Los accidentes mortales in itinere bajarán un 75,5% a finales de 2012

Dos investigadores de la UCLM desarrollan un modelo matemático que predice la evolución de la siniestralidad

J. Y. / Ciudad Real

La cifra de accidentes laborales que se registrarán en el recién iniciado año y el próximo 2012 decrecerá de forma continuada.
Esta es la principal conclusión de un modelo matemático que han desarrollado María del Carmen Carnero y Diego José Pedregal, investigadores de la Escuela Técnica Superior de Ingenieros Industriales de Ciudad Real, y que han seguido la evolución del número de siniestros en la jornada laboral producidos en los últimos años, a tenor de los datos proporcionados por el Ministerio de Trabajo. Carnero explicó a Lanza que su proyecto se ha basado en la combinación de “modelos matemáticos -univariantes y multivariantes-” para obtener unos parámetros que les han permitido medir la progresión de los accidentes laborales, incluidos los llamados in itinere (se producen en el camino entre el domicilio y el trabajo), en función de sus diferentes niveles de gravedad: leves, graves y mortales.
Dicha tendencia descendente será más acusada, según Carnero, “en los accidentes in itinere graves y mortales”, con unos descensos que alcanzan para finales de 2012 porcentajes del 66,12% y 75,50%, respectivamente.

Menos empleo
No obstante, Carnero se mostró cauta con dichos resultados, teniendo en cuenta el serio retroceso registrado en los últimos dos años en el empleo en sectores con más siniestralidad laboral como la construcción.
Igualmente, los autores de la investigación apuntan a que las deducciones halladas “reflejan las políticas dirigidas a disminuir el número de accidentes de tráfico”, además de la sensibilidad de los medios de comunicación “para consolidar la cultura  preventiva”.

Estrategia de seguridad
Otro de los ejes del trabajo es medir “a corto plazo” la eficacia de la Estrategia Española de Seguridad y Salud en el Trabajo (2007-2012), dado que este plan persigue  reducir la siniestralidad laboral en España y que se aproxime a tasas europeas.
De esta manera, en 2008 “la estrategia no fue efectiva” por los altos datos de siniestralidad, si bien para el periodo 2010-2012 se predicen “buenos resultados”. Carnero reiteró, en este sentido, que el balance positivo ha coincidido con la caída de actividad en sectores “donde es frecuente la contratación de trabajadores temporales, emigrantes o subcontratas, como la construcción”, por lo que “hay que esperar a datos reales para demostrar que se mantienen los buenos resultados al evaluar la Estrategia  especialmente cuando se supere la crisis y la actividad retorne a tasas más estables”.

El trabajo, publicado en la revista Reliability Engineering & System Safety, comenzó con un estudio inicial hasta 2008, aunque posteriormente, los autores actualizaron el modelo para el periodo 2010-2012.
En la primera fase “no se apreciaban efectos de reducción en el número de accidentes”, declaró a Lanza Carmen Carnero, si bien en la segunda parte se estima “un descenso en el número de accidentes en casi todas las series evaluadas”. Así, las conclusiones apuntaban a que sólo aumentarán los accidentes en los que no se pide la baja (de 804.526 en 2010 a 809.985 en 2012).
En los dos años de referencia los accidentes mortales pasan de 584 a 490, los graves de 4.970 a 4.476 y los leves (550.000 al año), experimentan también un ligero descenso.