Javier Morales Hervás: «La lectura es un viaje mental que no tiene precio»

Fran Solís Ciudad Real

El doctor en Historia por la Universidad de Castilla-La Mancha, Francisco Javier Morales Hervás, en su biblioteca / Elena Rosa

Francisco Javier Morales Hervás confiesa ser un apasionado de la lectura. Su biblioteca personal posee más de 3.200 libros y unos 1.500 ejemplares de revistas, por lo que el total de volúmenes puede rondar los 5.000 ejemplares, de los que aproximadamente dos tercios son de geografía, historia y arte que “constituyen mi ámbito de trabajo y mi afición”, si bien el resto de libros “son de literatura, de ensayo y de otro tipo de géneros cuya afición comparto con mi mujer y con mis hijos”.

En un primer momento la biblioteca de Morales Hervás fue de herencia familiar pues “mi padre era un gran aficionado a la historia y fue una persona autodidacta que se hizo a sí mismo. Cuando empecé a tener afición por la lectura me di cuenta de que en mi entorno familiar había bastantes libros de historia. Y probablemente eso fue lo que me provocó el gusanillo por la historia”. Dicho esto, Javier explica que su biblioteca posee un doble carácter. Por un lado, se encuentra la vertiente de la investigación, con muchas obras de referencia para sus trabajos profesionales y para preparar sus clases en la Universidad, mientras que, por el otro, también tiene “una parte lúdica”, pues “a toda mi familia nos gusta mucho leer y tener libros”.

Para este doctor en Historia por la Universidad de Castilla-La Mancha, que es capaz de leer en varios idiomas, aunque se maneja mejor con el francés (sin contar evidentemente el castellano), la lectura supone “un viaje mental que no tiene precio” y recuerda que cuando era muy joven le gustaba mucho leer libros de aventuras, en concreto al escritor italiano Emilio Salgari. “Me imaginaba a Sandokan y a todos esos personajes en Asia o las aventuras que Tarzán podía vivir en África. Y ello me permitía viajar sin salir de casa. Por este motivo creo que, aparte de que la lectura sirve para mejorar tu gramática y tu forma de expresarte, también hace que tengas una imaginación mucho más desbordante, circunstancia que al final puedes aplicar a un montón de quehaceres, tanto en lo profesional como en lo personal”.

Apasionado por la novela histórica, por razones profesionales, Javier no recela de la novela de ficción, al indicar que le gustan mucho las aventuras, la ciencia ficción, el ensayo, el teatro y los géneros juveniles hasta el punto de que “me he leído y he disfrutado con los libros de Harry Potter”. Y es que, tal y como señala, “en ocasiones hay que estar con la mente abierta para tener una amplia visión de la lectura”.

Afición por la lectura

A Javier Morales Hervás la afición por la lectura le vino “desde muy pequeñito” porque “tuve la suerte de que, a pesar de haber nacido en una familia humilde, era una familia que valoraba mucho la lectura y el conocimiento. Y recuerdo como todas las navidades el regalo que siempre teníamos era algún libro. Al principio los libros de aventuras permitieron desarrollar mi imaginación. Y ya más adelante los libros de carácter histórico fueron generando en mí esa vocación por la lectura”.

Confiesa sentirse “afortunado” porque en su casa se suele dar un ambiente de lectura “bastante habitual” entre todos los miembros de su familia. “Tanto a mis hijos como a mis alumnos les digo que lo importante es que lean, sin importar lo que sea. No creo que exista una literatura mejor que otra. Cada uno tiene que adaptarla a sus gustos y lo importante es que cojan ese hábito”.

Primer plano de Francisco Javier Morales Hervás / Elena Rosa

Primer plano de Francisco Javier Morales Hervás / Elena Rosa

A pesar de definirse como una persona de letras, también siente atracción por los libros de ciencias, en concreto por los de biología y geología. “A pesar de que no soy experto en esas materias, sí que leo ese tipo de libros. Y he de decir que cada vez existen más de carácter divulgativo. Precisamente esas lecturas hacen referencia a otros libros. Y, a partir de ahí, consigo ampliar unos conocimientos con los que evidentemente no voy a vivir. Pero esa cultura general que todo ciudadano debería tener la podríamos conseguir leyendo libros de todo tipo”.

El libro más valioso 

Dentro de su extensa y completa colección de libros, Morales Hervás, enumera algunos por los  que siente “especial cariño”. En este sentido explica que los libros le gustan “no solo por lo que cuentan, sino también por cómo son. Me gusta mucho tocar los libros. Por eso las ediciones facsímiles, como una que tengo y que se hizo hace muchos años sobre la Orden de Calatrava, me resulta especialmente agradable porque, aunque no es el original, solamente el hecho de abrirlo y visualizarlo me traslada a la Edad Media y me hace sentirme un poco como Guillermo de Baskerville en ‘El nombre de la rosa’ e imaginar esas bibliotecas medievales que estarían llenas de libros similares a éstos”.

También es un apasionado de ‘Don Quijote de La Mancha’, libro que ha leído un par de veces y del que posee casi treinta ‘Quijotes’ en distintas ediciones. “Uno de los primeros ‘Quijotes’ que tengo es uno que heredé de mi padre y cuya edición tiene ya casi 80 años”. Pero, precisamente una de las ediciones más curiosas que posee del Quijote fue “un regalo que me hicieron durante una visita a Ciudad Real de una delegación búlgara que me regaló un Quijote en búlgaro bastante curioso”.

Otro de los libros dignos de mención que guarda en su biblioteca es un facsímil de una edición bastante cuidada que el Gobierno de Cantabria editó sobre las cuevas rupestres cántabras y que está escrita en francés. “Tuve la fortuna de ser una de las personas que recibió como regalo este ejemplar que recoge dibujos de las primeras pinturas que se encontraron en Cantabria”.

