Dos estudiantes de la Escuela de Arte quedan entre los 11 finalistas de los XI Premios de Arquitectura e Interiorismo de Porcelanosa

Carlos Monteagudo Ciudad Real
Iván Sobrino y Beatriz Guzmán con su proyecto impreso y en formato digital / Elena Rosa

Iván Sobrino y Beatriz Guzmán con su proyecto impreso y en formato digital / Elena Rosa

Los dos estudiantes de la Escuela de Arte Pedro Almodóvar han quedado entre los once finalistas de este prestigioso certamen, al que se han presentado más de 600 proyectos.

Dos estudiantes de la Escuela de Arte Pedro Almodóvar de Ciudad Real, Iván Sobrino y Beatriz Guzmán, han quedado entre los once finalistas de los XI Premios de Arquitectura e Interiorismo de Porcelanosa, con su proyecto ‘La casa de Porcelanosa’ y al que se han presentado más de 600 proyectos de todo el mundo. 

La finalidad de este certamen es la selección del mejor proyecto presentado utilizando los diferentes materiales de las empresas del Grupo Porcelanosa aplicados al interiorismo, además de fomentar la actividad creadora de los nuevos y futuros profesionales, favorecer su promoción y la difusión de su obra.

Los estudiantes, de segundo curso del grado superior de proyectos y dirección de obras de decoración, han explicado a Lanza que en su proyecto se han basado en diseñar una casa en el que los materiales de Porcelanosa se asocien con la naturaleza. “Hemos querido crear un ambiente de una casa con diferentes estancias y diferentes espacios: uno seco y otro húmedo. Por ejemplo el baño en un ambiente húmedo, evocando a la lluvia, y el salón un ambiente más relacionado con el fuego y la roca”.

Para la elaboración del proyecto han empleado “algo menos de un mes”, sin embargo les ha bastado para quedarse entre los once finalistas de este prestigioso certamen.

Concretamente los estudiantes han quedado entre los once mejores de la categoría ‘Estudiantes. Proyecto de futuro’. En esta categoría se premia el proyecto que plantee una mejor solución al problema de arquitectura interior.

Ambos estudiantes daban las gracias a su profesor, Isaías Martín Peñasco, quien les animó para participar en este concurso, al igual que al resto de compañeros de clase.