IU no ve sentido a la Mancomunidad del Gasset si no gestiona el agua

Los seis ayuntamientos que la forman, entre ellos Miguelturra,  están citados este viernes para ceder la gestión a Ciudad Real hasta 2030 en un pleno

Belén Rodríguez
Ciudad Real

El portavoz de IU en el Ayuntamiento de Miguelturra, Luis Ángel Serrano, planteará  hoy en el pleno de la Mancomunidad de Servicios del Gasset (que se creó en 2010 para gestionar el suministro de agua en alta) que sea este organismo el que se encargue de la gestión directa para los seis pueblos que la conforman, y que deben pagar en los próximos quince años su parte prorporcional de las obras de mejora de la captación, depuración y distribución, que ha hecho la sociedad estatal Hidroguadiana con fondos europeos.

A IU le parece contradictorio  que el Ayuntamiento de Ciudad Real, el de mayor cuota de poder en el organismo, les proponga ahora ceder temporalmente la gestión a Ciudad Real, hasta que finalice su contrato de arrendamiento de agua con Aquagest, en 2030, “lo que de entrada significa que no piensan romper con esa empresa que les ha demandado por la resolución del contrato en otoño”, dice Serrano. Y desde Izquierda Unida se preguntan, ¿sí el Ayuntamiento de Ciudad Real sigue con Aquagest gestionando el suministro, para que sirve la mancomunidad?

La postura de la coalición izquierdista es que tanto el Ayuntamiento de capital y la comarca deberían gestionar el agua de manera directa, y rescincir el contrato con Aquagest, “de esa forma y si no lo sacan a licitación no tendrían que abonar ninguna indemnización a la empresa”, dicen. Carmen Soanez, portavoz de IU en el Ayuntamiento de Ciudad Real llevará una moción en este sentido al pleno ordinario de este mes de mayo.

“Intervención humanitaria”
Por otra parte, Miguel Ramírez, coordinador provincial de IU, considera un rotundo disparate la decisión del Gobierno de Castilla-La Mancha de suspender las subvenciones para planes de empleo municipales “para el año que viene y los siguientes”.

Ramírez cree que la medida, anunciada por la consejera Carmen Casero, deja a Castilla-La Mancha “al borde  de la intervención humanitaria”. “Con el paro desbocado y sin que el sector privado genere empleo, miles de ciudadanos de la región están condenados a la miseria y la precariedad”, añade.