Pau Roca : “La sensibilidad del sector vinícola es muy grande ante el problema del cambio climático”

Helena Molero Ginebra
Pau Roca ofreció una conferencia el pasado 8 de mayos en Fenavin- Clara Manzano

Pau Roca ofreció una conferencia el pasado 8 de mayos en Fenavin- Clara Manzano

Pau Roca, director general de la Organización Internacional de la Viña y el Vino (OIV), ha estado presente en Ginebra en la celebración de su 42 congreso mundial, que ha reunido a más de 500 científicos para actualizar las investigaciones con el fin de mejorar el sector vitivinícola. En relación con el cambio climático, asegura Roca que la sensibilidad en el sector es muy grande y la reactividad también.

PREGUNTA.-Tras la crisis de la filoxera, la Organización Internacional de la Viña y el Vino (OIV)  surgió en 1924 para promover la cooperación científico-técnica en el ámbito internacional ¿Cuál es el tema que más preocupa al sector del vino actualmente? . ¿El cambio climático?

RESPUESTA– Actualmente el cambio climático es un tema importante y su adaptación es la sostenibilidad; la necesidad de tener un sector sostenible que responda a una serie de parámetros de comportamiento, de adaptación, de mitigación. Son temas muy importantes. De hecho, creo que de la estrategia que nosotros estamos defendiendo desde la Organización Internacional de la Viña y el Vino, de seis ejes, tres son sobre sostenibilidad. La mitad de nuestra estrategia está dedicada a la sostenibilidad, y lo demás son instrumentos para llegar también a ella. Es el gran tema.

Tenemos un planeta finito y una humanidad que puede desaparecer o quedar reducida como efecto del cambio climático. Esta es una visión muy antropocéntrica. En otros cambios climáticos han desaparecido especies, pero en la historia reciente de la humanidad no ha habido unos grandes cambios climáticos que hayan supuesto su peligro de continuidad como especie. En este momento sí. Es un cambio climático generado por la propia especie, por el consumo de combustibles fósiles y por la emisión de este consumo de combustibles. Esto genera un desequilibrio que hace que la naturaleza, que es muy sabia, pueda responder eliminando el factor de distorsión que es la especie humana.

P.- ¿A qué nos aboca esta situación?

R.-Visto en términos económicos, lo que va a pasar es que la nueva economía va a estar basada en parámetros de sostenibilidad, no tanto en crecimiento. Creo que el crecimiento también se va a cuestionar, y lo que nos va a quedar es la capacidad de gestión de este bien finito que es la Tierra. El vino es una pequeña producción dentro del mundo que no es muy significativa. Si vemos lo que supone el cultivo del viñedo en el mundo no es muy importante ni en la economía ni en superficie. Sin embargo, en este sector se está muy alerta de lo que ocurre y es muy sensible porque el clima incide muy directamente en la calidad del vino.

El vino se hace por una serie de factores que son: clima, suelo, la variedad de la uva y lo que son las tradiciones humanas. Con esta combinación de factores hay uno que cambia, que es el clima. Además  nunca ha sido negacionista este sector porque tiene una historia. Porque las bodegas de padres a hijos han ido  registrando  las diferentes cosechas en otros tiempos y sus productos. Incluso algunos han conservado botellas de otra época y ven que hay un cambio climático y un calentamiento global, con lo cual la sensibilidad del sector es muy grande y la reactividad también. Es como el canario que acompaña a los mineros en una mina y que, de repente, el canario deja de cantar y se muere. La responsabilidad del mundo del vino es enorme; es como el canario que salva la vida de los mineros.

Pau Roca

Pau Roca

El director general de la Organización Internacional de la Viña y el Vino (OIV), ha estado presente en Ginebra en la celebración de su 42 congreso mundial

P.-El lema del congreso en esta edición ha sido el de “preservar e innovar: expectativas económicas y ambientales”. ¿Qué hay que preservar y qué innovar en el sector vitivinícola?

R- Hay que preservar mucho porque este sector tiene un gran activo de conocimientos, de voluntad, de innovación, de investigación. Hay que preservar muchas tradiciones. Preservar una cadena de valor que está en el territorio donde se distribuye bien la riqueza, de una forma equilibrada y donde el viticultor, el bodeguero y el distribuidor se ganan la vida. En esta cadena de valor no hay una concentración de beneficios en ningún sitio; se distribuye bien.

Todo eso hay que preservarlo mediante la notoriedad del origen, mediante las reglas propias que tenemos en el sector, las prácticas enológicas. Todas estas normas condicionan la estructura económica del sector, y la OIV lo que hace es intentar que se universalicen esas normas, que sean compartidas, porque de esta forma no se ponen trabas al comercio y en un sector muy reglamentado es importante que haya una armonía de todas las reglamentaciones.

