9 años de cárcel para los dos implicados en una brutal paliza a otro en Pedro Muñoz

Belén Rodríguez Pedro Muñoz
Los dos acusados, en una de las sesiones del juicio / Elena Rosa

Los dos acusados, en una de las sesiones del juicio / Elena Rosa

La víctima, que recibió golpes y patadas en la cabeza contra un bordillo, se ha quedado sordo de un oído y tiene problemas neurológicos que le incapacitan para trabajar

La Audiencia Provincial ha condenado a 9 años de cárcel a Ionut L. y Valentin G., los dos hombres de origen rumano de 30 y 29 años implicados en una brutal paliza a un compatriota en la puerta del bar El Calvario de Pedro Muñoz hace cinco años.

El tribunal de la sección segunda los considera autores de un delito de lesiones agravadas contra Ioan C., un compatriota de 36 años que se quedó en coma después de recibir golpes y patadas en la cabeza, que le provocaron fracturas craneales por las que habría muerto si no hubiera recibido asistencia médica.

Perdida auditiva y daño neurológico

Ioan sobrevivió al ataque pero ha perdido el oído izquierdo y tiene graves daños neurológicos que implican pérdida de memoria, trastornos del humor, miedo al ruido y a salir solo, lo que lo ha incapacitado para trabajar.

La sala, que juzgó el caso la penúltima semana de octubre, obliga además a los condenados a indemnizar solidariamente con unos 400.000 euros al perjudicado.

La pena es inferior en un año a lo que pedía la fiscalía, y en dos a la solicitud de la acusación particular, porque se admite que ha habido algo de dilación indebida, más allá de que uno de los condenados se fue de España y en su lugar estuvo detenido su hermano.

Una discusión tonta de bar

La Audiencia considera probado que la noche del 23 de marzo de 2014 la víctima y los dos acusados coincidieron en El Calvario. Ioan, que estaba muy bebido según los testigos, clave para situar a los culpables en la bronca, discutió con Valentin  por causas que no están claras (Valentin dijo en el juicio que le recriminó a Ioan que se metiera con la camarera). El caso es que se abroncaron y la dueña del bar les echó de allí.

La trifulca siguió en el exterior y a ella se incorporó el otro acusado, Ionut, y un tercer compatriota rumano, en paradero desconocido. La sentencia considera acreditado que Valentin y Ionut llegaron a pisar la cabeza contra el bordillo a la víctima, a la que además le dieron golpes y patadas con tanta dureza que una persona que circulaba en coche por allí y los vio les pidió que lo dejarán en paz.

Lo salvó la  Policía Local

Tanto Valentin como Ionut se marcharon de allí dejando en el suelo tirado a Ioan, que de no ser por la intervención de la Policía Local y la colaboración ciudadana habría muerto.