Devuelven al medio natural a cinco águilas recuperadas en centros de fauna de la región

Anibal B.C. Ciudad Real
Una de las águilas radiomarcadas liberadas este martes en la provincia / Lanza

Una de las águilas radiomarcadas liberadas este martes en la provincia / Lanza

En la provincia de Ciudad Real se ha liberado a dos ejemplares macho y hembra, Princesa y Catenario, y han participado escolares de los colegios de Torrenueva y Castellar de Santiago

Cinco ejemplares de águila imperial ibérica que han recibido atención veterinaria en centros de recuperación de Castilla-La Mancha, dependientes de la Consejería de Agricultura, Medio Ambiente y Desarrollo Rural, han sido devueltas hoy al medio natural en Ciudad Real y Toledo.

De los cinco ejemplares recuperados, dos lo han sido en el Centro de Recuperación de Fauna Silvestre de El Chaparillo, de Ciudad Real, y los tres restantes en el Centro de Estudios de Rapaces Ibéricas de Sevilleja de la Jara, de Toledo. En esa porovincia un pollo recogido en 2016 y otros dos recogidos este mismo año, por agentes medioambientales, han sido liberados en Noez.

Los tres ejemplares juveniles de esta especie, tras ser recuperados, han sido anillados y equipados con emisores GPS satélite para realizar su seguimiento posterior y obtener información sobre su proceso de dispersión, que durará entre 2 y 3 años hasta alcanzar la edad reproductora.

Acto con escolares de Torrenueva y Castellar

En Ciudad Real, en un acto en el que han participado escolares del colegio público de Torrenueva y Castellar de Santiago, además del director General de Política Forestal y Espacios Naturales, Rafael Cubero, representantes de ayuntamientos de la comarca y distintas organizaciones sociales y conservacionistas, se han liberado los otros dos ejemplares.

En concreto, según ha explicado durante la suelta la veterinaria y técnica de manejo del Centro de Recuperación de Fauna Silvestre de El Chaparillo, Elena Crespo, ha sido liberada una hembra de nombre Princesa y un macho de nombre Catenario.

Crespo ha explicado que Princesa fue recogida en un paraje entre Puebla del Príncipe y Terrinches, tras caerse del nido y presentar signos de desnutrición extrema. Tras un primer tratamiento de urgencia el ejemplar, al segundo día, mostró una notable mejoría, tras lo cual comenzó a ingerir presas completas, ganando peso en poco tiempo.

En el mes de agosto, tras ser chequeada pasar a un voladero y a partir de este momento comenzó una rehabilitación con otros ejemplares de su especie en la que se le hicieron pruebas de caza y musculación.

En el mes de noviembre fue trasladada al Centro de águilas de Fuente de Piedra (Oropesa) donde recibió un entrenamiento condicionado anti electrocución por parte de la Fundación Áquila.

Una vez de vuelta, el pasado día 11, fue marcada por personal del Ministerio de Agricultura y Pesca, Alimentación y Medio Ambiente con un emisor GPS de la Fundación Áquila, para finalmente ser liberada al medio natural.

Un pollo superviviente en Santa Cruz de Mudela

Crespo ha señalado que en el caso del macho, se trataba de un pollo superviviente de una pareja de nueva formación que fue recogido en el término municipal de Santa Cruz de Mudela, después de permanecer varios días sin moverse de la catenaria de la vía del tren, de ahí, ha apuntado, que finalmente haya sido bautizado con el nombre de Catenario.

En julio de este año, un técnico especialista en seguimiento de esta especie localizó al ejemplar en lo alto de la catenaria del tren y alertó al CRFS sobre su dramática situación.

Coordinados desde la Sección de Vida Silvestre del Consejería y con la ayuda de los agentes medioambientales de la zona, se pudo recuperar el ejemplar que fue se trasladó urgentemente a El Chaparrillo.

 

“Catenario”, al igual que “Princesa”, tras recuperarse días después fue sometida a un proceso de rehabilitación con otro ejemplar de su especie, tras lo cual fue trasladada al Centro de Águilas de Fuente de Piedra (Oropesa) donde recibió un entrenamiento condicionado anti electrocución por parte de la Fundación Áquila.

 

Tras regresar al centro, fue marcada por personal del Ministerio con un emisor GPS proporcionado por la Fundación Aquila, para ser finalmente liberad