La defensa de la exmujer de ‘Chupete’ considera insólito que se permitan “homenajes a maltratadores”

Carlos Monteagudo Ciudad Real
Concentración de apoyo al exboxeador 'Chupete' / Clara Manzano

Concentración de apoyo al exboxeador 'Chupete' / Clara Manzano

El abogado ha indicado que, a pesar de lo que afirma la hermana de 'Chupete' de no haber parte médico, lo cierto es que sí hay parte de lesiones, "incluso al juicio asistió el médico de familia que atendió a mi clienta a ratificar lo que constaba en el parte de lesiones".

La defensa de la exmujer del boxeador Juan Carlos Díaz Melero, conocido como ‘Chupete’, quien está condenado a una pena de más de nueve años de cárcel por maltratar y lesionar a su pareja entre los años 2012 y 2013, considera “insólito” que por parte de la Subdelegación del Gobierno de Ciudad Real se permitan concentraciones, como la acontecida este martes a las puertas de los Juzgados de la capital provincial, donde “se ha realizado un homenaje a un maltratador y donde había riesgo de que se cometieran injurias”.

En declaraciones a Lanza, el abogado de la exmujer de ‘Chupete’, Rodrigo García, ha mostrado su “malestar” con la Subdelegación del Gobierno, pues a pesar de pedir la prohibición de esta concentración finalmente se ha permitido. “Se creía que era una manifestación contra la Ley de Violencia de Género, pero estaba claro que, según lo publicado en redes sociales, era un homenaje a un maltratador”, ha denunciado el letrado.

Así mismo, el abogado ha indicado que, a pesar de lo que afirma la hermana de ‘Chupete’ de no haber parte médico, lo cierto es que sí hay parte de lesiones, “incluso al juicio asistió el médico de familia que atendió a mi clienta a ratificar lo que constaba en el parte de lesiones”. En este sentido, García ha recordado que las “agresiones más destacables” fueron la rotura de un diente de una patada; la rotura de una costilla y otra fuerte contusión en la nariz, todas ellas en diferentes ocasiones.

Por último, el letrado que defiende a la exmujer de ‘Chupete’ también ha señalado que el exboxeador no cumple una condena de nueve años y seis meses de prisión, como afirma la familia, sino que está condenado a diez años y ocho meses de cárcel por diversos quebrantamientos de la orden de alejamiento e injurias hacia su expareja. La última de ellas se produjo en un bar de Ciudad Real, cuando el exboxeador aún no había entrado en prisión, y se acercó hasta la mujer para insultarla, según ha afirmado el abogado.