Viyuela: el teatro es un instrumento para denunciar los abusos y reaccionar

Julia Yébenes Almagro
Pepe Viyuela en el Corral de Comedias / Lanza

Pepe Viyuela en el Corral de Comedias / Lanza

El conocido actor Pepe Viyuela triunfa en el Festival de Teatro Almagro como Catalinón, el criado de Don Juan en El Burlador de Sevilla, y en los próximos días recalará en el Teatro Romano de Mérida con la obra ‘Filoctetes’ de Sófocles.

El conocido actor Pepe Viyuela no sólo es un grande en los escenarios o estudios de grabación de televisión y cine, sino que es una persona sensible y comprometida, que reivindica las manifestaciones culturales como herramienta para luchar contra las desigualdades. El pusilánime Chema en la serie Aída o el atrevido Filemón en el filme de Javier Fresser, triunfa ahora en el Festival de Teatro Almagro como Catalinón, el criado de Don Juan en El Burlador de Sevilla, y en los próximos días recalará en el Teatro Romano de Mérida con la obra ‘Filoctetes’ de Sófocles.

Sostiene que estas obras clásicas reproducen las miserias y grandezas del ser humano, y también invitan a reflexionar sobre las injusticias, como las que sigue sufriendo la mujer y que quedan cruelmente retratadas en El Burlador de Sevilla. Activista de la equidad, llama la atención para que todos “dejemos de ser mirones y denunciemos los abusos que se viven en muchos puntos del mundo”.

PREGUNTA.- ¿El teatro sirve, tal y como lo demuestra tu personaje, Catalinón, para concienciar y reflexionar sobre los abusos?

RESPUESTA.- Es una herramienta para la sensibilización y por eso sigue vivo, además de ser entretenimiento y distracción para que el público lo pase bien. Es un ritual en el que nos reunimos en torno a las cuestiones más candentes y más profundas. No es intrascendente, pues nos hemos dado cuenta con el paso de las generaciones de que es una forma de reflexionar sobre nosotros mismos, para reaccionar y aprender. Y porqué seguimos hablando de las mismas cosas, pues porque van cambiando las perspectivas y tenemos la posibilidad de mejorar.

P.- En cuanto a los abusos a las mujeres, ¿no cree que hemos mejorado?

R.- El mundo es muy grande y, dependiendo de las zonas, hay cuestiones que son más sangrantes en determinadas culturas, como la posición de la mujer en el mundo musulmán, que es terrible. Sobre el maltrato en España, a pesar de que estamos mejorando, tenemos todavía muchas cosas que hacer, la tarea es no parar, es seguir cuestionándonos ese y otros temas.

P.- ¿Desde esa perspectiva ha preparado su personaje?

R.- Claro. Me ofrecieron el personaje dentro de la inercia que tengo con el perfil de gracioso, que me encantan, pero cuando leí la función me hicieron poca gracia determinadas situaciones en que se ve envuelto. Por eso, lo concebimos como un Catalinón más reflexivo y menos ligero con respecto a lo que vive, consciente del papel que podría jugar y que no juega. No nos hemos inventado nada, es Tirso de Molina, y el personaje reconoce ante Don Juan que ha sido un mirón y como tal, es responsable y le pueden caer cosas encima. El criado no es directamente el autor de las tropelías, pero sí es responsable de no evitarlas o denunciarlas, y ese es el corazón del carácter del personaje, de sentirse cómplice y arrastrado, pero sin decir nada. Es verdad que no para de advertirle y decirle ‘Señor, os estáis condenando y hay un más allá’, y el replica ‘Cuán largo me lo fiáis’, pero no va más allá de esas observaciones. Incluso cuando llega el momento culmen de los abusos que comete, con la violación a la hija del Comendador y el asesinato de éste, sigue detrás de él, en vez de ir a la justicia y desmentir todas sus falacias.

P.- ¿Qué supone actuar en el Festival de Teatro Clásico de Almagro, cuna del Barroco hablado?

R.- Es la tercera vez que participo, la primera fue hace casi  20 años con El alcalde de Zalamea, y después representando a María de Zayas en La tradición de la amistad, que este año se vuelve a hacer. Trabajar aquí es participar de una tradición muy viva, no acartonada, que cada día tiene más cosas que decir. Tenemos la suerte de tener un patrimonio y ser herederos de este teatro cargado de nosotros, de gran profundidad y con una forma externa bellísima como es el verso. Uno puede venir a Almagro a reflexionar, y también a disfrutar de la palabra en castellano interpretada. Es una especie de beso a través de la historia que nos damos los cómicos, encarnando la palabra que escribieron aquellos autores.

P.- ¿Qué proyectos tiene?. ¿Le vamos a volver a ver en televisión?

R.- -Me voy a Mérida a hacer Filoctetes de Sófocles, y después haremos una gira. Y en televisión se estrenará en Antena 3 una serie que ya está grabada y que se llama Matadero, con dosis de humor muy negro. Es un thriller a la española, con ingredientes de filme americano, inspirada en Fargo, de los hermanos Cohen, entre ambientes esteparios, rurales, de profundidad, donde se viven las oscuridades del ser humano. Mi personaje se ve arrastrado por acontecimientos, y de una vida plácida y tranquila, acaba convirtiéndose en alguien absolutamente terrible. Nos muestra ese lado abyecto que todos tenemos dentro y al cual hay que dar esquinazo.