El aceite de oliva y la sociabilidad, aliados en la dieta mediterránea contra las enfermedades cardiovasculares

Julia Yébenes Ciudad Real
Ramón Estruch en las jornadas sobr aceite celebradas en Ciudad Real / Lanza

Ramón Estruch en las jornadas sobr aceite celebradas en Ciudad Real / Lanza

Uno de los mayores expertos en dieta mediterránea, Ramón Estruch. asegura que la dieta mediterránea suplementada con AOVE y frutos secos reduce en un 30% el riesgo de sufrir este tipo de enfermedades

Uno de los mayores expertos en dieta mediterránea, el doctor Ramón Estruch, ha vuelto a constatar esta semana en Ciudad Real las bondades del consumo de aceite de oliva virgen extra (AOVE) en la prevención de enfermedades cardiovasculares, dentro de un “paquete de estilo de vida mediterráneo”, en el que la sociabilidad y la positividad, como factores psicobiológicos, son aliados en la consecución de mayores indicadores saludables en las personas .

El consultor de Medicina Interna del Clínic de Barcelona ha participado en las I Jornadas Salud y Aceite de Oliva Virgen, organizadas por la D. O. Campo de Calatrava, en colaboración con la Fundación Patrimonio Comunal Olivarero, y ha abundado ante cerca de 100 profesionales sanitarios en las conclusiones del estudio Predimed I que dirigió hace años y que se ha convertido en ‘la biblia’ científica en el ámbito de la nutrición en España.

Las investigaciones que coordinó han consignado “con el máximo nivel de evidencia” que la dieta mediterránea suplementada con AOVE y frutos secos reduce en un 30% el riesgo de sufrir accidentes cardiovasculares, en comparación con una dieta baja en grasas (poca carne, sin frutos secos y sin aceite).

Ahora, con Predimed Plus “hemos dado un paso más” en las indagaciones científicas, al haber incorporado “el estilo de vida” en las pautas para el consumo de una dieta mediterránea hipocalórica, junto a un programa de actividad física y otro psicosocial de terapia conductual, que han demostrado “el efecto protector” ante enfermedades del corazón y la circulación.

Los súperalimentos

Estruch también considera “una realidad” la incorporación a la dieta mediterránea del cacao, el té y el café, los también llamados ‘súperalimentos’, que no formaban parte del tradicional patrón alimenticio de los países del sur de Europa, y que ahora están en su dieta base, gracias a su consumo generalizado y a su valor nutricional que “aporta beneficios a la salud”.

De la misma manera, la sociabilidad como aspecto conductual es otro factor “que suma” a los beneficios del modelo mediterráneo, al igual que “dormir las horas adecuadas y bien”.

“Compartir las comidas y los actos sociales con amigos y familia, además de una actitud positiva ante la vida” son otras prácticas, según este experto, “del estilo de vida que estamos promocionando y que en parte se está perdiendo”.

En este sentido, Estruch considera una “asignatura pendiente” promover entre los jóvenes las cualidades de una pirámide de alimentación protectora de afecciones endémicas, conservada durante siglos y que aún sigue viva “por el tiempo y el esfuerzo que dedican los más mayores”, frente a las nuevas generaciones vertebradas en la sociedad “de la inmediatez”.

Estruch aconseja “no perder esta joya” e insta a las administraciones a “coger el toro por los cuernos” para introducir la enseñanza de la alimentación de la dieta mediterránea no sólo en las escuelas, sino también en los centros de trabajo, en los centros de salud y en los medios de comunicación.

Sinergismos

Sobre el aceite de oliva virgen extra, Estruch explica que “además de ácido oleico” contiene unos componentes bioactivos minoritarios como la vitamina E, los fitoesteroles y polifenoles, que “dan el valor añadido” a dicha dieta, así como ayuda a consumir otros productos como las verduras y el pescado.

Esta relación se explica, según Estruch, por los “sinergismos entre alimentos”, que hacen que el efecto saludable “sea mucho mayor” y que se fije la protección ante enfermedades crónicas como las cardiopatías, la diabetes o el cáncer.

El cocinado del aceite en el modelo mediterráneo es precisamente una de las claves de estos beneficios, ya que los hervidos que imperan alcanzan temperaturas máximas de 100 grados centígrados, que hacen que las vitaminas y los polifenoles se mantengan, frente a los fritos de otros patrones alimenticios, con hasta más de 300 grados, que “degradan muchos de sus componentes”.

El coordinador nacional del estudio Predimed comenta que junto a su equipo sigue indagando sobre los efectos del aceite en la salud cardiovascular de los grupos de riesgo, con estudios sobre el estrés oxidativo, la inflamación y otros mecanismos que influyen en su cualidad protectora.

Promoción y comercialización

Respecto al anuncio del presidente de la Diputación ciudarreleña, José Manuel Caballero, sobre la celebración de una feria nacional del aceite de oliva que ayude a impulsar la comercialización de este producto agroalimentario a nivel nacional e internacional, Estruch se muestra favorable a “hacer lo que sea para promocionar la dieta mediterránea y los elementos emblemáticos como el aceite y el vino”.