El exdueño del pub Azúcar de Puertollano cree que les pegaron por ser colombianos

Belén Rodríguez Ciudad Real
Los tres acusados, en el juicio celebrado el mes pasado / J.Jurado

Los tres acusados, en el juicio celebrado el mes pasado / J.Jurado

Volvió a Colombia tras la grave agresión a su padre y los importantes daños en el local en 2012. Dos de los tres acusados han reconocido que se pasaron y han dicho que están arrepentidos. El acusado del banquetazo lo ha vuelto a negar al final del juicio

Carlos A.C.L., dueño en 2012 del pub Azúcar de Puertollano, su padre y su mujer -con cuya ayuda regentaba el local- se sintieron víctimas de una agresión xenófoba. Colombianos de origen, volvieron a su país después de la grave agresión y los daños que provocaron en su local tres jóvenes de la localidad una madrugada de abril de aquel año, hechos que se han juzgado en la Audiencia Provincial de Ciudad Real.

“En Puertollano ya sólo vive una hermana. Mi cliente tuvo que cerrar el negocio porque sentía miedo de estas personas y rechazo en general por ser extranjeros. Han venido a España sólo para el juicio”, ha explicado hoy su abogado José Carlos Cano al final de la vista que ha sentado en el que banquillo a los tres presuntos vándalos.

El presunto autor del banquetazo

Acusados de un delito de lesiones, y varias faltas de hurto, amenazas y daños, los acusados son los hermanos David y José Miguel L.P.; y su amigo José Antonio A.T. Este último el único responsable de haberle dado un banquetazo en la cabeza al padre del dueño del local, Edgar C.F., por el que ha perdido la visión completa de un ojo y parte de la del otro, sin embargo él sigue sin reconocer que fue la persona que lo hizo.

Los hermanos David y José Miguel, acusados de varias faltas por las que serán condenados a penas de multa, sí admiten que aquella noche la liaron y provocaron importantes daños materiales en el interior y el exterior del local, pero no los golpes a Edgar -la víctima dice que fue José Antonio quien le pegó-.

Los tres jóvenes estaban tomando copas en el pub la madrugada del 22 de abril cuando a José Antonio se le ocurrió coger una botella whisky del interior de la barra (lo ha reconocido), y según el dueño también una cartera con 200 euros (esto lo niega).

Con ese botín los tres se fueron para los servicios de caballeros. La camarera, esposa del dueño, los vio y avisó a su marido que les pidió que se fueran y dejaran la botella. En vez de eso empezaron a forcejear con él, con empujones etc, y se lió una riña que terminó con el padre lesionado gravemente y otra clienta trasladada al hospital por un golpe.

Destrozaron todo a su paso

En su salida hacia el exterior del pub, con bastante gente a esa hora, también destrozaron vasos, el rótulo del establecimiento, el escaparate e incluso los cristales de una furgoneta propiedad del Ayuntamiento de Puertollano que estaba aparcada en la puerta del local, en pleno Paseo de San Gregorio.

Por estos hechos fiscalía y acusación particular reclaman 8 años de cárcel para José Antonio A.T., por un delito de lesiones. Además exigen una indemnización de 175.000 euros, que la fiscalía ha establecido en algo menos, 135.000 euros.

Para los hermanos David y José Miguel, que admiten que esa noche estaban muy borrachos y se pasaron, las penas son de multa por varias faltas de lesiones, amenazas y daños, pero no de cárcel.

Los tres deben pagar los daños en el local tasados en algo 1.600 euros y en unos 200 en la furgoneta del Ayuntamiento.

Dilaciones indebidas

El abogado de José Antonio A.T. ha pedido la libre absolución porque no se ha probado que él fuera el que golpeó a Edgar. También considera que el tribunal debe aplicar la atenuante de dilaciones indebidas por los cinco años que se ha tardado en juzgar el caso.

José Antonio ha dicho al final del juicio que no golpeó Edgar y que no tiene ningún problema con los extranjeros ni los colombianos, “al contrario tengo un familiar de ese país”, ha recalcado.