Molero explica los escenarios y hallazgos de la batalla por la disputa dinástica que “casualmente” se dilucidó en Montiel

A. Ruiz Ciudad Real
Describió el desarrollo de la Batalla de 1369 en Montiel / A. R.

Describió el desarrollo de la Batalla de 1369 en Montiel / A. R.

El ciclo de conferencias ‘Arqueología y Campos de Batalla en la Edad Media’ volvió a llenar el patio del claustro de La Merced

“Ojalá estuvieran las clases de la Facultad igual de llenas de alumnos con tanto entusiasmo. Es bueno que la gente tenga interés por la cultura, su patrimonio y por algo que es de todos”, apreció el historiador Jesús Molero al ver, de nuevo con el ciclo de conferencias ‘Arqueología y Campos de Batalla en la Edad Media’, lleno el patio del claustro del antiguo Convento de la Merced.

En esta ocasión, el director de los trabajos de investigación en Montiel junto David Gallego y Cristina Peña, explicó los antecedentes, escenarios y hallazgos de una crucial batalla en el enfrentamiento entre dos hermanastros por la disputa dinástica y que “casualmente” sucedió en Montiel, donde paró Pedro I en su viaje desde tierras extremeñas, pasando por el Campo de Calatrava, en dirección a Alcaraz con el objetivo de reunir tropas para levantar el cerco con el que las fuerzas ‘trastamaras’ tenían durante meses sometido a Toledo, la única gran ciudad de Sierra Morena hacia el norte que le seguía siendo leal.

El bando de su hermanastro Enrique contaba con una buena red de espías, “algunos de ellos en Villa Real”, que “le avisó con tiempo” de estas maniobras y sus tropas bajaron a “marchas forzadas” desde Toledo para sorprenderle en Montiel, desde donde las huestes de Pedro I ‘el Cruel’ o ‘el Justiciero’ se habían diseminado a diferentes aldeas y localidades próximas.

Un nuevo lleno registró el ciclo de conferencias organizado por los Amigos del Museo de Ciudad Real / A. R.

Un nuevo lleno registró el ciclo de conferencias organizado por los Amigos del Museo de Ciudad Real / A. R.

Molero, que resaltó el objetivo de los trabajos de investigación de no sólo estudiar los restos de la contienda como los de armamento sino también tratar de recuperar los escenarios de la batalla, proyectó recreaciones virtuales de cómo fue un castillo “muy difícil de rendir” como el de la Estrella de Montiel, con distintas líneas defensivas y un acceso en zig-zag, con quiebros y requiebros, que impedía la irrupción de la caballería.

Así mismo, habló del vado del Jabalón donde pudo suceder el primer enfrentamiento entre la vanguardia de los Trastamara y fuerzas de Pedro I en la noche previa a la batalla, que tuvo lugar en la mañana del 14 de marzo de 1369, campo de lucha donde se han empezado a encontrar e inventariar piezas como, entre otras, el umbo de un escudo, puntas de flecha, placas de cinturón, hebillas y placas en bronce con flores de Lis, así como clavos de herraduras medievales.

Tras el enfrentamiento de caballería en el campo de batalla, Pedro I se refugió en el castillo que, junto a la villa, fue cercada por las tropas de Enrique II, cuyo campamento debió de ubicarse en un lugar alto, que permitiera una huida fácil en caso de necesitarlo y con agua como el Cerro de las Camarillas, a juicio de Molero, que indicó que en la primera línea de la fortaleza se han encontrado restos de las ballestas de los ballesteros genoveses que formaban parte de las tropas de Pedro I y en la iglesia una moneda de Santa Orsa, cornado de Enrique II, con el que se pagaban a las Compañías Blancas francesas.

Molero relató los trabajos de investigación realizados en el castillo de Montiel / A. R.

Molero relató los trabajos de investigación realizados en el castillo de Montiel / A. R.

En su intervención, Molero explicó los trabajos que se han realizado de recuperación del acceso original del castillo, así como los acometidos en la Torre del Homenaje, donde tuvo que dormir sus últimos días Pedro I, quien en un intento de negociación fue conducido a una tienda de campaña donde murió a manos de su hermanastro. El relevante hallazgo del ‘sepulcro de los leones’, descubierto hace unos años y que es de la época de la batalla, hizo pensar que pudiera ser el de Pedro I, pero se ha verificado que no es su tumba, sino el de una familia noble, comentó el historiador, que resaltó el gran trabajo que se está realizando en el castillo donde hasta hace no hace mucho todo era un “cúmulo de escombros y tierra informe”, y se mostró partidario de impulsar iniciativas culturales como rutas y visitas guiadas que divulguen de forma rigurosa y didáctica la historia.