Un año cárcel por estafar a un parado de Murcia con una falsa oferta de trabajo en Ciudad Real

Belén Rodríguez Ciudad Real
El juicio se celebró a primeros de este mes / Clara Manzano

El juicio se celebró a primeros de este mes / Clara Manzano

El acusado deberá indemnizar a la víctima con 875 euros, 760 por el “alquiler” de la vivienda en la que iba a residir que le obligó a entregarle por adelantado

La sección segunda de la Audiencia Provincial ha condenado a un año de cárcel por estafa a J.M.S.LN.N.L., un vecino de Ciudad Real de 43 años que engañó a un técnico de medio ambiente de Murcia con una falsa oferta de empleo en la capital.

El acusado, con antecedentes por estafa (fue condenado en 2006), deberá indemnizar con 875 euros a la víctima (760 del dinero que le entregó por adelantado para pagar el alquiler, y el resto gastos de desplazamiento y hotel), pero no tendrá que pagarle por los “daños morales” que exigió en el juicio a través de su abogado de casi 3.000 euros.

El tribunal considera probado que E.C.R., vecino de Alhama de Murcia sin trabajo a finales de 2014, aceptó vía email una oferta de empleo en Ciudad Real que resultó ser una patraña. En enero vino a la capital de la provincia, entregó 760 euros por el alquiler del piso en el que supuestamente iba a vivir (por giro postal), y además se tuvo que pagar dos noches de alojamiento en un hotel.

En los pocos días en Ciudad Real, el 12 y el 13 de enero de 2015, no sólo perdió la ilusión, sino casi 900 euros, que hasta ahora no ha recuperado.

Cobraría por proyecto

J.M.S.L.N.L. ofreció a E.C.R. un trabajo en la empresa Asesoramiento Agrario S.L., tras contactar con él por correo electrónico. Supuestamente le prometió cobrar por proyecto realizado. Al perjudicado le pareció seria la oferta y aceptó nuevas condiciones, tras hablar por teléfono, entre ellas entregar por giro postal 760 euros por el alquiler del piso en el que iba a vivir.

Le dijo que el piso no estaba disponible aún

Pero una vez en Ciudad Real y cara a cara con el acusado se encontró con que le daba largas, le convenció de que todavía no podía ocupar la vivienda y que se fuera a un hotel, que tuvo que abonar de su bolsillo, hasta que comprendió que había sido engañado.

La sala califica de “absurda e increíble” la versión exculpatoria del acusado, que negó haberse apropiado del dinero que E.C.R. le envío por giro para pagar el alquiler de un piso (culpó a la inmobiliaria).

El tribunal, que juzgó el caso a primeros de mes, ha aplicado la agravante de reincidencia y la atenuante de dilaciones indebidas en la sentencia que todavía no es firme.