos presentamos con una lista para seguir trabajando, no para empezar a trabajar.

 

P.- ¿Cómo ha evolucionado esa deuda?

Cuando accedí a esta Alcaldía en 2003, Valdepeñas tenía 26.000 habitantes, hoy 31.000. Cinco mil más, es la ciudad que más ha crecido. Entonces tenía presupuesto de 19 millones, hoy es de 31 millones, tiene mayor poder adquisitivo. Entonces debía entre bancos y facturas 26 millones y en la actualidad debe 14 millones. Hemos duplicado el poder adquisitivo y hemos notablemente la deuda que nos encontramos. Además en medio hemos hecho inversiones por valor de más de más 500 millones de euros que están en la ciudad.

Por lo tanto quizá lo que han tenido estos últimos cuatro años es que quien recoja este ayuntamiento, que espero ser yo, se va a encontrar con un ayuntamiento como una tarta con la guinda puesta. Va a poder ir al banco y si lo necesitara y sin tener que pedir permiso al ministerio de turno podría pedir 30 millones de euros, que son muchos millones. Tiene superávit en tesorería, no debe ninguna factura y las infraestructuras están hechas, con lo cual ahora todo es gestión.

Otra cosa que se ha quedado hecha para la próxima legislatura es que ha sido este gobierno el que ha conseguido gestionar los fondos Edusi, por valor de seis millones de euros. Con lo cual todas las inversiones importantes que quedan por hacer y que van a ser la madre de todas las batallas de la próxima de la legislatura, pues el que llegara aquí no tendría que hacer nada porque ya tiene el dinero y los proyectos.

Creo que lo más destacable de esta legislatura ha sido que hemos dejado el Ayuntamiento con menos deuda que en toda la historia de la democracia y le hemos dejado hecho el trabajo al gobierno que venga.

 

Hemos duplicado el poder adquisitivo y hemos notablemente la deuda que nos encontramos. Además en medio hemos hecho inversiones por valor de más de más 500 millones de euros que están en la ciudad.

 

P.- En su programa presenta una extensa lista de medidas, ¿cuáles son los principales retos para la próxima legislatura?

R.- En el programa electoral recogemos cien medidas que llevaremos a cabo y te destacaría el objetivo fundamental y es que esta va a ser la legislatura de las personas, y no es un eslogan. Valdepeñas ya está dotado de todas las infraestructuras que un ayuntamiento puede poner a disposición del ciudadano, por lo tanto ahora hay que optimizarlas, es decir, que sirvan al ciudadano. En ese sentido, mira, pues pondremos una aula de estudio, porque cada vez los pisos son más pequeños y tienen más televisiones, con lo cual en época de exámenes un chaval o una chavala no encuentra un espacio, un hábitat de silencio y entorno relajante para poder estudiar. Ahí va a estar la Administración, y con otros tantos servicios para los que me remito al programa.

Quizás para cerrar esta legislatura me gustaría poder cerrar, y creo que va a poder ser, una cosa que me puse como reto cuando empecé, que fue que mi pueblo cada vez que suena un trueno no se pusiera a rezar. Hemos ejecutado un Plan de Tormentas espectacular, un trabajo exhaustivo gracias a la Confederación Hidrográfica del Guadiana y la Universidad de Castilla-La Mancha que hicieron a través del Plan de Ordenación Municipal un estudio pormenorizado de todas las cuencas que atravesaban el casco urbano y cómo corregir lo que se hizo mal, que fue el haber dado licencias para construir casas donde no podían estar. Ahí se llevan invertidos 18 millones de euros que no se ven pero, por ejemplo, en el último verano en agosto llegaron a caer 90 litros por metro cuadrado en siete minutos y en Valdepeñas no pasó nada que podía hubiera podido recordar esa tragedia que todavía nos duele. Se anegó el aparcamiento del hospital, pero no hubo que lamentar daños personales.

Queda una fase por terminar que es la zona norte, que está ejecutada al 50 por ciento, pero que está supeditada a expropiaciones que afectan a viviendas. La propiedad como todos sabemos es sagrada y el proceso de expropiación es lento. Si el Tribunal de justiprecio y el proceso para poder ocupar esos bienes se pudiera hacer a lo largo de cuatro años y terminar lo que queda del Plan, yo creo que habríamos cumplido el ciclo que nos propusimos.

 

Una cosa que me puse como reto cuando empecé, que fue que mi pueblo cada vez que suena un trueno no se pusiera a rezar.

 

P.- Para concluir una sobre el rumor que se reaviva en Valdepeñas siempre que se presenta a la Alcaldía. ¿Se presenta para ganar y dejar el cargo sin terminar la legislatura?

R.- Me remito a la primera pregunta. Me podría haber quedado en el Senado y aquí estoy. Nunca me lo he planteado. A mí me hizo Valdepeñas, por lo tanto si yo tengo una deuda con lo público, la tengo con Valdepeñas. Es obvio que me gusta de verdad servir a mi país, pero se sirve a un país de muchas maneras y una manera es desde es tu pueblo. En este sentido el partido conmigo ha sido generoso y la provincia también visto los votos que he recibido.

Mi punta de lanza, mi horizonte es Valdepeñas. De aquí partí y aquí quiero acabar. Si en medio además puedo ayudar a la gobernabilidad, el encuentro y a la armonía de este país desde mi acta de senador, así como al conjunto de la provincia, como dirían los catalanes, sirva esto como homenaje y no como mofa: me sabes.