Filomena Moreno muestra en El Rinconcito el hechizo de la fotografía analógica

Francisco Navarro Tomelloso
Filomena Moreno en l Rinconcito

Filomena Moreno en l Rinconcito

Hasta el próximo 2 de agosto, Filomena Moreno expone en El Rinconcito “Naturalezas Muertas”. Se trata de una muestra de fotografía analógica, realizada con procesos tradicionales, que tiene a los objetos como centro. La exposición llega gracias a la unión de El Rinconcito, Lanza y La Voz de Tomelloso para la difusión del arte.

Filomena Moreno presenta en el Rinconcito fotografías en blanco y negro, realizadas de manera tradicional, con procesos analógicos. Asegura la artista que en un mundo en el que prima la fotografía digital, a ella le gusta la tradicional, manipular las fotos, la parte química y todo el proceso del laboratorio. Moreno es profesora de Fotografía en la Escuela de Arte Antonio López de Tomelloso.

Con “Naturalezas Muertas”, Filomena Moreno lleva a El Rinconcito una selección de trece fotografías. Salvo un retrato, el resto de las fotos son objetos, “lo que nunca se queja”, señala.  “Sé que el público puede tener discrepancias de todo tipo precisamente por la elección de esos objetos”. La autora lleva muchos años haciendo fotos y para la muestra ha escogido algunas “por el gusto personal de lo que me apetecía”

La artista —que se muestra contenta de la exposición—destaca la importante apuesta de El Rinconcito por la difusión del arte en Tomelloso. Es su primera muestra individual en Tomelloso, ha participado también en colectivas en la Escuela de Arte y en Albacete.

El gelatinobromuro de plata, nos explica la artista, es un procedimiento fotográfico tradicional en blanco y negro. Las fotografías de la muestra van sobre papel baritado, un soporte clásico para la conservación de las mismas, mientras no sufran daños extraños, se mantendrían inalterables durante al menos cien años, señalaba la autora.  En la muestra además incluye un colodión húmedo, un proceso del siglo XIX que consiste en un positivo directo desde la cámara. Es el proceso más artesanal de los presentados en el Rinconcito en el que todo el procedimiento lo ha llevado a cabo la fotógrafa y el soporte usado es aluminio anodizado

A la fotografía digital, nos contaba Filomena, se le añade por medio de filtros lo que antes aportaba la analógica, desde las marcas de la película, la sensibilidad del carrete, la selección del papel o las motas de polvo del revelado. En ese sentido, señala, el proceso digital es más limpio y perfecto, la fotografía analógica está en franco retroceso y solo se usa para creaciones artísticas o disfrutar del proceso.