Sentimiento y pasión sobre las tablas en el estreno de ‘Carmen’ del Ballet de Camagüey

A. Rivas Alcázar de San Juan
'Carmen', ballet de Camagüey

'Carmen', ballet de Camagüey

Rozando el lleno absoluto del auditorio de Alcázar de San Juan, se ha estrenado en la localidad el ballet ‘Carmen’ de Bizet, por la compañía de Camagüey, una trágica historia con más de 50 años, adaptada por Alberto Alonso para el Ballet Nacional de Cuba. Llegados desde La Habana o Guantánamo, los bailarines cubanos inundaron el escenario de elegancia, sutileza y pasión. 

La directora del Ballet de Camagüey, Regina Balaguer, ha destacado que esta versión data del año 2015, realizada por el coreógrafo alemán Peter Breuer, con la que ganó el Premio Maya Plisetskaya. “Es una versión totalmente diferente, mucho más contemporánea que tiene contemporáneo, neoclásico, algo de clásico, pero es en su conjunto una obra más contemporánea, con mucha fuerza y mucha energía que demanda una entrega total de los bailarines que de principio a fin están en escena”, ha manifestado.

Un montaje que enseguida conquistó al ballet ya que como ha indicado la directora, “rompía con todos los cánones porque incluso la coreografía de Peter se adentra más y tiene más que ver con la obra de Merimée que con la ópera”. A pesar de que se trata de la misma historia, en esta nueva versión reaparecen personajes que no aparecen en la ópera, además, “tiene un hilo conductor para mí muy fácil de entender, se entiende toda la historia muy bien y además tiene una combinación musical muy bien lograda, muy bien hilvanada que le da una continuidad rítmica y melódica a la coreografía”.

En cuanto al elenco que conforma la compañía, Balaguer ha puesto en valor la juventud ya que la edad media está entre los 19 y los 21 años, “son bailarines muy jóvenes pero que le aportan aparte de su juventud, una energía y una fuerza que requiere la obra y también un poco de experiencia porque ya llevamos un año realizándola y eso les ha dado un dominio escénico increíble”.

Un espectáculo de danza que requiere una poderosa expresividad de los bailarines cubanos que tienen que hacer los pasos técnicos tal y como los ha conseguido el coreógrafo siendo al mismo tiempo un artista porque “tiene que proyectar sentimientos pasiones, de todo con los movimientos plásticos que hace, con los movimientos específicos del ballet, pero también con su rostro, con las expresiones de la cara. Creo que eso es un logro de esta coreografía, está llena de energía y de pasiones diferentes, de muerte, de vida, y el bailarín tiene que expresar todo eso con su cara porque tiene que llegar al público, el público tiene que sentirlo, tiene que responder ante esos sentimientos”.

Para finalizar, Balaguer ha reseñado la ruptura de cánones que ha supuesto esta interpretación para su bailarines, “somos una compañía clásica que llevamos la línea contemporánea, pero esto fue romper esos movimientos mucho más contemporáneos, más cercano a lo europeo, que a lo que estamos acostumbrados nosotros como latinos. Además como son tan jóvenes, muchos se estaban estrenando en este tipo de obra por primera vez, fue como un romper pero fue muy bonito porque lo empezaron a asimilar muy bien y se ha logrado un trabajo cohesionado increíble, con un resultado artístico para mí, muy satisfactorio y muy bueno”.

Con diecisiete bailarines en escena interpretando diferentes roles y personajes, ‘Carmen’ reinventa una propuesta musical de éxito en la que la gran destreza técnica de sus bailarines de primer nivel trazando sensuales y enérgicos movimientos, crea un recuerdo imborrable en la mente del espectador.