Comienza a desembalsar el Pantano de Peñarroya al haber alcanzado el 100% de su capacidad

Julia Yébenes Ciudad Real
Imagen del desembalse del Pantano de Peñarroya / CHG

Imagen del desembalse del Pantano de Peñarroya / CHG

Está vertiendo un metro cúbico por segundo por el aliviadero, y 0,319 m3/s por el desagüe de fondo, según ha recogido la Confederación Hidrográfica del Guadiana (CHG)

El Pantano de Peñarroya ha comenzado a desembalsar agua en las últimas horas y, en concreto, este miércoles, está vertiendo 1 metro cúbico por segundo por el aliviadero, y 0,319 m3/s por el desagüe de fondo, según ha recogido la Confederación Hidrográfica del Guadiana (CHG) en sus redes.

El desembalse de la presa de gravedad, ubicada en el término de Argamasilla de Alba, se ha debido a las aportaciones procedentes de Las Lagunas de Ruidera y los manantiales de la Sierra de Alcaraz, y está dejando imágenes espectaculares de la suelta de agua, igual que a mediados de diciembre de 2018 cuando también soltó recurso por sus canales, frente al año precedente cuando no llegó a la mitad de su capacidad por los efectos de la sequía.

En 2015, la presa también alcanzó su máximo nivel entre febrero y mayo.

Buena campaña de riego

El presidente de la Comunidad de Regantes de este pantano, Bernabé Ruiz, ha celebrado que la presa haya alcanzado el cien por cien de agua posible, de 50 hectómetros cúbicos, y ha destacado que al término de la temporada de riego –en septiembre- estaba al 77 por ciento.

Así, prevé una nueva campaña “buena” que casi con toda seguridad la dotación volverá a ser excedentaria como la anterior, pues de 25 hectómetros cúbicos concedidos en total les sobraron 6,5 hm3, al gastar 18,5 hm3 por “el sistema de riego controlado que tenemos y que nos permite no consumir toda la dotación”.

Pantano de Peñarroya / CHG

Pantano de Peñarroya / CHG

Esta comunidad es la que más número de regantes suma en la provincia de Ciudad Real, con 2.000 usuarios de la comarca manchega (Argamasilla de Alba, Tomelloso y Campo de Criptana), y la pasada campaña aportaron agua a unas 6.000 hectáreas de vid, almendro, hortalizas como melón, sandía, ajo y cebollas, y parte de cereal de primavera.