Quince historias de superación personal y normalización laboral se exponen con ‘Visiones’ en el patio del Palacio de Medrano

A. Ruiz Ciudad Real
Montero, Züñiga y Tortosa inauguraron la exposición fotográfica / J. Jurado

Montero, Züñiga y Tortosa inauguraron la exposición fotográfica / J. Jurado

La muestra fotográfica organizada por la Fundación Grupo Sifu culmina su recorrido en Ciudad Real donde se puede presenciar hasta el 18 de diciembre

Actor, cantante, mago, deportista, periodista y político, así como médico, jardinero, recepcionista y cartero, son algunas de las profesiones que ejercen los quince protagonistas, todos ellos con algún tipo de discapacidad, de la exposición fotográfica ‘Visiones’ que se exhibe desde este martes en el patio del Palacio de Medrano.

Organizada por la Fundación Grupo Sifu, la muestra refleja en quince imágenes “quince historias de superación, ejemplos de vida y referencias para otras personas que como ellas puedan tener dificultades en la inserción laboral”, comentó la directora provincial de Bienestar Social, Prado Zúñiga, que inauguró la exposición junto a los responsables del Grupo Sifu, José Antonio Montero y Rafael Tortosa.

Con el Grupo Sifu, uno de los mayores grupos de centros especiales de empleo en el país, el Gobierno regional comparte una “mirada inclusiva que nos permite ver las capacidades y potencialidades de todas las personas” para buscar el empleo más adecuado a cada persona de manera para que puedan desarrollarse profesional, social y personalmente, agregó Zúñiga.

Los fotoperiodistas Quim Puig y Romuald Gallofré son los autores de las instantáneas en blanco y negro, acompañadas algunas de complementos o herramientas de su profesión, que integran la muestra cuyo largo recorrido expositivo culmina en Ciudad Real, donde podrá presenciarse hasta el 18 de diciembre, indicó Montero, que resaltó el objetivo de esta iniciativa de dar visibilidad a realidades de integración y normalización de las personas con capacidades diferentes.

Las instantáneas fueron realizadas por los fotoperiodistas Quim Puig y Romuald Gallofré / J. Jurado

Las instantáneas fueron realizadas por los fotoperiodistas Quim Puig y Romuald Gallofré / J. Jurado

Montero destacó que en el Grupo Sifu, “el mayor centro especial de empleo de iniciativa privada del país”, trabajan en Castilla-La Mancha, con un centenar de clientes, unas 250 personas con capacidades diferentes, de las que unas 120 personas lo hacen en la provincia de Ciudad Real.

En relación con la inserción laboral, Zúñiga también recordó que desde la Consejería de Bienestar Social se han incorporado en esta legislatura diez nuevos servicios de capacitación con en torno a 700 personas usuarias, de las que 200 son de la provincia de Ciudad Real. Este servicio de capacitación es muy importante porque proporciona las habilidades y herramientas necesarias, así como la funcionalidad, para su incorporación a un Centro Especial de Empleo o al empleo normalizado, comentó Zúñiga, que también resaltó la reciente renovación del convenio con la Fundación Plena Inclusión Castilla-La Mancha para que personas con discapacidad intelectual realicen prácticas prelaborales en centros y edificios de titularidad de la Consejería de Bienestar Social. Este programa ha proporcionado una “experiencia personal muy gratificante” a la propia Zúñiga, que resaltó que ha trabajado de cerca con Jaime, un joven autista que “nos ha demostrado una enorme capacidad de trabajo y enormes valores personales y nos ha hecho mejores personas a los que trabajamos con él”, facilitando que “tengamos esa mirada inclusiva” que permite ver “las capacidades de todas las personas aunque tengan una discapacidad”.

Así mismo, Zúñiga resaltó que desde la Consejería de Economía, Empresas y Empleo se lleva a cabo el apoyo a los centros especiales de empleo y se impulsan programas novedosos como el Plan Crea dirigido a dar una oportunidad sociolaboral a personas que, o porque tienen capacidades diferentes o un perfil de exclusión laboral, les resulta complicado la incorporación al mercado de trabajo, combinando una formación dual, de manera que un 75 por ciento de la jornada es con un empleo remunerado y un 25 por ciento está destinado a acciones formativas.