La joya de su biblioteca

Pero quizá la joya de la corona de su biblioteca es un atlas histórico de 1880. “Se trata de un libro que ya de por sí es bonito, pero que cuando ves las banderas y los mapas del siglo XIX te retrotraes a ese periodo tan intenso de la historia”. Pero, explica que este atlas, “sobre todo tiene un valor histórico, porque la persona que me lo regaló, que fue un conocido médico de Ciudad Real ya fallecido, me dijo la historia que hay detrás del mismo, lo que le da un mayor valor simbólico. Y me contó que, en la Guerra Civil española, cuando las tropas nacionales entraron en Madrid, él era alférez provisional e iba al frente de una serie de soldados que estaban en la zona donde vivía el que fuera presidente de la república, Manuel Azaña. Y entonces empezaron a destrozar muchas cosas y entre ellas se encontraba la biblioteca de Azaña. Y este alférez intentó salvar los libros que pudo. Y entre ellos se encontraba este atlas. Por eso le doy un valor trascendental por todo lo que ello supone, al ser parte de la historia de nuestro país”.

Morales Hervás también le profesa gran cariño a un libro de ortografía práctica de 1940 que fue con la que su padre estudió gramática y con el que, posteriormente, durante muchos veranos, les hizo dictados. “Y recuerdo como mis hermanos y yo aprendimos a escribir sin faltas de ortografía gracias a este método de Luis Miranda Podadera, que por aquel entonces era muy conocido”.

Morales Hervás posa con algunos de sus libros más valiosos / Elena Rosa

Morales Hervás posa con algunos de sus libros más valiosos / Elena Rosa

A este historiador el libro ‘Los pilares de la tierra’, del escritor británico Ken Follett, supuso un “aldabonazo” tanto por “lo bien escrito que estaba” como “por lo sugerente que es al conseguirte transportar hacia esa época medieval”.

Escritores favoritos

De sus escritores favoritos actuales se encuentra, Eduardo Mendoza, al considerar que “domina muy bien el idioma, que tiene ese punto de ironía que hace atractiva su lectura y que posee una cultura muy amplia”. En este punto tampoco se olvida del malogrado Carlos Ruíz Zafón y su libro ‘La sombra del viento’ que “fue otro aldabonazo por lo sugerente y lo fresco que era y por el cambio que supuso esa literatura tan buena”. También alude a Miguel Delibes, del que le encantan sus obras, y al realismo mágico de Gabriel García-Márquez. En cuanto a lo que literatura extranjera se refiere (entiéndase ello por lengua no hispana), a Morales Hervás le gusta el griego Petros Márkaris, que “realiza una reflexión sobre la Grecia actual a través de sus libros y sus novelas siempre basadas en tema policiacos”.

Primer libro que leyó

El primer libro que leyó Javier Morales, dejando a un lado los cuentos de la infancia, fue ‘Las aventuras de Sandokan’, de Emilio Salgari, mientras que el último que ha leído, y para el que ha sacado tiempo de entre sus lecturas de libros de historia, es ‘La nena’ de Carmen Mola.

Entre los libros que más ha regalado se encuentra ‘El Quijote’ en sus distintas ediciones, porque “considero que todo castellano hablante debería de tener un Quijote en su casa, ya que es un libro que es bastante adecuado”. Todo ello sin olvidar ‘El Principito’, de Antoine de Saint-Exupéry, que “enseña cosas distintas en función de la edad en que lo leas”. Ya entre el público más joven “he regalado muchos libros de Harry Potter, porque animan a la lectura”.

En la biblioteca de Morales Hervás hay libros de diversas temáticas, entre ellos el de ortografía práctica de 1940 / Elena Rosa

En la biblioteca de Morales Hervás hay libros de diversas temáticas, entre ellos el de ortografía práctica de 1940 / Elena Rosa

Libros electrónicos

Para Morales Hervás los libros electrónicos no están reñidos con los libros físicos, al considerar aquellos como un complemento de éstos. En cualquier caso “disfruto más con el libro de papel” por el romanticismo que supone el “poder pasar las hojas y oler el olor característico del papel impreso”.

Fomentar la lectura entre la juventud

“El problema que existe hoy en día entre ciertos jóvenes es que leen tweets y lo que aparece en Instagram o en Facebook. Pienso que todo tiene que empezar de forma natural en la familia, que es donde uno aprende los valores. Y para eso los padres, las madres y los tutores deberían de leer más con los niños. Yo reconozco que mi hábito por la lectura me vino porque mis padres leían y me leían libros. Y eso en su día lo vi como algo natural. Y es que los niños de pequeños emulan e imitan a sus padres. Y quizá en este mundo tan rápido en el que vivimos se ha perdido un poco el valor de la lectura”.

Libros propios y publicaciones

Además de ser un apasionado por la lectura, Javier Morales Hervás también ha escrito en torno a una decena de libros y publicaciones, ya sea de manera individual o en una obra colectiva. Ello sin olvidar el medio centenar de artículos que ha publicado en revistas.
El último libro que ha escrito junto a la doctora en Prehistoria y profesora titular de esta materia en la Universidad de Castilla-La Mancha, María del Rosario García Huerta, y David Rodríguez González, doctor en la Universidad de Castilla-La Mancha es ‘El cerro de Alarcos: Formación y desarrollo de un oppidum ibérico’, en el que, tras 22 años de excavaciones, ofrece una radiografía sobre cómo eran los primeros pobladores que había en Alarcos en torno al primer milenio antes de Cristo a la vez que presenta el paisaje de Alarcos en aquella época.