 

En 20 años hemos pasado de tener un 25% de intercambios internacionales, a que casi la mitad del vino que se produce en España cruza la frontera

 

Todo ello no tiene que ser una traba al comercio. En 20 años hemos pasado de tener un 25% de intercambios internacionales, a que casi la mitad del vino que se produce en España cruza la frontera. Es un producto altamente internacionalizado y de esa forma hace que no haya excedentes, sino un equilibrio entre oferta y demanda. Hay países que no producen tanto pero, sin embargo, son demandantes de vinos. Hay países que producen mucho pero no tiene suficiente consumo. No estamos creando capillas ni islas de producción y consumo, sino que intentamos globalizar el comercio del vino. Esto es muy importante y para eso está la  Organización Internacional del Vino (OIV) que haya una armonización y  que no suponga trabas al comercio.

P.- ¿Cómo llegan al agricultor y al bodeguero las conclusiones científicas de este tipo de foros?.  ¿En cuánto tiempo se puede hacer efectiva la parte práctica de los científicos en las viñas del mundo?

R- Las conclusiones científicas le llegan indirectamente porque aquí, en este Congreso Mundial, no están los viticultores. Por lo general los viticultores se apoyan en servicios de asesoramiento, en universidades, en los servicios que hay de protección de plagas, de extensión agraria que a veces son de las administraciones, de las autonomías en el caso de España; de consorcios en países donde quizá el sistema público no esté tan desarrollado y dónde hay grupos de viticultores o por regiones que se asocian para tener el asesoramiento técnico y científico necesario.

Es muy importante esto porque todos los viticultores tienen necesidad de corregir y limitar sus tratamientos. Cada vez vamos a un sistema de menos tratamientos, de menor uso de pesticidas, y para esto se necesitan variedades que sean adaptadas al recalentamiento que ha habido. Son aspectos en los que el agricultor se apoya normalmente en asesores que a veces tienen a través de los sindicatos agrarios o directamente de las universidades.

Estamos en un sistema muy acelerado en el que la digitalización funciona a base de consultas rápidas, y donde los agricultores están superinformados; donde están descargándose todo lo que le hace falta, dónde les llega un whatsapp del  asesor en este momento que está aquí, en el congreso.

Los viticultores tienen que hacer inversiones y tienen que decidir en qué momento hacer la cosecha; están tomando decisiones continuamente y son grandes consumidores de información. Los viticultores no se juegan su beneficio por no tener información; la buscan y la encuentran.

Al sector del vino en España le sobra vender granel y le falta vender productos de valor. El sector tiene que hacer un esfuerzo enorme en intentar mantener producciones de valor añadido

 

 

P.-¿Cómo ve la evolución del sector vitivinícola español en las últimas décadas, en el panorama mundial?

R-Tengo más conocimiento del sector español que de otros; eso es evidente. El sector del vino en España está muy preparado, también tecnológicamente. Al sector del vino en España le sobra vender granel y le falta vender productos de valor. El sector tiene que hacer un esfuerzo enorme en intentar mantener producciones de valor añadido, incrementar el valor añadido a su producto; esto desde el punto de vista económico.  En términos de calidad está muy bien situado.

P.-Retos, luces y sombras de los profesionales españoles del vino.

R– España es el primer país productor en superficie y dentro de este importante espacio que tiene España en el mundo, la mitad es atribuida a Castilla La Mancha. España tiene un gran impacto del turismo y eso lo tiene que aprovechar también para la imagen exterior de su producción. Todo está combinado. Lo que es la imagen de España se relaciona con el consumo de productos españoles, con su capacidad política en el exterior, con su dimensión de influencia, con su capacidad diplomática, con su dimensión como país y su imagen. Y esto España lo tiene que gestionar  en beneficio de sus intereses.

P.-Está España preparada para el cambio climático en los viñedos?

R– No, nunca se está preparado. La gente lo sabe pero hay que seguir tomando medidas, en tema de gestión de agua por ejemplo.  Y creo que hay que tomar medidas urgentes, crear pequeñas balsas para aprovechar todas las precipitaciones. Hay modelos de gestión que pueden motivarse e incentivarse mediante subvenciones, reducir las emisiones de CO2, reducir el peso de la botella; son temas que tenemos que hacer frente.

P.- Usted ha mostrado en el Congreso cifras del mercado mundial de la viña y el vino.¿ De qué manera influirá el reciente acuerdo de la CE con Mercosur? ¿Afectará al sector del vino?

R– A España le favorece en el sector del vino. En el paquete de negociación, Mercosur ha conseguido algunas ventajas para producción de carnes, cereales y soja.  Y Europa ha obtenido ventajas en el sector del vino.  Para los agricultores de cultivos continentales o de herbáceos, el acuerdo no ha sido positivo ni para ganaderos de vacas extensivas, porcino intensivo o porcino de ibérico.  Depende del sector; en algunos se han hecho concesiones y en otros se han conseguido ventajas. Creo que España en el sector del vino europeo ha conseguido favor del acuerdo; al menos así estaba previsto.