El doctor Andrés Ramos, médico en Fuente el Fresno, sale de la UCI entre aplausos tras 69 días ingresado por COVID-19

Carlos Monteagudo Ciudad Real

Entre aplausos de médicos, enfermeros y trabajadores del Hospital General Universitario de Ciudad Real, el doctor Andrés Ramos ha salido de la UCI tras 69 días ingresado en ella.

Andrés Ramos San Juan, médico de Atención Primaria del Consultorio Médico de Fuente el Fresno y con una larguísima trayectoria en el Centro de Salud de Malagón, ha salido este martes de la Unidad de Cuidados Intensivos  del Hospital General Universitario de Ciudad Real, entre los aplausos de los sanitarios, tras pasar en ella 69 días al haber contraído COVID-19.

«Estoy muy contento, sois unos grandísimos profesionales y me habéis tratado fenomenal», ha trasladado Ramos en su despedida de la UCI a todos los profesionales sanitarios que allí se encontraban durante la tarde de este martes, los cuales han despedido al doctor entre aplausos y gritos de alegría. En la salida de la UCI lo han esperado varios familiares, quienes le han dado un caluroso recibimiento tras 69 días sin poderlo ver y abrazar.

El doctor Andrés Ramos ingresó en el Hospital General Universitario de Ciudad Real el pasado 21 de marzo, después de pasar una semana con la fiebre, tos y malestar general tan comunes en el coronavirus, explica a Lanza su hija, Cristina Ramos.

«Mi padre empezó con síntomas el 14 de marzo y, al empeorar su estado, el día 21 lo dejaron ingresado en planta con una neumonía bilateral», comenta. Tras pasar cuatro días en planta, la neumonía del doctor Ramos «se le empezaba a complicar y comenzó a saturar mal», lo que hizo que el día 25 de marzo ingresara en la UCI, donde ha permanecido un total de 69 días. «Su estancia en la UCI también fue complicada. Tuvo varias complicaciones, pero luchando y luchando ha logrado salir 69 días después», señala emocionada su hija.

El COVID-19 ha dejado a mucha gente en el camino, muchos de ellos sanitarios, pero su lucha podría servir para demostrar que se le puede plantar cara a esta enfermedad. «Mi padre ha conseguido superar el camino y espero que esto pueda servir para otras personas que están pasando por una mala situación por el COVID-19 no se desanimen», indica Cristina Ramos, al tiempo que asegura que «esta enfermedad es como una montaña rusa», pues «mi padre ha llegado a pasar por situaciones críticas y al final ha logrado salir».

Agradecimiento a todo el personal sanitario del hospital de Ciudad Real que ha luchado por él

La hija del doctor Ramos ha querido trasladar el agradecimiento de toda su familia al personal sanitario del Hospital General Universitario de Ciudad Real, quienes han tratado a su padre como un miembro más de su familia y «han luchado por él para que haya podido salir de esta grave situación». En especial, ha agradecido su labor a la doctora Hasania Abdel-Hadi y al jefe de la UCI del hospital de Ciudad Real, el doctor Alfonso Ambrós.

«Ha sido muy duro no podernos comunicar con nuestro padre y solo recibir noticias de él cada 24 horas a través del doctor o la doctora que lo atendiera», ha lamentado. Hasta finales de la semana pasada cuando le retiraron la sedación su mujer y sus hijos no pudieron hablar con él. En ese momento, comenzaron a hacer alguna que otra videollamada para conocer su estado y «la verdad que fue muy emocionante».

«Tras estos 69 días sin tener apenas contacto con él y salir de la UCI, que nos ha pillado a todos un poco de imprevisto, verlo salir por la puerta ha sido una experiencia emocionante después de la situación tan horrorosa que hemos pasado».

Después de dos meses en la UCI, el doctor Andrés Ramos tiene por delante un largo camino de recuperación. Los especialistas lo llaman síndrome post-UCI, una variedad de secuelas físicas y psicológicas que acompañan al paciente durante los primeros meses. Pérdidas en las capacidades motoras y cognitivas a las que, en este caso, se suman el asumir que despierta en un mundo distinto del que dejó cuando cerró los ojos.