Vino y despoblación

Galería del Vino de Fenavin / Clara Manzano

Galería del Vino de Fenavin / Clara Manzano

Una conocida periodista que participó en uno de los foros del vino celebrados en el año 2002, aseguraba por entonces que los vinos blancos eran los más apropiados para el paladar de la mujer, una afirmación que hoy, como otros mitos tejidos a lo largo de la historia alrededor de las mujeres, ni ha soportado el paso del tiempo ni la gran aportación que éstas han hecho al sector económico y, en particular, al mundo vitivinícola tal y como hemos visto en esta  X edición de la Feria Nacional del Vino (FENAVIN), que ha finalizado este jueves.

“El mundo del vino es un mundo de autenticidad, de transparencia, honestidad, de resultados a muy largo plazo, de disfrutar, y que debe luchar por un patrimonio vinícola que lo necesita más que nunca”.

Pepe Raventós, impulsor de la DO Conca del Riu Anoia

 

Una conocida periodista que participó en uno de los foros del vino celebrados en el año 2002, aseguraba por entonces que los vinos blancos eran los más apropiados para el paladar de la mujer, una afirmación que hoy, como otros mitos tejidos a lo largo de la historia alrededor de las mujeres, ni ha soportado el paso del tiempo ni la gran aportación que éstas han hecho al sector económico y, en particular, al mundo vitivinícola tal y como hemos visto en esta  X edición de la Feria Nacional del Vino (FENAVIN), que ha finalizado este jueves.

La presencia femenina en este sector ha contribuido de manera muy eficaz a pulverizar muchos y  viejos prejuicios que habían quedado instalados en la sociedad, prendidos en los pliegues de la involución, como ese que dice que hay “vinos para hombres y vinos para mujeres”. Aunque el día a día demuestra que aún quedan seres humanos que insisten en mantener comportamientos caducos, lo cierto es que la realidad es implacable y recuerda que todos y todas  “tenemos nariz, tenemos lengua y tenemos la misma capacidad de catar” –como decía la directora de la agencia Vayro, Eva María Rodrigo, coordinadora de una de las ponencias de la feria- y ahí sí que no caben diferencias de género por mucho empeño que se le quiera seguir poniendo.

Esta décima edición de la feria más importante del mundo sobre el vino, no solo ha batido récords en contratos y contactos comerciales, sino que se mantiene como ejemplo de un negocio que contribuye a incrementar la exportación y es el lugar de idóneo de encuentro, a día de hoy, para hacer negocio sobre  vino, según los empresarios con los que hemos conversado estos días. “En Fenavin hay que estar, aunque mañana a primera hora tengamos una reunión en Noruega” me decía el gerente de una gran empresa de cava catalán que valoraba el buen momento que viven este espirituoso,  al margen de la crisis territorial española destacando a Fenavin como el termómetro perfecto para comprobar las tendencias de la  demanda.

Aspectos relevantes

Esta feria, en esta décima edición, ha incorporado aspectos a mi juicio relevantes tanto por su actualidad como por  la urgencia en tomar decisiones. Es el caso de la puesta en marcha medidas que sigan incrementando el papel de la mujer en todos los sectores productivos – incluido el del vino al que me refería- como en hallar fórmulas que incidan en la supervivencia de muchos territorios afectados por la despoblación y eviten el éxodo rural.

La búsqueda de alternativas que paren la salida de es tos territorios ha servido de análisis y reflexión para escritores, periodistas y expertos en el mundo del vino en general que entienden que iniciativas como esta feria, junto a otras que fomenten la agricultura y la ganadería y pongan en valor el  mundo rural, son capitales para impedir que la España rural se siga vaciando.

En este sentido, Sergio Molino, el autor del libro “La España vacía” que tanto que hablar ha dado en los últimos meses,  llegó a preguntarse sobre la razón por la que la despoblación, un asunto ignorado durante décadas por una sociedad cada vez más urbana, no ha formado parte de la agenda política hasta este año y, de repente, se ha producido un golpe que ha provocado una mala conciencia que nos ha llevado a plantearnos todo lo que se ha perdido durante los últimos 50 años y su difícil recuperación.

Mantener población

De la misma forma que Fenavin  ha provocado que enólogas, periodistas, sumillers, directoras de bodegas y de márketing, comercializadoras, expertas en divulgación, etc., etc., hayan explicado cómo rompieron techos de cristal en un mundo exclusivo de hombres, ha visualizado la relevancia  de esta feria,  como  acontecimiento, para fomentar el consumo de un producto que contribuye a mantener e incrementar población. Esta idea se puso de manifiesto en la mesa “Contra la España vacía” donde fueron aportadas reflexiones muy interesantes sobre la diferencia existente entre “ los municipios donde hay viñedos y en los que no hay” tanto es así,  que aquéllos han aguantado mejor la crisis económica y el éxodo que las pequeñas poblaciones.

Tenemos por delante un tiempo precioso para avanzar, para reflexionar,  sobre este binomio, despoblación y mujer. Este viernes, 10 de mayo, comenzó la campaña electoral para las elecciones municipales, autonómicas y europeas. Esta segunda vuelta nos ofrece dos semanas para detenernos en las distintas propuestas que se nos ofrecen para seguir construyendo una sociedad igualitaria.

Desde aquí observaremos.