Odrina, la hembra del pajar de Almuradiel que demuestra que los linces tienen memoria

Belén Rodríguez Almuradiel / Viso del Marqués

Odrina y sus crías, en su 'casa pajar'. Esta hembra de lince nació en este mismo lugar hace dos años / WWF

Cría a sus cachorros en el mismo lugar en el que nació hace dos años. Es la primera vez que hay constancia de que un ejemplar nacido en libertad pare en el medio natural

Odrina, hija de Mesta, una hembra de lince ibérico liberada en Almuradiel hace tres años, se ha hecho mayor. Con solo dos años -pronto para un lince- ya es madre y está sacando adelante con mucho mimo a dos cachorros que alumbró en marzo, en el mismo viejo pajar de la finca de Sierra Morena en el que nació.

“Es la primera vez que hay constancia de que un ejemplar nacido en el medio natural pare en el medio natural”, recalca Alfonso Moreno, técnico de la organización conservacionista WWF y el hombre que mejor conoce a Odrina.

Son tantas las horas de observación que Moreno sabe que Odrina ha desplazado del pajar a Mesta, su madre. Que alumbró  a sus crías en ese lugar del que se marchó en mayo y al que volvió hace un mes. “Ella creció aquí y de forma innata debe saber que es un buen lugar para cobijarse, tiene memoria”, explica el técnico.

El sitio, extraño para que un lince salvaje críe (lo normal es el monte), se ha convertido en un magnífico emplazamiento para el fototrampeo, la grabación y la observación humana, “siempre sin interferir, no olvidamos que son animales salvajes”, agrega Moreno.

Una gran madre

Odrina sobresale como una gran madre que proporciona conejos a sus crías, cada vez más mayores, “he visto que ha empezado a dárselos vivos”, dice el experto. “No tarda nada en volver con la caza, en esta finca hemos procurado que haya muchos conejos, e incluso saca a los cachorros de excursión”.

Moreno, que sigue a linces del programa de reintroducción en ocho fincas entre Almuradiel y el Viso del Marqués, ha pasado  horas y horas en este pajar. El calor de las últimas semanas también machaca a los linces, “lo llevan muy mal, se tumban a la sombra  y apenas se mueven a ciertas horas”.

Iberlince: “Hemos sorprendido a muchos”

WWF seguirá ayudando a la recuperación del lince ibérico en sus territorios históricos, dos de ellos en la provincia de Ciudad Real (Sierra Morena y los Montes de Toledo). Opina que el programa europeo Iberlince, que no se ha renovado después de diecisiete años de  inversiones, ha dado “resultados espectaculares”. “Hemos comprobado que los linces criados en cautividad y reintroducidos en el medio natural se comportan igual que los salvajes, hemos sorprendido a muchos”.

Con fondos europeos o sin ellos WWF piensa continuar apoyando a esta especie, “es una pena dejarlo ahora abandonado a su suerte”.

Un nombre para los cachorros de Odrina

Los conservacionistas, que está semana han divulgado los videos del seguimiento de Odrina y sus cachorros, han lanzado una campaña para ponerles un nombre. Se puede votar en el siguiente enlace https://lincesbuscannombre.es/. De momento ganan Queen para la hembra y Quijote para el varón.

Tres fechas en la vida de Odrina

2016: tercera camada de linces que nacen en el pajar de esta finca, entre Almuradiel y Viso del Marqués. La primera en dar a luz fue Mesta, criada en cautividad y liberada en febrero de 2016, como parte del programa Life Iberlince.

2017: nace en libertad Odrina, cría de Mesta y un macho llamado Milvus.

2019: en marzo Odrina fue madre por partida doble, una mamá muy joven porque no es común que los linces se reproduzcan tan pronto.