Catolicismo, caciquismo y carencia cultural, algunas de las ‘C’ que explican la corrupción en España

Belén Rodríguez Ciudad Real
Isidro Sánchez, primero por la derecha, en la presentación de 'C de España. Manual para entender la corrupción' / J.Jurado

Isidro Sánchez, primero por la derecha, en la presentación de 'C de España. Manual para entender la corrupción' / J.Jurado

Isidro Sánchez y Pablo Rey abordan en un manual las claves para entender “la sociedad corrupta en la que nos movemos”. El libro, que se ha presentado esta tarde, "no es para cabrearse, espero que las personas que lo lean disfruten”, asegura Sánchez

“¿Qué se puede esperar de un país que constantemente nombra alcaldesas perpétuas a vírgenes?” El profesor honorífico de la Universidad de Castilla-La Mancha Isidro Sánchez (Toledo, 1949) hace esta reflexión para introducir ‘C de España’, el manual que ha escrito a cuatro manos con el analista de datos Pablo Rey (Madrid, 1980), que trata de explicar por qué España es uno de los países más corruptos del mundo.

Y claro, no hay una sola respuesta, pero sí muchas características –algunas exclusivas- que a lo largo de la historia han formado el caldo de cultivo de la corrupción, perpetuada por las élites y tolerada por las clases populares.

‘C de España. Manual para entender la corrupción’, editado por Almud Ediciones, recurre a palabras, todas curiosamente con ‘C’ de corrupción, que abordan los antecedentes históricos junto con la dimensión y orígenes del problema.

Asistentes a la presentación del libro esta tarde en Serendipia / J.Jurado

Asistentes a la presentación del libro esta tarde en Serendipia / J.Jurado

Una sociedad carpetovetónica y cavernícola

Sánchez, que ha presentado el libro esta tarde en la librería Serendipia de Ciudad Real, considera que hay dos conceptos que definen a la sociedad española a lo largo de la historia: carpetovetónica y cavernícola. En esa sociedad se establecen relaciones basadas en la carencia cultural, ligada a la coacción para presionar a los que están conformes y caciquismo, “que lejos de terminar sigue vigente en el siglo XIX y más allá”.

El capitalismo, el catolicismo y el clericalismo, han traído también el clientelismo, el conservadurismo y el cunerismo, dicen los autores.

Caridad, carnaval, clandestinidad

Las otras ‘C’ de la corrupción serían la caridad que practican los ricos con los pobres para mitigar los graves problemas sociales, el carnaval, para evadirse, y la clandestinidad de las personas que han tenido que huir del país por no estar de acuerdo con esa sociedad (durante el franquismo).

Más ces: contracepción, convulsión y corrupción. La otra parte del libro se dedica a analizar la eclosión de la corrupción en los años 2013 y 2014, cuando en plena crisis financiera del siglo XXI el problema se convierten en una de las principales preocupaciones de los españoles, por lo general tolerantes con la corrupción y los corruptos.

Elevadas tasas de analfabetismo

El diagnóstico básico de los autores es que en España hay más corrupción que otros países por la incultura y las elevadísimas tasas de analfabetismo que en el siglo XIX eran del 70%, agravada por los sistemas de control político y chantaje económico que se mantienen en el tiempo. “Hay un autor sueco que dice que los países que tenían un mayor desarrollo de la educación en esa época tienen menos niveles de corrupción”.

Pero el libro, según afirma Isidro Sánchez, no es para cabrearse, al contrario, “espero que las personas que lo lean lo disfruten, no falta el humor”, ha subrayado en la puesta de largo de una obra en la que los autores han trabajado cinco años.

Nadie se salva de la crítica

Ningún partido o institución se salva de la crítica, PP, PSOE, Ejército, Casa Real…. Y también se hace un diagnóstico para mejorar: “Necesitamos más transparencia y unos medios de comunicación realmente libres e independientes, no controlados por los poderes económicos, de lo contrario no podremos acabar con nuestra corrupción”; “sin medios de comunicación libres no vamos a avanzar mucho”, recalca Sánchez.

El manual se cierra de una manera distendida con frases y curiosidades como la inscripción en el santuario de la Virgen del Sufragio de Benidorm, al lado de la imagen hay una placa que dice lo siguiente: “Siendo presidente de la Generalitat Valenciana el muy honorable Eduardo Zaplana Hernández-Soro y alcalde de Benidorm don Vicente Pérez Devesa, en acto solemne y por el señor ministro de Defensa don Federico Trillo Figueroa y Martínez Conde, se le pone la Cruz al Mérito Naval a la patrona de Benidorm la Virgen del Sufragio. 16 de marzo de 2001”.