La Audiencia Provincial absuelve al presunto violador de Porzuna y lo pone en libertad

Belén Rodríguez Ciudad Real
El acusado, ahora absuelto, en el juicio celebrado la semana pasada / Clara Manzano

El acusado, ahora absuelto, en el juicio celebrado la semana pasada / Clara Manzano

La sección segunda tiene “serias dudas” de que la relación sexual fuera con violencia o intimidación (no le quedaron lesiones). La familia de la joven está indignada y apelará al Tribunal Superior de Justicia, “no tenía motivos para denunciar”, alega su abogado

La sección segunda de la Audiencia Provincial ha absuelto a V.G.R., un joven de 21 años de Porzuna, de la presunta violación de una amiga con la que “se liaba” de vez en cuanto, que lo denunció en abril del año pasado por agresión sexual.

El acusado, que el mes que viene cumplirá los 21 años, llevaba en prisión provisional por esto desde el 17 de abril de 2018 y este mismo jueves, tras notificarse el fallo, ha quedado en libertad.

El tribunal tiene “serias dudas”

El tribunal argumenta en el fallo “que no se ha podido dar como probado, por existir serias dudas, que el acusado empleara la fuerza o violencia que describe la propia víctima para vencer su voluntad y mantener por ello las relaciones sexuales completas”, dice textualmente la sentencia, a la que ha tenido acceso Lanzadigital.com.

Fiscalía y acusación pedían entre 11 y 15 años

La sentencia es contraria a la calificación de la fiscalía que pidió 11 años y medio de cárcel por los delitos de agresión sexual y amenazas, como la acusación particular, que elevó a 15 la petición de la condena.

Indignación y miedo

La familia de la joven, de 19 años, está indignada con el fallo que recurrirán ante el Tribunal Superior de Justicia de Castilla-La Mancha, y no oculta el miedo de la muchacha, que tendrá que verlo en una población en la que todos se conocen.

“La sentencia omite cualquier pronunciamiento sobre pruebas de cargo determinantes que se han practicado en el acto de plenario, tales como el informe del equipo psicosocial que fue absolutamente contundente respecto a la credibilidad de la víctima”, asegura Ángel Rico, el abogado de la joven, que discrepa rotundamente del fallo desde el respeto al tribunal.

La chica no tenía motivos para denunciar

“Omite la falta de motivos para denunciar algo que no hubiera ocurrido realmente y obvia la jurisprudencia del Tribunal Supremo, invocada por esta acusación respecto a la trascendencia que tiene la amenaza con la divulgación de videos de contenido sexual para quebrar la libre voluntad de la víctima”, explica el letrado (la sala sí considera probados los ‘whatsapp’).

Declaración: creíble y sincera

Rico apela además “a la trascendencia que en este tipo de delitos tiene la declaración de la víctima, que resultó de todo punto creíble y sincera”. Y remata: “Es llamativa la expresión de la sentencia cuando dice que ‘esta Sala sin afirmar la inocencia del acusado, basándonos en las dudas de su culpabilidad ha de dictar un fallo absolutorio”.

Los hechos probados

La sentencia considera probado que la madrugada del 15 de abril de 2018 el acusado y la denunciante, algo más que amigos desde la adolescencia pero sin llegar a novios, quedaron en un parque de Porzuna sobre las dos. Lo hicieron tras intercambiar ‘whatsapp’ amigables al principio, que subieron de tono. V.G.R. le proponía quedar para tener sexo, mientras ella le contestaba con evasivas, hasta que le dijo que la tenía grabada “follando” (algo que podía ser posible). La muchacha se pone nerviosa, deja a los amigos con los que estaba, su bolso y sus cosas, y se va a su encuentro, según ella para hablar y aclarar su relación.

No queda probada la violencia

Cuando por fin se vieron en el lugar convenido, la sala considera probado “que ambos mantuvieron relaciones sexuales completas por vía vaginal y bucal sin que hayan quedado acreditados los actos de agresión física ejercidos por el acusado con la finalidad de que ésta, mantuviera dichas relaciones sexuales, ni por tanto las palabras amenazantes que dirigió a la víctima si denunciaba lo acaecido”.

Ella dice que la arrastró a un callejón y la abofeteó

La chica mantiene desde la primera denuncia que la arrastró hasta un callejón próximo a la zona de la quesería y la violó, después de darle un bofetón, cogerla en volandas y propinarle otros golpes en la cabeza, con amenazas de muerte para que no lo contara.

Después de esto la denunciante, en tratamiento psicológico por estrés postraumático, fue corriendo a buscar a su madre, con la que acudió al centro de salud. En este caso se activó el protocolo para denuncias por delitos contra la libertad sexual de forma inmediata.