Ciudad rescata los conflictos del Concejo de la Mesta con las villas

Noemí Velasco
Puertollano

Investigador de las raíces locales, “pues hay muchos aspectos de la historia de los pueblos que los mismos habitantes desconocen”, vuelve a poner la vista en un enclave de la Orden de Calatrava, la misma que ha estimulado una decena de trabajos que han profundizado en las curiosidades sociales, culturales y hasta judiciales de la zona. El historiador Manuel Ciudad Ruiz, profesor del Instituto de Educación Secundaria Leonardo Da Vinci de Puertollano, presenta ‘La villa de Argamasilla de Calatrava y el Honrado Concejo de La Mesta (S. XV-XVII)’, un ensayo que aborda los conflictos existentes entre el municipio y la institución creada por Alfonso X el Sabio en el siglo XIII para representar a los ganaderos más pujantes del reino de Castilla y León.

Después de abordar aspectos históricos de Torralba de Calatrava, Almagro o Calzada de Calatrava, siempre municipios vinculados a esa orden militar y religiosa creada para proteger los terrenos de la actual provincia de Ciudad Real de las amenazas invasoras árabes a mediados del siglo XII, Manuel Ciudad Ruiz fija su atención en los conflictos entre el ayuntamiento de Argamasilla de Calatrava y el Concejo de la Mesta ante el paso trashumante de rebaños. Atravesada por un ramal de la Cañada Real Soriana, en dirección al Valle de Alcudia y Sierra Madrona, y también por una cañada alternativa, la villa de Argamasilla, y sobre todo sus agricultores, sufrían el “destrozo” que hacían los inmensos rebaños al bajar de las zonas de sierra de Cuenca y de Soria en la temporada invernal para dar de comer a sus animales.

El historiador, madrileño, pero con raíces en Calzada de Calatrava, explica que los conflictos surgían porque “los ganaderos a través del Concejo de la Mesta reivindicaban su paso por las cañadas y cordeles”, a pesar de que el ganado, formado por ovejas, cabras, vacas y bueyes, “arrasaba todos los campos a su paso, tanto viñedos, como sembrados”, sobre todo estos últimos en esta zona dedicada al cultivo del cereal durante la época. Por su parte, Ciudad señala que “los agricultores sobrepasaban los linderos de forma fraudulenta” y quitaban metros a la trashumancia, un problema “muy antiguo” que todavía hace acto de presencia en la actualidad.

Después de abordar varios casos que acabaron en procesos judiciales, la mayoría de la documentación demuestra que “el Concejo de la Mesta solía ganar los pleitos” frente a los pequeños municipios por la influencia concedida por la corona, aunque la resolución de estos conflictos resulta de gran interés a la hora de analizar el funcionamiento de estas instituciones en la Edad Media y posteriormente, ya que aunque en la mayoría de sus textos Manuel Ciudad aborda el medievo, en esta ocasión la existencia de datos de importancia relacionados le han llevado a sobrepasar sus líneas temporales hasta el siglo XVII.

La investigación de estos datos ha obligado al autor madrileño afincado en Puertollano a recurrir al Archivo Histórico Nacional y al Archivo General de Simancas, junto a otras fuentes como el trabajo realizado por Jerónimo López-Salazar sobre las dehesas calatravas. Manuel Ciudad reconoce que “el Concejo de la Mesta ya había sido tratado de manera general por numerosos autores”, pero nunca de forma tan puntual y local como su ensayo, fruto de los trabajos realizados el año pasado y por los que ha apostado Ediciones C&G como editorial que opta por enriquecer la historia de la comarca de Puertollano. Así pues, el libro gustará a historiadores, pero sobre todo a amantes de la literatura local y curiosos de las tradiciones de tiempos inmemoriales.

Como prolífico autor relacionado con la zona, Manuel Ciudad, que presentó el libro en Argamasilla de Calatrava acompañado de la alcaldesa Jacinta Monroy y el editor Julio Criado, avanza que tiene previsto presentar otra obra en lo que queda de año sobre la historia de Daimiel en torno al siglo XV y la primera década del siglo XVI, sin duda, otro fascículo para completar la historia de la provincia.